El expresidente del Gobierno José María Aznar este martes en un acto
El expresidente del Gobierno José María Aznar este martes en un acto - EFE

Rajoy afea la falta de lealtad de Aznar y éste le reprocha la división de la derecha

El presidente de FAES se ofrece a colaborar en la reconstrucción de una alternativa liberal

MadridActualizado:

Hasta el último minuto, la falta total de sintonía entre Mariano Rajoy y José María Aznar se ha hecho visible, en esta ocasión por parte de ambos. Primero, el líder el PP aprovechó su despedida ante el Comité Ejecutivo Nacional de su partido para afear al expresidente su falta de lealtad en los últimos años. Horas después, en la presentación de un libro, Aznar volvió a sus andadas y no se ahorró una sola crítica a la labor de Rajoy al frente del Gobierno, ni siquiera por su intervención en Cataluña.

En su discurso de despedida ante su equipo en el PP, Rajoy envió varios mensajes a Aznar. Le reprochó que a lo largo de su mandato tuvo que asumir errores del partido que no eran suyos, relacionados con la corrupción. Se refería con claridad a la etapa de Aznar, en la que se gestaron los principales casos que hoy sacuden al PP: «He intentado ser justo, proteger el buen nombre del partido y su trayectoria; he asumido mis errores y también los que no eran míos; y en muchas ocasiones me he callado para no alentar con mis palabras esta campaña de descalificación de la política».

El segundo dardo que Rajoy lanzó a Aznar estuvo relacionado con el final de ETA y una supuesta negociación, que algunos sectores han intentado propagar. El líder del PP se refirió así a la disolución de la banda, sin olvidar que ha sido el único presidente que no ha negociado con los terroristas: «¿Se hubiera producido de la misma manera si hubiéramos caído en la tentación de negociar, como todos hicieron antes y como tantos nos pidieron ahora? Los propios terroristas lo dijeron. Este Gobierno nunca respondió a sus llamadas, nunca, jamás».

El misil definitivo se lo guardó Rajoy para su última frase antes de decir adiós. El expresidente del Gobierno intentó en los últimos años no contestar a Aznar nunca, evitar enfrentamientos con quien fue su jefe de filas. Pero en la hora de la despedida le envió este recado, cuando se dirigió a sus compañeros así: «Allí donde me encuentre, seguiré con vosotros en la senda que el partido transite, y ahora voy a decir una cosa muy importante, y desde el primer momento a la orden de quien elijáis. Y a la orden es a la orden. Y con la lealtad que mi conciencia y mis 40 años aquí me exigen».

Aznar cogió el guante de Rajoy sin ahorrar en reproches. «El centro derecha español ha sido desarticulado. Lo que estaba unido, ahora está dividido y parece que enfrentado», diagnosticó, justo antes de recordar que hace tres años advirtió a Rajoy de que el PP «debía reconducir sus políticas».

También rememoró Aznar otras palabras suyas en clave catalana. «Dije que antes se rompería Cataluña que España y también que si después de intervenir para convocar elecciones había un Gobierno golpista en Cataluña, estaríamos peor que antes. Hoy mantengo las dos cosas», aseguró Aznar, quien tampoco dudo en desligarse del PP una vez más: «No tengo ningún compromiso partidario ni me considero militante de nada ni me siento representado por nadie». Pese a ello se ofreció a colaborar, desde su «posición», con aquellos que quieran recomponer el centro derecha nacional, misión «indispensable» para que España pueda superar la «delicada situación política» en la que, a su juicio, está inmersa.