Fachada del Palacio de Cibeles, sede del Ayuntamiento de Madrid, en una imagen de archivo - EFE / Vídeo: Tensión en el acto del Día de la Comunidad de Madrid

Las elecciones municipales, en once grandes batallas

Analizamos el escenario electoral en las plazas más importantes de cara a los comicios del 26-M

MadridActualizado:

La experiencia de cuatro décadas de democracia ha demostrado que es un error extrapolar literalmente los resultados de las elecciones generales a los comicios municipales, porque a menudo se vota de forma distinta, aunque ambas citas se celebren con apenas un mes de diferencia. Pero lo que está claro es que las elecciones del 26-M se celebrarán bajo la sombra del 28-A.

Si la fragmentación de la derecha en tres partidos condicionó los resultados de las elecciones generales, esa misma división marcará los comicios municipales. Pero, además, en esta ocasión los posibles acuerdos entre formaciones políticas para gobernar en los principales ayuntamientos españoles condicionarán los apoyos que pueda recabar Pedro Sánchez para su investidura, que no se cerrarán hasta después del 26-M. La ausencia de precedentes de dos citas con las urnas tan seguidas convierte la participación en una incógnita.

Madrid

El PP lidera la derecha para desbancar a Carmena

T. G. Rivas

El Partido Popular escenificó ayer su cambio de estrategia de cara a las municipales para arrebatar el bastón de mando a Manuela Carmena (quien concurrirá por Más Madrid) en la capital el próximo 26 de mayo y mantener el liderazgo del centro-derecha. Los malos resultados electorales que cosecharon los populares en las pasadas elecciones generales (perdió casi 3,5 millones de votantes) y el transfuguismo de sus filas hacia Ciudadanos y Vox han obligado a Génova a dar un giro de guión, que ayer entonó el candidato a la Alcaldía de Madrid por el PP, José Luis Martínez-Almeida. El alcaldable hizo un llamamiento a «la humildad» en los actos institucionales del Dos de Mayo para que sus votantes volvieran a depositar su confianza en el PP. La estrategia es clara: restar a Vox, que en Madrid representó el domingo el 12,7 por ciento de los votos, para sacar ventaja al partido que le pisa los talones, Ciudadanos.

Pese a que el PSOE logró el 27 por ciento de los votos el 28 de abril, Casado conquistó en la capital de España el 20,9 de las papeletas (390.000 votos), casi la mitad de las que recabó en las Generales de 2016 y del 34,55 (563.292) que sumó Esperanza Aguirre en las municipales de 2015, pero suficientes aún así para ser los líderes del bloque del centro-derecha y poder formar gobierno junto Vox y Cs. La formación de Rivera, la mayor amenaza del PP, ha cogido impulso también en Madrid y se situó sólo a un punto de distancia (19,9 por ciento).

Barcelona

Populistas y soberanistas, en busca del pacto de gobierno

A. Cabeza

En Barcelona, a menos de un mes para el 28-M, el abanico de posibilidades para conquistar la alcaldía sigue con muchas opciones abiertas. Si bien es cierto que la reciente victoria de ERC en Cataluña –también, y por primera vez, en la ciudad de Barcelona en unas generales– ha colocado a los republicanos en una buena posición en la parrilla de salida, lo cierto es que la aritmética municipal obligará a pactos.

La propia Ada Colau, que acaba mandato gobernando con solo 11 de los 41 ediles municipales, lleva meses clamando por una coalición de izquierdas, en la que encajaría a la perfección ERC. También el PSC, aunque el hecho de que los socialistas de Jaume Collboni salieran de un pacto de gobierno a raíz de la aplicación del 155 en Cataluña, complica el nuevo acercamiento entre ambas fuerzas.

También, la posible alianza entre Collboni y Manuel Valls, candidato arropado por Cs, sigue en el aire. Mientras que el exprimer ministro francés ha defendido un gran pacto entre ambos para que Barcelona recupere el rumbo, el líder socialista ha esquivado mojarse. La subida del PSC en las generales les auguran también una mejora de resultados en Barcelona, aunque falta por ver si suficiente para que los socialistas vuelvan a ser cruciales en la ciudad.

El líder de ERC Ernest Maragall ve ya muy cerca una victoria «indepe», aunque no se define si apostaría por un pacto con Colau o con Junts per Catalunya.

Valencia

El bloque de derechas tiene opciones de tumbar a Ribó

A. Caparrós

El bloque de partidos de derechas tiene opciones reales de hacerse con la vara de mando en la ciudad que gobernó Rita Barberá entre 1991 y 2015. Los sondeos internos y la extrapolación de los resultados de las elecciones autonómicas celebradas el pasado domingo indican que en Valencia se registra a día de hoy un empate técnico entre la suma de, por este orden, Ciudadanos, Partido Popular y Vox y el bloque que en la actualidad gobierna la tercera capital de España: Compromís, PSPV-PSOE y Podemos.

En un Ayuntamiento formado por 33 concejales, las encuestas indican que la balanza se decantará por un margen estrecho de no más de un edil.

Compromís –el grupo del actual alcalde, Joan Ribó logró el pasado domingo por primera vez en la historia situarse como la fuerza más votada en la ciudad, tanto en las generales como en las autonómicas, así como en la gran mayoría de distritos. En las municipales se mantendría en cabeza, pero la fragmentación del voto le haría perder un concejal hasta caer a los ocho. Le sigue de cerca del PSPV-PSOE, que al abrigo del resultado de Pedro Sánchez sumaría siete ediles. Podemos completaría el bloque con un escaño. La suma del bloque de izquierdas (16) abriría la puerta a un pacto entre Ciudadanos (7), PP (6) y Vox (4), que con 17 concejales daría paso a un alcalde de la derecha.

Sevilla

PP y Cs intentarán relevar al PSOE, al que las encuestas le sonríen

J. Álvarez

El alcalde de Sevilla, el socialista Juan Espadas, ha gobernado la capital de Andalucía los últimos cuatro años con sólo 11 concejales de los 31 que forman el Pleno gracias al apoyo de Podemos e IU, que impidieron gobernar a Zoido, que obtuvo 12 actas. Revertir esa situación es el reto de estos dos partidos, con la posible ayuda de Vox, pero las encuestas sonríen al PSOE en Sevilla, donde sería el partido más votado con el 30,2% y 13 concejales, dos más que en la actualidad, segun el último sondeo de Publicaciones del Sur.

El PP lograría un apoyo del 16,7% y ocho ediles, cuatro menos; Ciudadanos alcanzaría el 6,4% y cuatro concejales, uno más que ahora, al igual que Adelante Sevilla, que perdería uno en relación a la suma actual de Participa Sevilla e IULV-CA al contar con el 5,3% de los sufragios, mientras que Vox se estrenaría en el Ayuntamiento con dos ediles.

Zaragoza

Cs tendrá la llave de la alcaldía en un rompecabezas electoral

R. Pérez

Los resultados de las generales del domingo dibujan un rompecabezas electoral para las municipales del 26 de mayo, con el voto más fragmentado aún, pero con Cs como actor decisivo para formar gobierno. El 28 de abril sobrepasó al PP y se convirtió en la segunda fuerza más votada en la capital aragonesa, gobernada estos últimos cuatro años por ZEC (Podemos-IU). Ahora, todo apunta a que Cs tendrá la llave de la alcaldía cuando toque negociar los pactos para la investidura. Y eso como mínimo, porque en Cs se ven incluso con opciones de aspirar a gobernar en esas negociaciones que forzosamente se producirán.

Si en las municipales del 26-M se repitieran los resultados que se dieron en las generales, el PSOE obtendría en Zaragoza diez concejales, siete Ciudadanos, cinco el PP, otros cinco Podemos y cuatro Vox. Pero es seguro que el escenario electoral de las generales no se repetirá, entre otras cosas porque compiten más partidos y eso fragmentará más aún el voto, lo que condiciona el posterior reparto de escaños con la Ley D’Hondt.

Por la izquierda entra en juego en las elecciones locales la Chunta, que no presentó lista en las generales del 28 de abril. Además, la marca electoral ZEC que formaron Podemos e IU ha acabado saltando por los aires tras cuatro años en el poder: ahora se presentan por separado y con dos candidatos distintos, Podemos con Violeta Barba, por un lado, y ZEC (IU) por otro, con el todavía alcalde Pedro Santisteve como cabeza de lista.

En el caso del centro-derecha la competencia también aumenta ligeramente. El PAR, que no concurrió a las generales, sí presenta candidatura al Ayuntamiento de Zaragoza. Hace tiempo que el PAR dejó de tener presencia en el Consistorio de la capital aragonesa, pero su participación en los comicios acentuará la ya acusada fragmentación del voto que se da entre el PP, Cs y Vox.

Málaga

El PP fía su mayor plaza al aval de Francisco de la Torre

F. del Valle

Uno de los grandes retos del PP es mantener la alcaldía de la mayor plaza española que logró conservar en 2015. En las dos últimas citas con las urnas (andaluzas y generales), los populares se han visto relegados a la tercera posición, por detrás de PSOE y de Ciudadanos, por lo que la incertidumbre planea como nunca en torno a estos comicios.

El principal aval con el que cuenta el PP es la indudable marca personal de su eterno candidato, Francisco de la Torre. Alcalde desde 2000, vuelve a presentarse a la reelección con 76 años de edad y el crédito de un electorado que le reconoce haber sido el artífice de una modernización sin precedentes en la ciudad. Ante la duda del calibre de la entrada de Vox, su esperanza estriba en que vuelvan a salir los números para pactar con Cs, que ya le apoyó en 2015. Le ayuda que enfrente tiene a candidatos poco conocidos y sin su prestigio.

Palma

El tripartito palmesano tiene bastantes opciones de repetir

J. M. Aguiló

En este mandato ha gobernado en Palma, con mayoría absoluta, un tripartito conformado por el PSOE, MÉS y Podemos. Durante dos años, el alcalde fue el socialista José Hila, al que relevó hasta hoy el ecosoberanista Antoni Noguera. Ambos repiten ahora como candidatos. Por su parte, Unidas Podemos presenta esta vez a un nuevo aspirante, Alberto Jarabo, que ha sido portavoz de su partido en el Parlamento regional.

La gestión del tripartito palmesano ha sido bastante plana, sin ningún hito destacable, aunque más moderada que la de otros tripartitos isleños. En ese contexto, el PSOE, MÉS y UP tienen opciones de sumar otra vez para volver a gobernar tras el 26-M.

Los dos partidos de oposición, el PP y Cs, presentan candidaturas diferentes a las de hace cuatro años. Así, el aspirante popular es Mateo Isern, que ya fue alcalde entre 2011 y 2015, legislatura en la que fue muy valorado. Por su parte, Cs presenta a Eva Pomar, neófita en política, pero con una dilatada trayectoria en el ámbito social. Dos formaciones que aspiran a tener representación son Vox, con el reconocido general Fulgencio Coll como candidato, y el PI, partido nacionalista de centro que presenta a Josep Melià.

Bilbao

El PNV mantiene su hegemonía pero precisaría el apoyo del PSE

A. Mateos

Nada hace indicar que el PNV, claro vencedor en las tres provincias vascas en las elecciones del 28 de abril, no vaya a renovar su mandato en el Ayuntamiento de Bilbao, el cual rige en la actualidad en coalición con el PSE. A priori, el equipo de Juan Mari Aburto necesitará el respaldo de los socialistas para gobernar, aunque las encuestas municipales sitúan a la formación nacionalista al borde de la mayoría absoluta con 14 concejales. Las previsiones apuntan a que la segunda fuerza será EH Bildu, que empataría en escaños (4) con PSE y Podemos.

Menos grato resulta el escenario actual para el sector de centroderecha, que podría sufrir un nuevo retroceso en estas municipales. El PP se arriesga a perder uno de sus ediles, de forma que se quedaría con tres -la mitad de los que obtuvo en los comicios de 2011-.

Parte de esa caída se explica con la fragmentación del voto de derecha, si bien es cierto que ni Ciudadanos ni Vox aspiran a conseguir representación en Bilbao. De hecho, tampoco se espera su irrupción en el resto de capitales del País Vasco.

Valladolid

El PSOE se agarra a la victoria en las generales para repetir mandato

I. Jimeno

El mayor apoyo logrado por el PSOE en las generales es uno de los argumentos al que se agarra el actual alcalde y de nuevo candidato, Óscar Puente, para defender que será de nuevo alcalde. Lo es desde junio de 2015 gracias a un pacto con Valladolid Toma la Palabra (Izquierda Unida) y el acuerdo con la marca blanca de Podemos propiciado por las ganas de la izquierda de desbancar a un PP que hasta entonces se había demostrado imbatible durante veinte años.

Si entonces la fragmentación del voto fue clave en el reparto, de cara a la nueva cita con las urnas el resultado se aventura aún más incierto tras una legislatura en la que los logros del Gobierno municipal se achacan más a los socios que a Puente y en la que los populares han cambiado de apuesta, con la consejera de Economía y Hacienda, Pilar del Olmo, al frente del cartel. Ciudadanos y Vox también reclaman su sitio en una capital en la que han demostrado su tirón, mientras en el bloque de la izquierda el teniente de alcalde, Manuel Saravia, ha empezado a defender sólo en los últimos meses su gestión. Todo ello, a la vez que la formación morada arrastra su continua descomposición.

La Coruña

Desalojar al populismo y frenar el auge del PSOE, el reto de la derecha

J. L. Jiménez

Por el momento, a la derecha no le salen las cuentas para desalojar a la izquierda en La Coruña. Las elecciones generales han reactivado el voto socialista en la ciudad, que durante dos décadas fue hegemónico de la mano de Francisco Vázquez y llevaba en crisis desde su marcha. La marca PSOE recobra fuerza, a pesar de que la candidata Inés Rey, una joven abogada salida de primarias, adolece de falta de conocimiento entre buena parte de la población.

A pesar de la criticada gestión de los populistas de Marea Atlántica, con el alcalde Xulio Ferreiro al frente, sus expectativas electorales no son de desplome, y estarían disputándose la primacía de la izquierda con los socialistas. El que gane se quedaría con la alcaldía. Y si unos y otros no sumaran –escenario poco probable– tendrían el colchón del BNG, que podría apuntalar un gobierno municipal de izquierdas.

El PP, que estrena candidata con Beatriz Mato, sabe que necesitará a Ciudadanos, que entrará con uno o dos concejales con toda probabilidad, pero ni así podría sumar para llegar a los 14 ediles que determinan la mayoría absoluta. Y además, frenar el voto estéril a Vox.

Toledo

Ciudadanos se sitúa en la bisagra clave tras el desplome del PP

V. S.

En la ciudad de Toledo todo puede pasar el 26-M. Las elecciones generales del pasado domingo han dejado un panorama abierto con un PSOE como fuerza política más votada -por primera vez desde el año 82-, y un PP que se desploma y pierde casi la mitad del apoyo por el crecimiento de Ciudadanos y la irrupción de Vox .

De esta forma, el bloque de centro-derecha obtendría 28.883 votos, frente a los 20.366 del PSOE con Unidas Podemos, lo que permitiría, si se extrapolan los resultados a las municipales, formar gobierno entre PP, Ciudadanos y Vox, como en Andalucía. Pero hay otras alternativas y, en este sentido, la formación naranja podría ser clave si pacta con el PSOE de la actual alcaldesa Milagros Tolón, quien, por otro lado, no descarta revalidar con Unidas Podemos el Gobierno de la ciudad.

El portavoz de Ciudadanos en la ciudad, Esteban Paños, no obstante, aspira a superar al PP en votos y situarse como alcaldable en un posible pacto con el bloque de centro derecha. Esa también es la intención del candidato de Vox, Alberto Romero, cuyos votos, sin duda, serán necesarios también para formar gobierno de esta coalición.