La realeza inglesa es protegida por la Royal Protection Squad
La realeza inglesa es protegida por la Royal Protection Squad - EFE

Reino Unido: El MI5 decide qué figuras públicas necesitan escolta

En Reino Unido la Policía Metropolitana guarda la confidencialidad sobre qué personajes públicos británicos disponen de este servicio

Corresponsal en LondresActualizado:

La Policía Metropolitana guarda la confidencialidad sobre qué personajes públicos británicos disponen de un servicio de escolta del Estado. Algunas figuras reciben protección de oficio durante 24 horas al día, como los miembros de la primera línea de la realeza, el primer ministro del Reino Unido y el ministro del Interior y también el primer ministro de Irlanda del Norte, debido al convulso pasado del territorio. En otros casos es el MI5 quien decide si una persona necesita o no una protección permanente, a tenor del riesgo que perciba.

A comienzos de siglo se especulaba con que los escoltas podían costar al Estado unos 50 millones de libras al año y son centenares. La realeza es protegida por el Royal Protection Squad y la Diplomatic Unit se encarga de dar seguridad a los diplomáticos foráneos que lo requieren. Embajadas sensibles, como la de Israel junto al palacio de Kensington, tienen un coche patrulla y varios agentes frente a su fachada de manera permanente.

Los ex primeros ministros conservan la escolta cuando dejan el cargo. Edward Heath, por ejemplo, seguía contando con guardaespaldas pagados por el Estado 25 años después de abandonar el poder. A Margaret Thatcher la acompañaban incluso a sus viajes al extranjero. Especialmente controvertido fue el caso de Tony Blair, quien tras abandonar el Número 10 viajaba por todo el mundo trabajando como consultor con un caro servicio de escoltas, que en 2010 el «Daily Mail» llegó a evaluar en 250.000 libras al año, más de lo que costaba proteger a su sucesor, Gordon Brown.

Al margen de políticos locales y foráneos, a veces el MI5 decide dar protección a personas sometidas a amenazas concretas. El caso más notable fue el del escritor Salman Rushdie. Otras veces en cambio un político pide escolta y se le deniega, caso de Nigel Farage en las elecciones generales de 2015.

En general, la mayoría de los políticos caminan sin mayor protección por Westminster, en la zona entre el Parlamento y el Número 10. Paseando por allí es frecuente toparse con ministros o diputados que transitan solos o en compañía de otros políticos.