El Gobierno tacha de «intolerable» el plan «segregacionista» de Bildu
Martin Garitano se ha propuesto elaborar un censo de vascoparlantes - EFE

El Gobierno tacha de «intolerable» el plan «segregacionista» de Bildu

Estudia medidas contra el gobierno de Garitano, a quien acusa de vestir como políticas de integración su intento de «nacionalismo obligatorio»

BILBAO Actualizado:

El Gobierno «no va a tolerar» que desde el gobierno de Bildu en Guipúzcoa se ponga en marcha «ningún tipo de medida» para «segregar» y «clasificar» a los ciudadanos en función de su lugar de nacimiento.

Fuentes del Ejecutivo del PP han confirmado a este diario que se está estudiando ya emprender acciones legales contra los planes de la Diputación foral de establecer un censo de los ciudadanos en función de su lugar de nacimiento para aplicar «políticas de integración» a los de «fuera de Euskal Herria» y poder así impulsar el independentismo, tal y como recoge hoy ABC.

«Nacionalismo obligatorio»

«Es intolerable. No permitiremos que Bildu imponga su nacionalismo obligatorio», advierten desde el Gobierno de Mariano Rajoy, que observan con alta preocupación los planes de Garitano, cuyo gobierno ha aprovechado la campaña de renta de este año para consultar entre la ciudadanía quién habla euskera o no, y con ello elaborar un censo de vascoparlantes.

La polémica ha saltado a raíz de unas declaraciones a «Gara» del recién nombrado director general de Migración de la Diputación Foral de Guipúzcoa, Marcos Nanclares, quien hacía hincapié en que «el 25% de los vascos» es de «fuera de Euskal Herria» y otro tanto porcentaje es hijo de «foráneos», por lo era necesario impulsar una dirección general que fomente la «integración». En la misma entrevista, Nanclares, nacido por cierto en Madrid, define bien claro cuál es el objetivo de su cargo: «Euskal Herria jamás podrá alcanzar la independencia si no somos capaces de crear alianzas con las personas que han venido de fuera».

«Pureza» de origen

A tenor de lo declarado, el lendakari y el PSE también han acusado en las últimas horas a Bildu de cuestionar la «pluralidad de origen de la ciudadanía vasca» y de querer implantar políticas «racistas, sectarias, totalitarias y xenófobas». El Gobierno del PP va más allá y advierte que frenará los «planes segregacionistas» de la Diputación, que como ya hizo en el caso del euskera, ha desmentido que vaya a establecer categorías de ciudadanos por su «pureza» de origen.