Pablo Casado y Soraya Sáenz de Santamaría - EFE / Vídeo: Casado anunciará hoy en su primer Comité Ejecutivo los nuevos cargos sin la integración que prometía

Santamaría da portazo a la integración de Casado y rechaza acudir al primer Comité Ejecutivo del nuevo PP

El líder del PP ofreció integrarse a 9 nombres de la lista de la exvicepresidenta. Báñez, Ayllón y De la Serna lo rechazaron

Ayllón, mano derecha de Santamaría, acusa al equipo de Casado de no saber ganar al considerar insuficiente su oferta

MadridActualizado:

Menos de una semana después del congreso que consagró al exvicesecretario popular como nuevo presidente en lugar de Mariano Rajoy, la ruptura entre Soraya Sáenz de Santamaría y Pablo Casado es más que evidente. Tras dar anoche por rotas las negociaciones para integrarse en el nuevo organigrama de Casado y no avanzar en la mañana de hoy jueves, la exvicepresidenta del Gobierno ha decidido no acudir al primer Comité Ejecutivo del nuevo PP, que se celebra en Barcelona.

Fuentes consultadas por ABC señalan que la exvicepresidenta no acude porque no forma parte del Comité Ejecutivo, pese a que ayer Casado le ofreciera entrar en él. Santamaría espera que las negociaciones para integrarse en el nuevo PP avancen en las próximas horas. De momento, su entorno considera que la nueva dirección del PP no les ofrece lo que representa el congreso del pasado fin de semana. En declaraciones a la Cadena Ser, José Luis Ayllón, mano derecha de Santamaría, ha sido claro: «Buscamos una representación digna. Lo que nos han ofrecido nos parece que no representa el resultado del Congreso».

El equipo de Santamaría considera insuficientes los ofrecimientos de la candidatura ganadora a las personas de confianza de la exvicepresidenta, con cargos medios -secretarías de área- para Fátima Báñez e Íñigo de la Serna. Casado ofreció la integración a nueve destacados nombres de la lista de Soraya Sáenz de Santamaría. Seis estaban por la labor y tres no. Alberto Nadal, Sofia Acedo, Yolanda Bel, Iñaki Oyarzabal, Mari Mar Blanco y Sergio Ramos respondieron afirmativamente, Fátima Báñez, José Luis Ayllón e Íñigo de la Serna lo rechazaron.

Santamaría apela, para reclamar más cuota de poder, a que obtuvo el 42 por ciento de los votos válidos emitidos entre los compromisarios, solo 451 votos menos que su oponente. Y no olvida que ella fue la ganadora en la primera vuelta de las primarias, en la que participaron los afiliados inscritos. «El señor Casado tiene todo el derecho del mundo a hacer la Ejecutiva como quiera, de eso no podemos duda. Pero no veo que sea la fórmula mejor», ha dicho esta mañana Ayllón. En la cúpula del nuevo organigrama del partido, que ha presentado hoy Casado en Barcelona, no hay nadie del núcleo duro de su rival en las primarias. «Yo creo que más que no saber perder, estamos en una situación en la que a lo mejor no se ha sabido ganar», ha censurado hoy Ayllón.

Las dos partes se culpaban del fracaso de las negociaciones, como ha evidenciado la rápida respuesta del equipo de Casado. También en la Ser, Javier Maroto, ha asegurado que «la integración es una prioridad del presidente y se está produciendo», y ha insistido en que Casado es el nuevo presidente y él será quien deba configurar el nuevo organigrama, sin atender a criterios proporcionales. Maroto ha lamentado el rechazo al ofrecimiento que hizo personalmente para que Báñez, De la Serna y Ayllón pudieran incluirse en secretarías del partido que hasta ahora ostentaban ministros. A Santamaría la ofreció entrar en el Comité Ejecutivo Nacional como vocal de libre designación el mismo nuevo presidente del PP.

El presidente de los populares se reunió ayer con su adversaria derrotada, Soraya Sáenz de Santamaría, y en pocos minutos se pusieron de manifiesto unas tensiones que, pese a que los contactos entre los equipos de ambos, siguen enquistadas. La exvicepresidenta pidió una representación «digna y proporcional» en los órganos del partido para quienes apoyaron su candidatura, y Casado tuvo que recordarle que ya «no hay bandos» dentro del PP, y en todo caso el pasado fin de semana se eligió que fuera él quien liderara el partido desde ahora.

La reunión entre Casado y Santamaría de ayer empezó a las 10.30 horas, y a los 25 minutos tuvo que interrumpirse para que ambos fueran a votar al Pleno. Cuando se reanudó les bastaron diez minutos para fijar sus posiciones y dejar en manos de un equipo de trabajo la negociación sobre los posibles nombres que podrían entrar en los órganos del partido. Por la tarde, ese equipo de trabajo, formado por Javier Maroto y Teodoro García Egea, del lado de Pablo Casado, y José Luis Ayllón y Fátima Báñez, por parte de Sáenz de Santamaría, se sentaron a la misma mesa para avanzar en esa anhelada «integración».

En sus mensajes a los medios, la exvicepresidenta no dejó escapar la oportunidad de recordar, una vez más, que ella fue la más votada entre los afiliados del PP. Santamaría explicó que había pedido «al señor Casado» que todos debían ser «muy respetuosos» con las estructuras locales, provinciales y autonómicas del partido, sin tener en cuenta qué opción habían elegido. «Les debemos el máximo respeto».

El presidente del PP, también ante los medios, rechazó la exigencia de proporcionalidad que había planteado la exvicepresidenta: «No se puede pasar de la lista más votada a la proporcionalidad en apenas dos días», dijo, en referencia a la exigencia de respeto a la lista más votada, en la que Santamaría basó su campaña en la segunda fase. Casado tuvo que mostrar sus galones y dejar claro que ha habido un ganador, que ha sido él: «No estamos hablando de una negociación entre distintos equipos, sino que ha habido un congreso que ha delimitado quién tiene que liderar la construcción de equipos, y las personas no están etiquetadas según el voto que dieron».