Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, en una imagen de archivo
Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, en una imagen de archivo - Reuters

Sánchez recibe a un Pablo Iglesias fortalecido por el CIS

Podemos y sus marcas territoriales ocuparían la segunda posición, detrás del PP, según el último barómetro

MARIANO CALLEJA
MadridActualizado:

Pablo Iglesias se presentará hoy a la reunión con Pedro Sánchez, a las doce y media en el Congreso de los Diputados, con una dosis añadida de moral, gracias al barómetro del CIS que se publicó ayer, y que sitúa a Podemos por delante del PSOE en estimación de voto. El estudio muestra un Partido Socialista en retroceso y sin capacidad de detener la fuga de votos que sufre hacia la izquierda radical y populista, sobre todo en Cataluña, no hace mucho tiempo feudo sólido del partido del puño y la rosa.

El PSOE se consoló ayer pensando que este CIS está «caduco» porque se hizo a primeros de enero, y en un mes la convulsión política en España ha sido permanente. Lo que no está claro es si eso le beneficia, o le perjudica aún más.

El PP mantenía su fuerza prácticamente intacta en esa primera quincena de enero, con un 28,8 por ciento en voto estimado, casi idéntico al 28,72 por ciento obtenido en las urnas el 20 de diciembre. Cuando se hizo el trabajo de campo de este barómetro del CIS, entre el 2 y el 11 de enero, Rajoy ya había terminado su primera, y única, ronda de contactos con los líderes de los principales partidos, después de ganar las elecciones, y ya tenía claro que Sánchez no quería dialogar con el PP, ni mucho menos llegar a un pacto de Gobierno con este partido. En aquellos días los populares no habían sufrido todavía el «shock» del escándalo que ha afectado de lleno a su partido en Valencia, por lo que el barómetro no recoge aquel impacto.

La gran novedad del CIS está en la segunda posición. Apenas quince días después de las elecciones, Podemos saltaba ya por encima del PSOE y se situaba como referencia de la izquierda en España, a los ojos de los ciudadanos. Por mucho que Sánchez calificara de resultado histórico los 90 escaños que obtuvo el PSOE el 20-D, lo cierto es que fue el peor resultado de su historia reciente, como le recordó Susana Díaz. Las tensiones internas entre los barones socialistas y la dirección federal del partido salieron a flote, mientras que Podemos gestionaba su irrupción en el Parlamento nacional como un auténtico hito que abría una nueva etapa política.

Dura resaca electoral

El resultado fue que la resaca electoral fue muy pesada para un PSOE en crisis, y Podemos lo aprovechó. Los socialistas pasaron del 22,01 por ciento en las urnas al 20,5 por ciento en el CIS en apenas dos semanas. Mientras que Podemos, incluidas sus marcas En Comú Podem, En Marea y Compromís-Podemos, subió del 20,66 por ciento el 20-D al 21,9 por ciento en el barómetro del CIS. Lo que perdía el PSOE, se lo llevaba Podemos, y sobre todo ocurría en Cataluña, donde su marca En Comú Podem ya ganó las elecciones generales, y en las semanas posteriores se hizo más fuerte aún.

Con estos datos, y con esta dosis de moral y de fuerza añadida, se presentará este viernes Pablo Iglesias a la sala de reuniones del Grupo Socialista para empezar a negociar con Sánchez un supuesto acuerdo de Gobierno. El líder de Podemos ha exigido ya la Vicepresidencia y la mitad de los ministerios del Gobierno, si Pedro Sánchez pretende llegar a un acuerdo con él. Iglesias cree que no solo es justo, sino que además su propuesta es «generosa», pues permitiría al socialista ser presidente con solo 90 escaños. Una «sonrisa del destino», lo llamó.

Sin «miedo» a elecciones

La alternativa a ese acuerdo «generoso» de Iglesias sería un pacto entre el PSOE y Ciudadanos, pero no salen las cuentas. Por tanto, solo quedaría la repetición de elecciones. El portavoz de Podemos, Íñigo Errejón, advirtió ayer de que a su partido no le da miedo un nuevo escenario electoral, aunque no sea la mejor salida. A la vista del CIS, una convocatoria electoral podría beneficiar a Podemos frente al PSOE, lo que da ventaja a Iglesias a la hora de negociar el Gobierno de coalición con Sánchez.

El cuarto partido, Ciudadanos, apenas se mueve en este barómetro. El partido de Rivera obtendría un 13,3 por ciento, frente al 13,9 por ciento de los votos que sumó el 20-D. Este resultado supone que el PP continuaría sin salirle las cuentas para una investidura solo con el apoyo de Ciudadanos. Seguiría necesitando, de forma obligada, el respaldo o la abstención del Partido Socialista. Es decir, exactamente igual que ahora.

El principal cambio, en caso de volver a las urnas, se produciría en las opciones de la izquierda para gobernar. Las combinaciones serían las mismas, pero con una diferencia: el candidato a la Presidencia del Gobierno podría ser Iglesias, y no Sánchez. Una posibilidad que aumentaría aún más si Izquierda Unida-Unidad Popular decidiese finalmente presentarse a las elecciones junto a Podemos.

¿Cien diputados?

Según el CIS, IU obtendría un 3,7 por ciento de votos, un resultado idéntico al del 20-D (3,67 por ciento), y que pese a sumar casi un millón de votos, solo significaron dos diputados. Pero la alianza con Podemos supondría alcanzar un 25,6 por ciento entre ambas formaciones, y rozar, muy posiblemente, los 100 diputados en el Congreso. El pacto con el PSOE podría serles suficiente para gobernar, eso sí, con Pablo Iglesias como presidente.

De momento, son todo conjeturas basadas en los datos de este último barómetro del CIS, que refleja la fortaleza de Iglesias frente a Sánchez a la hora de negociar.

En Cataluña se producirían movimientos interesantes. Además de la subida de En Comú Podem hasta el 4,5 por ciento de los votos en el total de la Nación, frente al 3,7 por ciento de diciembre, destaca la caída de Democracia y Libertad (antigua CDC), del 2,25 al 1,7 por ciento. Por el contrario, ERC sube desde el 2,39 por ciento del 20-D hasta el 2,8 por ciento del CIS.