Mariano Rajoy y Albert Rivera, en el Congreso el pasado verano
Mariano Rajoy y Albert Rivera, en el Congreso el pasado verano - EFE

La Moncloa recuerda a Ciudadanos que un Gobierno de coalición limaría las diferencias

El Ejecutivo apela a la lealtad y responsabilidad de Rivera, y confía en que la tensión no afecte a los Presupuestos

Madrid Actualizado: Guardar
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El pacto firmado en agosto entre el PP y Ciudadanos atraviesa su momento más delicado, pero en La Moncloa preocupa lo justo. En plena tensión tras la ruptura del acuerdo en Murcia, y justo cuando Albert Rivera anuncia su intención de aproximarse a Podemos y al PSOE para sacar adelante las medidas «bloqueadas» por el PP, desde el Gobierno se recupera la oferta inicial de Mariano Rajoy: la coalición. «Un Gobierno de coalición facilitaría llegar a más acuerdos y superar las diferencias», comentaron fuentes del Ejecutivo.

Rajoy siempre ha dejado la puerta abierta a que Ciudadanos pueda entrar en el Gobierno durante el transcurso de la legislatura, según recuerdan fuentes de Moncloa. Es una oferta «sin fecha de caducidad», como quedó claro en las conversaciones que mantuvo el presidente del Gobierno con Rivera en las reuniones posteriores al 26-J. El ministro portavoz del Ejecutivo, Íñigo Méndez de Vigo, aseguró ayer que si Ciudadanos estuviera en los Gobiernos del PP, los problemas serían más fáciles de resolver.

La oferta «sin fecha de caducidad» que Rajoy hizo a Rivera para que se sentara en el Consejo de Ministros solo ha obtenido rechazos tajantes, aunque en Ciudadanos existe cierto debate interno, minoritario de momento. «Solo faltaba eso. ¿Para defender el saqueo de las cajas, impedir las comisiones de investigación y proteger imputados?», se preguntaron fuentes de Ciudadanos.«Cómo vamos a entrar en el Gobierno si no te fías». «No cuela su invitación», afirman.

En La Moncloa trazan una línea clara entre lo que está pasando en Murcia y la situación del pacto nacional. En aquella Comunidad, Ciudadanos ha retirado su apoyo al presidente autonómico, Pedro Antonio Sánchez, tras su imputación. Pero el portavoz del Gobierno de la Nación, Íñigo Méndez de Vigo, cree que hay que esperar hasta el próximo lunes, cuando deberá declarar Sánchez como imputado, para ver cómo se desarrollan los acontecimientos.

Los 16 archivos de causas precedentes contra ese político llevan a pensar al Gobierno que podría ocurrir lo mismo ahora. El portavoz recordó que la citación del presidente autonómico no responde «a un caso de corrupción, sino administrativo», relacionado con una construcción cuando era alcalde de Puerto Lumbreras. Por eso pidió a Ciudadanos que no se ponga «nervioso» y espere al día 6. «La defensa de los principios y valores no requieren prisa, sino solidez, y eso es importante tenerlo en cuenta», comentó.

Relación en el Congreso

El Gobierno cree que pase lo que pase en Murcia no tendrá por qué afectar a la relación con Ciudadanos en el Congreso de los Diputados, donde el partido naranja no es decisivo . Lo cierto es que Rivera ha querido marcar distancias, ante lo que considera un «incumplimiento» del acuerdo en asuntos como la eliminación de los aforamientos y la limitación de mandatos. Si el PP «bloquea» esas reformas, Rivera ya ha advertido que pactará con Podemos y el PSOE.

Pero en La Moncloa no se llegan a creer esa posibilidad. «Un pacto de Ciudadanos con Podemos sería extraño, están muy alejados como para llegar a un acuerdo», comentó el portavoz del Ejecutivo. Y si se produjera, «no sería lo que más conviene» a los ciudadanos. Por eso, Méndez de Vigo cree que se impondrán la lealtad y la responsabilidad del partido de Rivera, de las que no quiere dudar.

La voluntad reiterada del Gobierno es «cumplir» los 150 puntos del acuerdo suscrito con Ciudadanos. Eso sí, hay muchas medidas que requieren del voto de otros partidos, porque el PPy Ciudadanos no suman lo suficiente. Por eso, el portavoz pidió «tiempo». «El acuerdo es para una legislatura de cuatro años, y solo llevamos cuatro meses. Hay mucho tiempo».

Las cuentas de 2017

En La Moncloa tampoco se les pasa por la cabeza que estas tensiones vayan a influir en la negociación de los Presupuestos, que el Gobierno tiene previsto aprobar el último viernes de marzo en Consejo de Ministros. «Ciudadanos es un partido responsable y también quiere que haya cuentas públicas», insistió. Entre otras cosas, con esas cuentas públicas se «juegan» la financiación de los servicios públicos esenciales y de las Comunidades Autónomas. Albert Rivera aseguró que la crisis de Murcia no afectará. «Las situaciones son distintas», aseguró.

La relación entre Rajoy y Rivera es «muy fluida», aunque haya «altos y bajos», según comentó el portavoz, que desconoce si han hablado en los últimos días a raíz de las diferencias surgidas. El contacto más constante existe entre el coordinador del PP, Fernando Martínez-Maillo, y el vicesecretario general de Ciudadanos, José Manuel Villegas.

En estos últimos días se ha puesto de manifiesto la desconfianza con que se siguen mirando ambos partidos. No acaban de fiarse el uno del otro, algo que se comprueba en el Parlamento todas las semanas. De hecho, en la sesión de control del miércoles, Rivera tratará de poner en evidencia a Rajoy al preguntarle por qué se opone a una comisión de investigación sobre la financiación del PP. Ese día se conocerá ya el resultado de la declaración de Pedro Antonio Sánchez en Murcia, y se podrán obtener muchas pistas del estado de salud del pacto.

No obstante, desde el partido naranja se insiste en dejar ese acuerdo nacional al margen de lo que está ocurriendo en Murcia con la imputación del presidente autonómico. En esa Comunidad, Ciudadanos es decisivo en la aritmética parlamentaria, y quiere aprovecharlo. Eso sí, Rivera no desperdicia una sola oportunidad para poner en cuestión a Rajoy, a quien acusa de «blindar» a Sánchez y de proteger a los corruptos.