El Gobierno concluye hoy su parte en la exhumación de Franco pero ve difícil materializarla antes de 2019

El Consejo de Ministros da hoy el último paso en el proceso de exhumación pero con la incertidumbre al máximo respecto a la inhumación

MadridActualizado:

El proceso de exhumación de Franco que el Gobierno agita como una de sus principales medidas va camino de convertirse en el cuento de nunca acabar. El presidente del Ejeutivo, Pedro Sánchez, reconoció ayer que los plazos pueden dilatarse y que no cristalizarán hasta 2019.

En el mes de junio el propio presidente apostó en conversación informal con la prensa que esperaba poder proceder a la exhumación antes del mes de agosto. Desde entonces todo se ha complicado, obligando al Ejecutivo a retrasar sus planes. «Más allá de lo que dure el procedimiento administrativo, que no sé si será en diciembre o enero, lo que es evidente es que se va a proceder a la exhumación del dictador», señaló ayer el presidente del Gobierno abriendo así la puerta a entrar ya en el próximo año. Una vez se ha producido este retraso, el Gobierno quiere restarle importancia para mantener el control del mensaje en este asunto: «En 2019, por fin y después de 41 años, no habrá un mausoleo que homenajee al dictador Franco», insistía ayer el presidente.

En el Consejo de Ministros que se celebra hoy jueves (mañana es festivo en Madrid), el Gobierno dará «los últimos pasos» dentro del procedimiento administrativo para exhumar los restos de Franco. Hoy se procederá a la petición de un informe no vinculante a la Comunidad de Madrid.

Desde el Gobierno apuntan que es preceptivo y que se trata de un informe sobre sanidad mortuoria que debe realizarse en casos de restos cadavéricos si han pasado más de cinco años de l muerte. Además se dará traslado del proyecto de exhumación al Ayuntamiento de San Lorenzo de El Escorial. Posteriormente la familia Franco dispondrá de un nuevo periodo de alegaciones. Sánchez justificó ayer que los plazos se hayan dilatado tanto entre otras cosas por la voluntad del Gobierno de que se trate de un proceso «garantista».

Dudas de calendario

Pero lo cierto es que las conversaciones con la familia, en las que el Gobierno depositó su confinza inicialmente, y la sorpresa que generó la noticia de que los Franco disponían de un espcio en la cripta de la parroquia de La lmudena, junto a la catedral y en pleno entro de Madrid, en la que se enterrarían los restos en caso de exhumación, complicaron todo el proceso.

De hecho en estos momentos esa es la gran incógnita que condiciona todo el proceso: ¿Dónde reposarán los restos tras la exhumación?. El Gobierno, a través del grupo socialista en el Congreso, ha preparado unas enmiendas a la Ley de Memoria Histórica, en trámite de reforma en el Congreso, para impedir la inhumación en La Almudena. La idea que planteará el Ejecutivo es la de introducir una serie de restricciones. La idea del Gobierno es impedir que restos que puedan ser «enaltecidos» descansen en un lugar abierto al público. Y se contemplaría un régimen sancionador que alcanzaría al cierre de dichos espacios. Es decir, el Gobierno no puede impedir que los restos vayan a La Almudena, pero sí amenaza con el cierre de la cripta en caso de que así sea.

El Gobierno sigue apostando porque los restos vayan «a un lugar privado, decoroso sin ningún tipo de enaltecimiento ni posibilidad de hacerlo». Pero aquí los plazos vuelven a no depender del Gobierno. Tras finalizar el tiempo en el que la reforma estaba bloqueada en el proceso de enmiendas a la totalidad, ahora se ha abierto el proceso de enmiendas parciales. PP y Ciudadanos han solicitado ya la primera extensión de una semana en el trámite de enmiendas.

Mientras las dos formaciones mantengan esa decisión de solicitar la prórroga cada semana los socialistas no contarán con el control de los tiempos. Aunque en el PSOE no contemplan que Ciudadanos retrase mucho este proceso con las enmiendas parciales sí se reconoce incertidumbre por cuándo podrán completar la operación.