El secretario de organización del PSOE, José Luis Ábalos
El secretario de organización del PSOE, José Luis Ábalos - EFE

Sánchez presiona al PP utilizando a los diputados que le traicionaron

Usa a los socialistas que facilitaron el Gobierno de Rajoy en 2016 para pedir «responsabilidad»

MadridActualizado:

La cuenta atrás para la investidura empieza a elevar la tensión en Ferraz, conscientes de que las cuentas que manejan los socialistas –con el único apoyo asegurado del diputado de PRC– no son garantía de éxito. Pero Pedro Sánchez sacó ayer a airear la lista de 66 diputados que le traicionaron y que facilitaron la investidura de Mariano Rajoy en 2016 cuando él clamó «no es no». Aquellos que un día le abandonaron son ahora su órdago para presionar al Partido Popular y exigirles «responsabilidad».

El PSOE difundió ayer un manifiesto firmado por 66 diputados y exdiputados socialistas que se abstuvieron en 2016 para que Rajoy pudiera ser investido presidente del Gobierno tras varios meses de bloqueo institucional. En el texto demandan al Grupo Parlamentario del PPque facilite el nombramiento de Sánchez los días 22, 23 y 25 de julio por «responsabilidad» y para que España tenga pronto un Ejecutivo: «No os pedimos que apoyéis nuestras políticas. Os pedimos que no bloqueéis la formación de gobierno» para, según ellos, por recuperar «parte de la cultura política que hizo posible la Transición y que inspiró nuestra Constitución».

Los firmantes, entre los que aparecen el secretario de Organización, José Luis Ábalos, la portavoz parlamentaria, Adriana Lastra, o el exlehendakari socialista, Patxi López, aseguran que ellos tuvieron que hacer un ejercicio de «responsabilidad y de ética de la convicción» al permitir que Rajoy, con las «sombras de corrupción» sobre su cabeza y la del resto de la dirección de su partido, fuese investido en 2016. Pero, insisten, la Ejecutiva del PSOE lo decidió «sin poner ninguna condición» y solicitan al líder del PP, Pablo Casado, que ahora haga lo mismo. «Reciprocidad», piden, tras explicar que fue «un verdadero sacrificio» porque «temían» que Podemos y los partidos que compiten por el mismo espacio político usaran aquella abstención para presentarla como una «connivencia» con el PP.

No obstante, desde Génova señalaron que entre los argumentos para rechazar la abstención está que, tras la moción de censura contra Rajoy, en la que Sánchez «buscó el apoyo de los partidos independentistas», se rompió el «espíritu de colaboración constitucionalista al que ahora apelan los diputados socialistas». Ayer en el Congreso, según recogió Ep, el diputado popular Jaime de Olano calificó la carta como una «broma de mal gusto» y se mostró «deseoso» de recibirla pero firmada por Sánchez, la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, o la ministra de Defensa en funciones, Margarita Robles, que votaron en contra cuando el resto del grupo se abstuvo hace tres años.

Ningún cambio en la postura del PP, que sigue en la línea marcada por las palabras que Casado trasladó a Sánchez el martes. En la cuarta reunión que mantienen desde las elecciones del 28 de abril, el líder de los populares explicó a su homólogo socialista que él, y no el PP, era el «responsable» de encontrar una salida al bloqueo en el que se encuentra su investidura. Pero Casado, no obstante, aseguró que existe la posibilidad de que el PP proporcione «estabilidad» a la legislatura negociando pactos de Estado con el PSOE.

Llamada Lastra-Montero

Tras el fracaso de la reunión de Sánchez e Iglesias, ayer las portavoces parlamentarias de PSOE y Podemos, Adriana Lastra e Irene Montero, se llamaron después de acordarlo a través de dos entrevistas radiofónicas en Cadena Ser. Fuentes del PSOEexplicaron que se han emplazado a seguir dialogando y a tener una vía abierta de comunicación. Desde Podemos, sin embargo, aseguran que no sentarán de nuevo hasta que Sánchez esté dispuesto a negociar un gobierno de coalición. Su relación cada vez está peor.