Vídeo: Sánchez e Iglesias avanzan en las negociaciones para los Presupuestos 2019 (ATLAS) / Foto: El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (d), y el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias (i), durante el encuentro que mantuvieron esta tarde en el Palacio de la Moncloa - EFE

Podemos ya habla sin tapujos de «cogobernar» desde el Congreso

Iglesias anuncia una batería de acuerdos sociales con el presidente del Ejecutivo y apuesta por aumentar la presión fiscal para cuadrar los Presupuestos

MadridActualizado:

Pablo Iglesias volvió a examinar a Pedro Sánchez, pese a que el presidente del Gobierno es este último. El líder del Ejecutivo y el secretario general de Podemos se reunieron ayer durante dos horas en La Moncloa para empezar a conformar la «factura» que Sánchez tendrá que pagar a Unidos Podemos si quiere el apoyo de sus diputados para aprobar unos Presupuestos que empiezan a tomar tintes morados. De hecho, el propio Iglesias reconoció que hay «feeling» entre ambas partes y apostó por que PSOE y Podemos vayan un paso más allá en su relación para «cogobernar desde el Parlamento», pese a que entre ambos grupos no alcanzan la mayoría de la Cámara.

La de ayer fue la primera reunión oficial entre Sánchez e Iglesias después de que en el mes de junio ya mantuvieran un encuentro más distendido, también en La Moncloa. En esta ocasión, el presidente del Gobierno llegó al «examen» conociendo las preguntas y las soluciones a las mismas. Iglesias las anunció hace un par de días en una entrevista concedida a Efe: el presidente del Ejecutivo no pasaría la prueba si no asumía el «plan social y económico» de Podemos, que se sabe con la sartén por el mango. Y la estrategia no le va mal, de momento, a Iglesias, quien anunció los primeros acuerdos con el Gobierno, todos ellos de corte social.

En este primer paquete figuran la reversión de los recortes educativos, una bajada de impuestos para los autónomos o la reducción del IVA sobre los productos de primera necesidad. No olvidaron tampoco uno de los temas estrella para Sánchez, la Memoria Histórica, materia en la que Podemos anunció la creación de un museo de la memoria o la retirada de la pensión y los reconocimientos a «Billy el niño». De igual modo, Iglesias relató una batería de principios de acuerdo o, en otros casos, propuestas de Podemos al Gobierno, entre las que destacaron la subida del salario mínimo hasta los 1.000 euros, modificar el tipo del IRPF a las rentas anuales superiores a los 140.000 euros o la actualización de las pensiones con arreglo al IPC.

En materia exterior, Iglesias se felicitó por que el Gobierno se haya mostrado receptivo a «reconocer la soberanía del Estado Palestino»; mientras que en lo referente a una hipotética reforma electoral, el secretario general de Podemos también manifestó que ha propuesto al Gobierno acabar con el voto rogado, la necesidad de crear listas cremallera o cambiar al modelo de reparto de escaños de Sainte-Lagüe.

La lista de medidas o, más bien, embriones de medidas que deberán ser discutidas y acotadas por ambas parte fue muy extensa. Tanto que fuentes gubernamentales rebajaron un poco la efusividad del líder de Podemos. Sin embargo, en La Moncloa también se mostraron satisfechos por este inicio de negociaciones.

Más presión fiscal

«Estamos muy satisfechos», repitió en varias ocasiones Iglesias, quien también habló de un buen comienzo para unas negociaciones presupuestarias que en Podemos quieren cerrar en octubre. La fecha no es casual. El comisario económico de la UE, Pierre Moscovici, advirtió ayer a Sánchez de que el Presupuesto de España debe llegarle antes del 15 de octubre, lo que entierra de forma definitiva una posible modificación exprés de la ley de Estabilidad Presupuestaria, como planteaban Podemos y el PSOE para eliminar la garantía de veto que el anterior Ejecutivo le otorgó al Senado.

Pero al margen de plazos, la pregunta que surge ante la batería de medidas sociales que anunció Iglesias y que, previsiblemente, se ampliará en próximas fechas, es de dónde saldrá el dinero para pagarlas. Iglesias, en este punto, tampoco se escondió y abogó por aumentar la presión fiscal. «El principal problema económico que tiene España es que carece de un suelo de ingresos. Por eso necesitamos equipararnos con los países de nuestro entorno en esta materia», explicó Iglesias, quien también desveló la «sintonía» con el presidente del Gobierno a la hora de afrontar el problema secesionista en Cataluña.

«Comparto con el presidente del Gobierno que el diálogo debe ser el mecanismo que presida la resolución del conflicto en Cataluña», manifestó el secretario general de Podemos, que acto seguido recalcó que «la judicialización política no ayuda al conflicto catalán». Habrá que ver hasta dónde llega la permisividad del Ejecutivo al respecto, puesto que líderes secesionistas como el presidente de la Generalitat, Quim Torra, o el fugado Carles Puigdemont, no bajan el tono de sus amenazas.

«Estamos al frente de dos grupos con muchos diputados que están dispuestos a entenderse para que haya Presupuestos», reivindicó Iglesias ante el futuro de estas negociaciones. El líder de Podemos insistió en que confía en Sánchez, pero volvió a exigirle hechos, es decir, que asuma medidas que su formación le pone sobre la mesa. Parece que sólo de esa forma podrá seguir en La Moncloa porque, como le recordó Iglesias, en un gesto ya habitual entre los líderes de Podemos cuando interpelan al Gobierno, «con 84 diputados no se puede gobernar». Con 156, como persiguen en Podemos, tampoco parece lo más adecuado.