Una fotografía de la escultura «La piedad» del Valle de los Caídos
Una fotografía de la escultura «La piedad» del Valle de los Caídos - Eduardo San Bernardo

Nuevas incógnitas en las exhumaciones del Valle de los Caídos

Los forenses aseguran que si en la extracción de los restos de los hermanos Lapeña se manipulan cadáveres de terceros se abriría otro proceso juducial cuya duración no puede determinarse a priori

MADRIDActualizado:

Un Consejo Médico Forense deberá determinar si se pueden exhumar los restos de los hermanos Lapeña del Valle de los Caídos sin manipular los cadáveres de terceros, ya que, en caso contrario, se abriría un nuevo proceso judicial que ninguna de las partes se atreve a pronosticar cuánto se prolongará.

Así lo han explicado a Efe fuentes cercanas al proceso, después de que ayer finalizaron los trabajos preliminares en la zona que deben establecer las posibilidades de acceso al recinto, la maquinaria y el personal preciso para ello. Un análisis llevado a cabo por peritos del Instituto Torroja de Ciencias de la Construcción perteneciente al Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

Los especialistas realizaron ayer un pequeño agujero en la pared para introducir una cámara milimétrica y analizar el estado de la estructura, con el fin de elaborar un informe que se enviará a Patrimonio Nacional a finales de mayo. El documento establecerá la viabilidad de acceso al piso tercero, de un total de cinco, de la cripta del sepulcro de la Basílica de la Santa Cruz del Valle de los Caídos, que es donde se presupone que están los restos.

Cabe recordar que los trabajos de campo se iniciaron en el año 2016 con una sentencia judicial que determinó el derecho de la familia de los hermanos Manuel y Antonio Lapeña (Villarroya de la Sierra, Zaragoza) fusilados en 1936 por el bando nacional. Aunque la orden se paralizó unos meses por el recurso presentado por el abad Santiago Cantera.

Este proceso de exhumaciones también incluye a los restos de Pedro Gil Calonge y Juan González Moreno, ambos del bando nacional, aunque en estos casos no se trata de una sentencia judicial, sino de una resolución de Patrimonio Nacional. Fuentes de este organismo han señalado que en el caso de que fuera posible el acceso al recinto se solicitaría dictamen al Consejo Médico Forense para que se pronuncie sobre el procedimiento aplicable a la localización, identificación y exhumación.

Cuando los forenses accedan a la ubicación, analizarán si para exhumar los restos de los hermanos hay que mover algunos de los cuerpos que están en la zona. En el caso de que los restos óseos se hayan convertido en un osario los familiares deberán abrir un nuevo procedimiento administrativo en el cual el juez tiene que pronunciarse sobre «si hay derechos de terceros afectados», que podría incluir hasta pruebas de ADN para ello.

Esta decisión ya fue manifestada en un informe por la Abogacía del Estado que sugería que en este proceso deberían figurar aquellas personas identificadas cuyos parientes se encuentren inhumados en el mismo piso de la mencionada cripta del cementerio del Valle de los Caídos.