Panorámica de los acusados y sus defensas en el juicio del procés
Panorámica de los acusados y sus defensas en el juicio del procés - EFE

El primer día del juicio al «procés», por Manuel Marín y Salvador Sostres

Dos de las firmas de ABC dan su punto de vista sobre el día en el que ha empezado un proceso histórico

Juicio del procés en directo, la octava jornada

Madrid/BarcelonaActualizado:

Iba de dar un mítin...

Por Manuel Marín

Iba de dar un mitin y fue un mitin. Político y de escaso peso jurídico: se suspendieron indebidamente derechos políticos, se vulneró su derecho de manifestación y de expresión, es un proceso político con forma de causa general contra el independentismo, son tratados como terroristas… Un guión previsible para estigmatizar al Tribunal con soflamas separatistas de esas que tanto excitan en Estrasburgo, donde la justicia engolada a menudo no es justicia, sino política. Arengas facilonas de asamblea de primero de Derecho con café de facultad, y hojarasca de tópicos para consumo interno de un secesionismo inusualmente desmovilizado. Ya probaron con esos argumentos Artur Mas y Francesc Homs, y fueron condenados e inhabilitados. Ironía: los jueces no pueden ser «salvadores de la patria», pero los acusados, sí. No va a ser la nulidad del juicio lo que está en juego. Con esta línea de defensa, la nulidad es otra.

Como una estafa

Por Salvador Sostres

Entre Andreu Van den Eynde, letrado de Junqueras, y Javier Melero, abogado de Quim Forn, vimos ayer el drama de Cataluña realizado entre sus más oscuros presagios y su única posible redención. Melero planteó una defensa jurídica y reconoció que se trataba de un juicio penal, « y sólo penal, como el de una estafa». Sus argumentos fueron tal vez poco vistosos pero los más interesantes para la mejor suerte procesal de su patrocinado. Van den Eynde, que en su indisimulada ideología tanta independencia reclama, demostró no saber qué es ni cómo funciona un Estado, y atentó contra el destino de Junqueras con sus absurdas soflamas. Hay un catalanismo mediocre, muy poco inteligente y profundamente provinciano que ya de las cuestiones previas sale derrotado. Tener razón es una opinión y de la cárcel te salvan los buenos abogados. Nunca es de los demás la culpa de lo que nos pasa.