Marjaliza desvela una comisión de 60.000 euros al PP

El cerebro de la trama Púnica, que quemó documentos, aporta ahora papeles al juez

MadridActualizado:

David Marjaliza, el considerado cerebro de la trama de corrupción Púnica, manifestó ayer en la Audiencia Nacional que pagó 60.000 euros al Partido Popular nacional en el año 2007, para «ganarse los favores» de Génova. En una nueva declaración ante el juez que le investiga, el empresario imputado reveló que entregó este dinero a Luis Bárcenas por orden de Francisco Granados, que buscaba «llevarse bien» con el PP nacional en el contexto de enfrentamientos con el expresidente madrileño Ignacio González, también acorralado por la Justicia.

«Fue una petición que me hizo Granados para llevarse bien con la nacional. Me dijo que había una pugna entre él y Nacho (Ignacio González) y era para llevarse bien con la nacional y que fueran a favor suyo», aseguró a los periodistas Marjaliza, que ha reconocido gran parte de las acusaciones que pesan sobre sus hombros en busca de un pacto con Fiscalía que suavice su horizonte procesal.

Según la declaración de Marjaliza, que ha corroborado gran parte de las sospechas de la Fiscalía en la causa, los fondos fueron entregados en una reunión que mantuvo el empresario con los antiguos tesoreros del PP Bárcenas y Álvaro Lapuerta, que se celebró en la sede nacional del partido.

Pagos en negro

El investigado aportó luz a los investigadores sobre otros asuntos, especialmente sobre la supuesta financiación en negro del PP de Madrid, uno de los vértices del caso Púnica. Marjaliza aseguró al juez que le investiga, Manuel García-Castellón, que abonó otros 60.000 euros a la formación regional en el año 2004, para sufragar supuestamente el congreso regional en el que resultó elegida Esperanza Aguirre, la expresidenta regional, informaron fuentes jurídices presentes en el interrogotario al investigado.

El constructor de Pinto, amigo de la infancia y socio de negocios de Granados, acudió ayer a su nueva cita en la Audiencia Nacional cargado con documentación. Una paradoja después de que Marjaliza reconociera que quemó mucha documentación cuando estalló la investigación contra los miembros de la Púnica, en octubre de 2014, aprovechando un día de niebla para ello.

La confesión de Marjaliza ha funcionado como una ficha de dominó y ha provocado el reconocimiento de los hechos de otros investigados en esta trama de corrupción local y regional, que se extendió por España corrompiendo actividades como la eficiencia energética o la reputación digital. Un empresario admitió incluso un sistema institucionalizado en algunas compañías para pagar mordidas a la red.