Reunión de la Ejecutiva de Ciudadanos de la semana pasada
Reunión de la Ejecutiva de Ciudadanos de la semana pasada - Isabel B. Permuy

Ciudadanos debate hoy qué hacer en Aragón tras el veto del PAR a Vox

El partido reúne a su Comité Ejecutivo para abordar su política de pactos tras una semana de tanteo

MadridActualizado:

Comienza la segunda semana después de las elecciones europeas, autonómicas y municipales del 26 de mayo y todo está aún por decidir. Los partidos se limitaron a tantearse en los siete días siguientes a los comicios y ahora deben ponerse manos a la obra. Ciudadanos (Cs) reúne hoy a su Comité Ejecutivo para analizar la situación en la que se encuentra la formación en aquellas comunidades y municipios donde puede ser llave.

Fuentes de la dirección nacional afirman que en la reunión de hoy se abordará a fondo cómo queda su partido en Aragón, después de que el Partido Aragonés decidiese el pasado jueves frustrar la posibilidad de un acuerdo de derechas para el que es necesario Vox, además del PP y de Cs.

Esta es una de las comunidades autónomas donde Cs tiene el poder de decidir a quién le entrega la cabeza del ejecutivo regional. Las otras son Castilla y León y la Región de Murcia. No obstante, en el caso aragonés la incógnita pareció despejarse la semana pasada. La negativa del PAR a mirar en otra dirección que no sea la del entendimiento entre el PSOE y Cs limita las opciones de los liberales.

En esta región, más que en ninguna otra, Cs puede «vender» con facilidad una alianza con los socialistas. José Manuel Villegas, acorde con la línea mantenida por el partido durante la campaña, lleva desde el martes asegurando que es «casi imposible» acordar con el PSOE en ningún territorio y que solo se plantearán negociar con «disidentes del sanchismo». Y si hay alguien que ha diferido de las políticas de Pedro Sánchez en estos años, ese es Javier Lambán, candidato a reeditar la Presidencia del Gobierno de Aragón.

«Vía Valls»

En el encuentro de este lunes, también podrá explicar de primera mano Luis Garicano a sus compañeros de Ejecutiva por qué apuesta por la «vía Valls» en Barcelona. El número uno de Cs en el Parlamento Europeo dejó ayer claro en Twitter que «se puede» hacer alcaldesa de nuevo a Ada Colau para evitar un mal mayor: que el independentismo se haga con el control de la capital catalana.

Garicano expuso públicamente su visión de la situación en la ciudad condal, a pesar de que contraviene claramente la línea marcada por la dirección nacional del partido: plantearse solo un acuerdo «con condiciones» para una investidura casi imposible de Jaume Collboni, del PSC.

Quizá esta «rebeldía» de Garicano se extienda hoy a su protegido, el número uno del partido en Castilla y León, Francisco Igea, que abogó en la campaña por una «regeneración y un cambio» que difícilmente casan con aupar de nuevo al poder al PP en esta comunidad, en la que lleva gobernando las últimas tres décadas.

«El PP pierde trece escaños y se queda con 29 de un Parlamento de 81. La población castiga años de soberbia y clientelismo. Es el fin de una era. El mensaje es pues un mensaje de cambio y moderación», escribió Igea en una carta abierta en Facebook el pasado martes, aunque desde su entorno garantizaron a ABC que estas palabras no significaban que se cerrase la puerta a pactar con los populares.

¿El PP o un sanchista?

En Castilla y León, Cs puede darle el gobierno al PP o al PSOE sin necesidad de más partidos. La ausencia de Vox en las negociaciones hace atractivo el pacto con el PP y la figura de Luis Tudanca, sanchista convencido, complica un hipotético entendimiento con los socialistas. Pero el análisis nacional choca frontalmente con el «cambio» y «fin de era» que pregona Igea, que precisamente se presentó a las primarias internas en esta región contra la expopular Silvia Clemente —tras veinte años acumulando cargos en el PP— al entender que esta no encarnaba los valores con los que nació Cs.

Habrá que ver si, como el lunes pasado, repite Inés Arrimadas en la rueda de prensa para explicar la postura adoptada por los liberales. Hasta ahora, salvo el desliz de la propia Arrimadas hace siete días, Cs no se ha movido ni un ápice del mensaje que lleva trasladando desde el 29 de abril, el día posterior a las elecciones generales.