Dos afiliados de Vox, preparando el escenario para un mitin de su partido - Juan José Úbeda
Política

Propuestas de Vox: qué dice y qué no dice su programa para gobernar España

Desde desmontar el Estado de las Autonomías a implantar una paga estatal por cada hijo a cargo de una familia, pasando por ilegalizar a los partidos independentistas, promover el nacionalismo español y acabar con la Memoria Histórica

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Las condiciones marcadas por Vox para pactar en Andalucía la investidura de un gobierno de PP y Ciudadanos no son nuevas. Mucho antes de que arrancaran las negociaciones para ese pretendido pacto, eran conocidas porque son la traslación directa del programa que Vox definió el 7 de octubre de 2018, en su cónclave nacional celebrado en el madrileño Palacio de Congresos de Vistalegre. La lista la componen cien medidas que van desde desmontar el Estado de las Autonomías a crear una paga mensual por cada hijo que tenga a su cargo una familia, pasando por ilegalizar a los partidos y asociaciones independentistas, promover el nacionalismo español, endurecer las fronteras frente a la inmigración, acabar con la Memoria Histórica y con la Ley de violencia de género. Esto es lo fundamental que dice -y no dice- el programa de Vox para España.

Ilegalizar al independentismo

El programa de Vox pide ilegalizar a todos los «partidos, asociaciones u ONGs que persigan la destrucción de la unidad territorial de la Nación y de su soberanía». Aboga, por tanto, por limitar el derecho de asociación política persiguiendo aquellas organizaciones que defiendan el secesionismo de un territorio. Vox no concreta exactamente dónde pondría el límite de la legalización: si en la mera defensa de tesis identitarias nacionalistas, del derecho de autodeterminación –que lleva implícito reconocer el derecho a la independencia- o en la explícita defensa programática de la secesión.

Promover el nacionalismo español

Al mismo tiempo que llama a combatir al independentismo y a los nacionalismos regionales, el partido de Santiago Abascal aboga por cultivar el nacionalismo español. Entre otras medidas, el programa de Vox promete un «Plan integral para el conocimiento, difusión y protección de la identidad nacional y de la aportación de España a la civilización y a la historia universal, con especial atención a las gestas y hazañas de nuestros héroes nacionales».

Memoria histórica y franquismo

En línea con ese objetivo de promover el nacionalismo español, Vox exige la «derogación inmediata de la Ley de Memoria Histórica», porque entiende que en ella se «excluye» a «los españoles que difieren de sus definiciones». Sin citar al bando franquista de la Guerra Civil o a la dictadura franquista, el programa de Vox sí pide implícitamente que al franquismo se le procure el mismo reconocimiento que al bando republicano que perdió la contienda. «No puede utilizarse el pasado para dividirnos, al contrario, hay que homenajear conjuntamente a todos los que, desde perspectivas históricas diferentes, lucharon por España».

Derogar la Ley de violencia de género

A la par que defiende la creación de un «Ministerio de Familia» y la «promulgación de uan ley orgánica de protección de la familia natural como institución anterior al Estado», reclama la derogación de la Ley de violencia de género por entender que es sexualmente discriminatoria. De hecho, pide revisar la legislación vinculada a esos conceptos para derogar «toda norma que discrimine a un sexo de otro», así como la «supresión de organismos feministas radicales subvencionados» -no detalla qué considera «radical» a este respecto- y la «persecución efectiva de denuncias falsas» por malos tratos.

Limitar la inmigración y deportar a los ilegales

Otro de los puntos en los que incide especialmente el programa de Vox es endurecer las condiciones para la entrada de inmigrantes y aboga por la «deportación de los inmigrantes ilegales a sus países de origen», así como de aquellos inmigrantes legales que «hayan reincidido en la comisión de delitos leves o hayan cometido algún delito grave». También quiere que, en las estadísticas sobre delincuencia, se desglose el número de ilícitos cometidos por «nacionalidad y origen» de los imputados o condenados.

«Cuotas» de extranjeros

También pide endurecer las penas para combatir no solo a las mafias de la inmigración ilegal, sino también a «quienes colaboren con ellas, ya sean ONGs, empresas o particulares». También pide endurecer las condiciones para que los inmigrantes puedan establecerse legalmente en España y para obtener la nacionalidad española. Así, pide «elevar la exigencia en nivel de idioma, tributación e integración para la adquisición de la nacionalidad» española; y «la inmigración se afrontará atendiendo a las necesidades de la economía española y a la capacidad de integración del inmigrante», estableciendo «cuotas de origen» que «privilegien» a los procedentes de países hispanohablantes o que compartan «importantes lazos de amistad y cultura con España».

«Muro infranqueable» y menos Europa

En aras a ese endurecimiento de las políticas migratorias, Vox defiende «fortalecer nuestras fronteras», «levantar un muro infranqueable en Ceuta y Melilla», reforzar los medios policiales desplegados en los límites territoriales, aumentar el presupuesto en Defensa, y suspender la libre movilidad de personas entre países de la Unión Europea (el espacio Schengen). Considera Vox que esta libre movilidad de personas –que está íntimamente ligado al concepto de ciudadanía europea- es utilizado por «los criminales para huir de la justicia, como han hecho los golpistas separatistas» y que también lo aprovechan «las mafias de la inmigración ilegal».

Apuesta por un nuevo tratado de la UE que vuelva a reforzar la soberanía nacional y las relaciones bilaterales de cada Estado, frente a los procesos de integración europea seguidos durante décadas y que pide revisar.

Islam y seguridad

El programa de Vox defiende que el islamismo sea considerado abiertamente como un riesgo potencial a la seguridad, para tenerlo bajo vigilancia en España. Aboga por «exigir a los responsables de la religión islámica en España una absoluta colaboración para la detección de radicales»; «exclusión de la enseñanza del Islam en la escuela pública»; «prohibición de erigir mezquitas promovidas por el wahabismo, el salafismo, o cualquier interpretación fundamentalista del Islam»; «cierre de mezquitas fundamentalistas» y «expulsión de los imanes que propaguen el integrismo, el menosprecio a la mujer o la yihad».

Reformar la Constitución de 1978

Vox es colocado a menudo como partido «no constitucionalista». Sin embargo, el programa electoral de Vox no reniega expresamente de la Constitución, aunque plantea medidas cuya puesta en práctica forzaría a una sustancial reforma de la Carta Magna -aunque evita referirse a la reforma constitucional-. Entre esas promesas que forzosamente pasarían por rehacer la Constitución figura la de acabar con el Estado de las Autonomías para instaurar un modelo centralizado. Esa pretensión choca frontalmente con el «derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones» que consagra la Constitución de 1978 en su título preliminar y que se desarrolla en el capítulo dedicado a la organización territorial del Estado.

Acabar con las autonomías

Es uno de los aspectos en los que más incide el programa de Vox: «transformar el Estado autonómico en un Estado de Derecho unitario», indica. Hasta que eso se consigue mediante la reforma constitucional que sería preceptiva, reclama la «devolución inmediata al Estado de las competencias de Educación, Sanidad, Seguridad y Justicia, limitando en todo lo posible la capacidad legislativa autonómica». Defiende una Sanidad única para toda España, homogeneizar los criterios educativos para toda España, que el español sea la lengua obligatoria en la enseñanza en cualquier punto de España –y las lenguas regionales cooficiales solo opcionales-.

También pide acabar con el Concierto Económico Vasco y con el Convenio Navarro, de forma que ambas comunidades pasen a estar equiparadas al régimen común que rige en todas las demás autonomías en el marco del sistema de contribución y solidaridad interterritorial. También pide eliminar las policías autonómicas y que los cuerpos y fuerzas de seguridad sean controlados como autoridad máxima por el Gobierno central.

Políticos e impuestos

Además de la eliminación de las autonomías, Vox también plantea suprimir ayuntamientos –mediante la fusión de municipios-; una «significativa reducción» del número de alcaldes y concejales que hay actualmente en España; «reducir al mínimo el número de asesores contratados por las diferentes administraciones públicas»; desmontar empresas y entes públicos ligados a autonomías y corporaciones locales que se duplican con los del Estado. También pide prohibir las subvenciones públicas «a partidos políticos y sus fundaciones, sindicatos, patronales y organizaciones de proselitismo ideológico».

El programa de Vox vincula toda esa «reducción del gasto político» a una rebaja de impuestos que, además, promete que iría acompañada de medidas que conllevarían un aumento del gasto público en prestaciones sociales. Así, aboga por una «rebaja radical del Impuesto sobre la Renta», a la reducción del IVA, del Impuesto de Sociedades, la implantación de un «amplio sistema de beneficios fiscales para las familias» y para los autónomos, la supresión de los impuestos de Patrimonio, Sucesiones-Donaciones y Plusvalías, y una reforma de las pensiones que garantice, entre otras cosas, la revalorización vinculada al IPC. El documento no cuantifica ni el ahorro que se lograría con la aplicación concreta de las medidas de recorte de estructuras políticas que plantea, ni la merma de ingresos que le supondría al Estado el abaratamiento tributario y las mejoras de renta y prestaciones sociales que defiende. Entre otras promesas, el programa de Vox incluye implantar una paga estatal de 100 euros al mes, como «mínimo», por cada hijo que tenga a su cargo una familia.