El líder de Cs en Andalucía, Juan Marín, durante una rueda de prensa en la sede de Sevilla
El líder de Cs en Andalucía, Juan Marín, durante una rueda de prensa en la sede de Sevilla - Juan Flores

Juan Marín: «Me molestaría ser un partido estéril, no si somos de izquierda o de derecha»

El líder de Ciudadanos en Andalucía asegura que su formación tiene capacidades para arrebatarle la Junta a Susana Díaz

MadridActualizado:

A Juan Marín (Sanlúcar de Barrameda, 1962) sus compañeros le llaman el «hombre tranquilo» y su talante templado, casi tímido, asoma al otro lado del teléfono. De sí destaca que empezó trabajando a los doce años y le provoca sonrojo decirse «el político mejor valorado» por los andaluces.

-¿Está preparado Cs para ganar Andalucía o su vitola es de segundos?

Los sondeos nos hacen optimistas. Salimos a ganar el partido. Después de 37 años ves mucho hartazgo. A pesar de toda la potencia que tiene esta comunidad seguimos a la cola del paro o del abandono escolar. El PP ha desperdiciado 37 años de alternativas.

Ahora son ocho en el Parlamento andaluz, ¿a cuántos escaños aspiran?

En septiembre veremos la Egopa. La media de las encuestas nos sitúa por encima del 20-21% en intención directa de voto. Somos la fuerza política más valorada por los andaluces en utilidad, falta de corrupción...

Personalmente, ¿le molesta que digan que Ciudadanos es la derecha?

Me han puesto a la derecha, a la izquierda, pero esa no es la cuestión. Lo único que me molestaría es que seamos un partido estéril. Ideológicamente yo siempre he sido de centro, moderado y muy realista. Miro los problemas de frente.

¿Cuántos votantes le llegan del PSOE y cuántos del PP?

No tengo datos.

Cataluña les da alas. ¿La cuestión nacional será baza electoral o los andaluces merecen oír respuestas a sus propios problemas?

Es verdad que Cataluña y la figura y trabajo de Inés (Arrimadas) ha favorecido la imagen del partido. Ciudadanos habla claro con un mensaje directo que llega a los españoles: no hay que hacer más concesiones a los separatistas.

¿Y la inmigración?

Es un tema candente aquí. En Andalucía tenemos un Aquarius a diario. Pero no creo que sea munición. Es un tema que debemos tratar todas las comunidades autónomas, toda Europa. Debe haber un acuerdo.

¿Reclaman un cambio de régimen. ¿Se arrepiente de ser el sostén de Díaz en el Parlamento?

No teníamos alternativa. O éramos nosotros o Podemos. Eso los andaluces lo entienden bien, me remito a los sondeos. Somos una oposición útil. Hemos logrado bajar el IRPF, eliminar el impuesto de sucesiones para el 98%, mejorar la asistencia jurídica gratuita, 1.300 millones más para Sanidad, 700 más para Educación. Si en septiembre la legislatura no se agota tendremos una ley de FP dual. El desempleo es diez puntos menor que en 2015, es verdad que con precariedad. Fue una decisión acertada. El tiempo ha demostrado que el PSOE tiene un agujero de gestión, incapaz de auditarse a sí mismo. Lleva 40 años manejando el chiringuito a su antojo. Eso se ha acabado con Cs en Andalucía.

¿No es un error no entrar en el Gobierno?

No teníamos suficientes diputados. Hubiéramos sido víctimas del PSOE, como lo fue Izquierda Unida o el Partido Andalucista. Mejor tener libertad.

¿La conquista de Sánchez en La Moncloa la capitalizará Susana Díaz?

Sí, pero no por mucho tiempo. Los aliados y las decisiones de Sánchez le pesan. El Gobierno ha dado portazo a Díaz cerrando el debate de la financiación autonómica. Era el arma de Susana para justificar su ineficacia en la Educación, Sanidad, Dependencia... que Rajoy les castigaba, pese a que el actual sistema lo pactó el PSOE con ERC. La presidenta está descolocada y, además, la ministra de Hacienda era su consejera.

¿Cómo ve al PP tras el ascenso de Pablo Casado?

El PP está dividido en Andalucía, ya lo estaba antes y ahora se nota más. Pero es un partido grande, siempre lo ha sido. Supongo que irá resolviendo sus problemas internos. Estamos en condiciones de ganar. El PSOE es consciente de que somos la alternativa.