Las exigencias de Franco a Hitler para entrar en la II Guerra Mundial

ABC accede a la correspondencia inédita entre Serrano Suñer, en misión oficial a Berlín, y Francisco Franco, nada más finalizar los encuentros del ministro con las autoridades nazis en 1940

MadridActualizado:

En 1940, el cuñadísimo Serrano Suñer llegó a Berlín para negociar la posibilidad de que España entrase en la Segunda Guerra Mundial. El ministro se adentró en un territorio político peligroso para abordar el futuro de Marruecos y Canarias o la amenaza de un desembarco británico en España.

Se entrevistó con el ministro de Exteriores alemán, Ribbentrop, y con el propio Adolf Hitler, pero la toma de contacto no fue la imaginada.

Después de tres años de durísima Guerra Civil, el país dirigido por Franco no se encontraba en condiciones de intervenir en un nuevo conflicto armado: «España entraría en guerra siempre que se resolvieran sus necesidades mínimas en orden a los abastecimientos, gasolina y material de guerra...». Si contaba con los medios militares y tecnológicos, Franco estaba dispuesto a dar el sí quiero.

La diplomacia nazi estaba conforme con apoyar la expansión española en Marruecos a cambio de que se cedieran a Alemania bases militares en este territorio. También mostró el deseo de España de rectificar la frontera del Pirineo, y en la animadversión hacia esta «Francia enemiga», se encontraron Serrano y Hitler, «enormemente satisfecho» de recibir la propuesta.