Meritxell Batet, futura presidenta del Congreso

El Gobierno ve el nombramiento de Batet como «mensaje de esperanza» frente a una ERC que «queda retratada»

Con Batet y Cruz dos figuras catalanas y vinculadas con el PSC serán la tercera y la cuarta autoridad del Estado

MadridActualizado:

Pedro Sánchez desplegó ayer la operación «dos tazas», como se bautiza ya en el entorno del presidente la designación de Meritxell Batet y Manuel Cruz como presidentes del Congreso y del Senado. La Ejecutiva del PSOE ratificó ayer las propuestas del presidente, que constituyen una respuesta al veto a su inicial apuesta por Miquel Iceta como presidente del Senado.

Batet y Cruz, dos figuras catalanas y vinculadas con el PSC, serán la tercera y la cuarta autoridad del Estado. «ERC queda retratada. Y supone un mensaje de esperanza: Cataluña tiene mucho que aportar al conjunto de España». Sánchez redobla así su apuesta por lanzar un mensaje a Cataluña e insistir en su política de diálogo y distensión con el independentismo, cuya base social pretende erosionar para redirigirla hacia el PSC.

La ministra de Política Territorial se había colado en las quinielas en los últimos días precisamente como un movimiento de respuesta al veto a la candidatura de Miquel Iceta para presidir el Senado. Con su nombramiento queda vacante el ministerio de Política Territorial y Función Pública. Ayer, el secretario de Organización, José Luis Ábalos, no se atrevió a descartar que Miquel Iceta pudiera acabar entrando en el Gobierno: «Eso solo está en la cabeza del presidente».

Aunque el día anterior en el PSOE debatían qué hacer respecto a la candidatura de Iceta, ya que se ha presentado un recurso de amparo ante el TC, los socialistas optaron finalmente por promover a otro candidato a la presidencia del Senado en la figura del catedrático de Filosofía, Manuel Cruz. Sin carnet del PSC, ya fue diputado la anterior legislatura. Fue presidente de la Asociación Federalistas de Izquierdas entre 2013 y 2016. La apuesta por ambos lleva al PSC a uno de sus momentos de mayor relevancia en la política española. Y supone además el refrendo a que es el binomio Sánchez-Iceta el que rige hoy la política territorial del PSOE. Una política que reparte las culpas de la crisis territorial entre el independentismo y la derecha, y que apuesta por más autogobierno y financiación para Cataluña.

Con estas dos propuestas Sánchez coloca a dos figuras del PSC como tercera y cuarta autoridad del Estado. Batet y Cruz fueron dos de los 15 diputados que en 2016 no siguieron la decisión del grupo parlamentario de abstenerse en la investidura de Mariano Rajoy. El PSOE asegura que la opción de Manuel Cruz para presidir el Senado es para «toda la legislatura». Es decir, no se espera a una posible resolución del recurso de amparo ante el TC por el bloqueo a la designación de Iceta como senador autonómico.

Primer acuerdo con Iglesias

En paralelo a estos anuncios el PSOE y Podemos alcanzaron ayer su primer acuerdo en esta legislatura en virtud del cual controlarán la Mesa del Congreso con cinco de los nueve miembros. Los socialistas ocuparán la presidencia de la Cámara, una vicepresidencia y una secretaría, mientras que a Unidas Podemos le corresponderá la vicepresidencia primera y la secretaría primera. El PSOE ratificó además ayer a Adriana Lastra como portavoz en el Congreso y a Ander Gil como portavoz en el Senado. La presidenta del PSOE, Cristina Narbona, será vicepresidenta en el Senado. Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, un sanchista de primera y persona de confianza del presidente, será vicepresidente del Congreso.

El acuerdo alcanzado evita dar espacio a ningún partido en la Mesa por debajo de Podemos, algo a lo que el PSOE era contrario. Además, los socialistas con sus tres puestos controlarán una geometría que le permite tener la mayoría también con Cs o con el PP. «Estamos satisfechos con el acuerdo», expresó ayer el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, después de entregar sus credenciales como diputado electo en la Cámara. Con 29 diputados menos Podemos tendrá ahora mejores posiciones.

«Creo que es un acuerdo sensato y que va en la dirección de una colaboración necesaria», expresó Iglesias, que confirmó ayer lo esperado: la vicepresidencia primera de la Mesa será para la diputada Gloria Elizo. En el partido estaban muy satisfechos con su gestión como vicepresidenta cuarta durante la legislatura pasada. La secretaría primera será para el diputado de En Comú Podem y exnúmero dos de Ada Colau, Gerardo Pisarello. La confluencia se cobra así el apoyo parlamentario a Podemos como ya ocurrió en 2016, cuando Iglesias sentó en la Mesa junto a Elizo a Marcelo Expósito (En Comú).

Este primer acuerdo entre PSOE y Podemos abre la puerta a la antesala de un futuro Gobierno de coalición de izquierdas. «Es un buen punto de partida», expresó ayer el secretario general de Podemos, preguntado al respecto. Iglesias lo ha dicho por activa y por pasiva: es «una necesidad» que Podemos esté en el futuro gobierno socialista, pero sin los resultados de las elecciones autonómicas, municipales y europeas sobre la mesa es pronto para elevar la presión y dar un golpe en la mesa de negociación. «Paciencia hasta después del 26 de mayo», advirtió Iglesias. El verdadero tira y afloja empezará tras el recuento de papeletas.

Respecto a la propuesta de Batet como presidenta, el líder de Podemos celebró lo «positivo» de que una mujer vuelva a ser la tercera autoridad del Estado. «Me parece una mujer brillante, con capacidad de diálogo y de generar consensos», expresó. Desde la formación morada coinciden con el PSOE en evitar «los bloqueos sistemáticos y partidistas de PP y Ciudadanos». El acuerdo cambia las tornas respecto a la configuración de la anterior legislatura, cuando PP y Cs ocuparon la presidencia y la vicepresidencia y tenían cinco de los nueve miembros.

El PP quiere a Ana Pastor

Tras el pacto de PSOE y Podemos, el Partido Popular optará a la Vicesecretaría tercera y a la Secretaría segunda. No obstante, como ya publicó ABC esta semana, el grupo parlamentario popular propondrá a Ana Pastor como presidenta del órgano y apuesta por Adolfo Suárez Illana para el otro puesto. Los populares consideran a Pastor la mejor opción para presidir la Mesa porque «ha demostrado esta legislatura rigor y capacidad de diálogo con todas las fuerzas políticas». Incluso Iglesias aprovechó ayer sus declaraciones para manifestar su respeto y admiración por la popular: «Creo que ha sido una presidenta del Congreso excelente».

Pero con una mayoría progresista en el hemiciclo es muy improbable que Pastor salga reelegida presidenta de la Cámara Baja en la votación del próximo martes. Está por ver entonces si aceptará ser vicepresidenta tercera o si el PP tendrá que proponer otro nombre en su lugar. Suárez Illana saltaría entonces a ocupar la vicesecretaría tercera. Quien por ahora no ha revelado de manera oficial ningún nombre propio es el grupo parlamentario de Ciudadanos, que optarían a la vicepresidencia y secretaria cuartas.