Monumento inaugurado por Otegui para conmemorar el falso desarme de la banda terrorista
Monumento inaugurado por Otegui para conmemorar el falso desarme de la banda terrorista - EFE

Otegui habla en nombre de ETA y anuncia «nuevos pasos»

En el contexto de una posible disolución de la banda, celebran un año de su «desarme»

MadridActualizado:

«Somos muy conscientes de que hay sectores muy poderosos, sobre todo en el Estado español, que no quieren que la paz se construya ni se estabilice, pero sus esfuerzos van a ser baldíos porque este país va a dar nuevos pasos hacia la paz, la reconciliación y también hacia la libertad». Pasos que llegarán en las próxima semanas o meses y que producirán «en términos constructivos». Son palabras ayer del líder de EH Bildu, Arnaldo Otegui, pronunciadas en un momento en que todo parece apuntar a un próximo anuncio de la disolución de ETA y dichas en un lugar, Bayona (Francia), donde la izquierda abertzale protagonizó hace exactamente un año su penúltima gran farsa. Fue entonces la del desarme, aquella de los «artesanos de la paz», una ceremonia propagandística de la que no quedan más que las fotos siniestras de un acto que resultó grotesco y 120 pistolas viejas junto a algún subfusil.

El aniversario de aquel engaño, que nadie creyó, fue el contexto que aprovechó lo que queda del terrorismo etarra para reunirse este domingo y tratar de alimentar -de momento en vano- las expectativas sobre la desaparición de la banda, tan largamente reclamada por el Gobierno, las fuerzas constitucionalistas y las víctimas, que reclaman además el arrepentimiento de los asesinos y colaboración para resolver los crímenes todavía no esclarecidos.

Menos de 200 personas

En este encuentro de Bayona no hubo ni 200 personas, según refiere la agencia Efe. Y eso que hubo una nutrida representación orgánica: aparte de Otegui -que no se refirió de forma explícita a la hipotética disolución de ETA- acudieron dirigentes de la coalición radical, entre ellos los secretarios generales de Sortu y EA, Harkaitz Rodríguez y Pello Urizar respectivamente; demás de la portavoz de EH Bildu en el Parlamento vasco, Maddalen Iriarte, el europarlamentario de la coalición, Josu Juaristi, e históricos de la izquierda abertzale como Rufi Etxeberria. Tampoco faltaron los autollamados «artesanos de la paz», esos presuntos mediadores que la banda ha logrado convocar para fabricarse en torno a sí un espejismo de legitimación internacional, que tampoco ha tenido éxito. Estuvieron representados por su portavoz, Michel Behorcoirigoin y por el pastor protestante norirlandés Harold Good, que ya intervino en el proceso de desarme del IRA.

De maestro ceremonial ejerció el alcalde de la localidad francesa, Jean-René Etchegaray, que no dudó en volver a bautizar el de ayer como otro «día histórico» durante la inauguración del símbolo con que se recordará esta jornada: una escultura que representa un árbol cuyo tronco es el hacha de ETA invertido.

El hacha y la paz

Según Otegui, es «un monumento que se hace a a paz y la reconciliación de este país, al relato colectivo que se tiene que hacer en este país». Según el autor de la pieza, Koldobika Jáuregui, no ha sido su intención «hacer sufrir a nadie» y, a su juicio, si se eliminaran de la Historia del Arte las imágenes que causan dolor, desaparecería «probablemente el 90%» de las obras, y mencionó el caso del «Guernica» de Pablo Picasso. No parecían de la misma opinión el grupo de ciudadanos procedentes de Biarritz que acudió a Bayona para protestar por la instalación de la figura.

En un día lluvioso, sus paraguas mostraban mensajes como «Vergüenza» y «829 muertos». De la existencia de esta pieza ya hubo conocimiento la pasada semana debido a las protestas de organizaciones como el Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite), el que agrupa a afectados de las Fuerzas de Seguridad del Estado (Acfsevt) o la Asociación Catalana de Víctimas de Organizaciones Terroristas (Acvot), que manifestó que semejante monolito significa un homenaje a la banda terrorista «que sería como hacer un homenaje a un pederasta».