Reunión del Comité Ejecutivo del PP
Reunión del Comité Ejecutivo del PP - JAIME GARCÍA

Rajoy admite que la corrupción es «letal» para el PP y pide absoluta firmeza

Pablo Casado dice estar «hasta las narices» de los corruptos y reclama a Barberá que comparezca para dar explicaciones

MadridActualizado:

Daño y mucho. Éste es el efecto que las continuas noticias sobre casos de corrupción en el seno del PP están teniendo sobre la imagen del partido. Así de crudamente lo ha reconocido el presidente de los populares, Mariano Rajoy, al calificar de «letal» la corrupción durante la reunión que ha mantenido esta mañana el Comité Ejecutivo de la formación.

No obstante, el también presidente del Gobierno en funciones ha vuelto a hacer uso de su templanza habitual para pedir a sus filas que mantengan la calma. La mejor medicina para esta enfermedad, ha recetado, es la absoluta firmeza y la toma de medidas para evitar nuevos casos.

A la convocatoria llegaban los altos cargos del partido «desayunados» con la noticia de la detención del exprimer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Valencia, Alfonso Grau, por «cohecho continuado». Un movimiento judicial que estrecha el círculo de la exalcaldesa, Rita Barberá, que tampoco hoy ha acudido a la convocatoria de Génova.

A ella le ha enviado un claro mensaje el portavoz del partido, Pablo Casado, al considerar que debe dar explicaciones para dejar de perjudicar a la formación. «Lo mejor es que dé explicaciones porque pensamos que su trayectoria es impecable y que puede explicar voluntariamente todo esto para que no haya ninguna sombra de sospecha». Y es que tras las palabras de Rajoy el discurso oficial PP sobre la corrupción ganó varios puntos en contundencia.

«Estamos hasta las narices y exigimos máxima contundencia», «somos los máximos indignados», «estamos muy cabreados», «nos parece vomitivo y abominable»... Estas son sólo algunas de las frases que utilizó Casado para referirse a la continua lluvia de casos de corrupción que no deja de empapar al PP.

El político popular quiso «pedir disculpas a los ciudadanos y militantes» y se esforzó en destacar tres ideas. Por un lado, que la corrupción es un problema de «personas» y no de «organizaciones». Por otro, que el PP ha mejorado la historia de España durante los últimos 25 años y las siglas deben prevalecer por encima de los demás.

Y, por último, que los casos que se están investigando son los mismos que hace cuatro años, por ello, puso una tarea a los jueces: «rapidez». «Que lo saquen todo y rápido», pidió. «No nos parece positivo que haya cosas que duren siete años porque supone un velo para una organización honesta que es insufrible». Para acabar con este velo pidió sin tapujos que Grau «responda por lo que ha hecho». «Le exigiremos más que a cualquier ciudadano», prometió.