La presidenta del Congreso Meritxell Batet en un desayuno informativo
La presidenta del Congreso Meritxell Batet en un desayuno informativo - EP

Batet exigió a Pastor en 2016 que creara las comisiones nada más ser elegida presidenta del Congreso

La política socialista instó a la popular a seguir el ejemplo de Patxi López que ella no secunda

MadridActualizado:

Aunque ahora la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, considera que no es necesario correr para constituir las comisiones parlamentarias y permitir que los diputados empiecen a trabajar, en el año 2016 defendía todo lo contrario. Solo un día después de que la diputada popular, Ana Pastor, fuera elegida presidenta de la Cámara tras la repetición de elecciones, la política catalana compareció en rueda de prensa y una de las cuestiones que reclamó fue el inicio inmediato de la actividad parlamentaria. «Que ponga en marcha lo más rápidamente posible el Parlamento, activando la constitución de las comisiones e impulsando el trabajo de los diputados, para que se puedan debatir iniciativas», exigió el 20 de julio de 2016. Con esta posición, hacía a Pastor directamente responsable del arranque de los órganos parlamentarios, pero, a pesar de aquel marcaje, hoy, mes y medio después de haber sido elegida para el mismo cargo, no ha fijado aún fecha para la creación de las comisiones. Tampoco se ha constituido la Diputación Permanente, aunque el Congreso se encuentra en período inhábil desde el pasado 1 de julio. El único órgano compuesto es el pleno pero no ejerce sus funciones al haber concluido el periodo de sesiones por la llegada del verano. Batet ha fijado la constitución de la Diputación Permanente para el día 23 de julio, el día en que concluirá el debate de investidura de Pedro Sánchez.

Las razones se caen

Hasta ahora, el principal argumento de la política catalana para justificar esta parálisis ha sido que la Diputación Permanente y las comisiones deben constituirse una vez que los grupos parlamentarios alcancen un acuerdo sobre la cantidad de diputados que debe integrarlas. Y que este pacto aún no existe. Sin embargo, en julio de 2016 no entendió que los partidos tuvieran esa responsabilidad, puesto que señaló a Pastor como única encargada de la puesta en marcha de los órganos. Una labor que el pasado miércoles, tanto Podemos como Ciudadanos le echaron en cara no haber iniciado. Otra de las justificaciones esgrimidas desde Presidencia del Congreso, es que la situación actual no es comparable a la del año 2016 puesto que Mariano Rajoy ejerció como presidente en funciones durante diez meses, mientras que la situación de interinidad de Sánchez va a ser muy inferior. Batet también ha retrocedido hasta el año 1993, para encontrar una legislatura con calendario similar y utilizarla como precedente de que los tiempos que está gastando están ajustados.

Sin embargo, la citada comparecencia de julio de 2016 invalida también estos dos argumentos ya que la política catalana también instó a Pastor a seguir el ejemplo del anterior presidente del Congreso, Patxi López. Fue este político vasco quién consideró que la llegada multipartidisimo obligaba a romper con los precedentes temporales anteriores y establecer el control parlamentario a los ejecutivos en funciones desde el minuto uno. Así, a los quince días de resultar elegido presidente de la Cámara, López declaró que el Congreso comenzaba «a trabajar a pleno rendimiento» y al mes de llegar al cargo estaban constituidas las comisiones permanentes sin que existiera aún Gobierno. Ésta celeridad es la que Batet exigía a Pastor en 2016 pero que hoy no se aplica para sí misma. «De la nueva presidenta del Congreso, elegida ayer, esperamos que trabaje y que vele para y por todos los grupos parlamentarios, que ejerza su cargo de manera institucional y no partidista y sobre todo que defienda los intereses generales y la plenitud de facultades de la Cámara». No dudó en recordar los «malos antecedentes» de la política popular «porque como ministra de Fomento se negó a comparecer en esta Cámara», atizó, reclamando así el ejercicio del control al Gobierno en funciones. Tanto PP, como Ciudadanos y Podemos han considerado intolerable la actual parálisis del Congreso. Además, la formación naranja ha acusado a Batet de realizar un uso partidista de la Cámara en interés de Pedro Sánchez.

«Mano sobre mano»

La portavoz del Gobierno, Isabel Celàa, negó el pasado viernes que el Ejecutivo se encuentre «mano sobre mano», ante las acusaciones de falta de actividad política. Una consideración que no ha sentado bien a los diputados de la oposición que denuncian una situación «lacerante» de parálisis. «Nuestro trabajo se está basando en redactar preguntas escritas al Ejecutivo porque no hay sesiones, ni comparecencias, ni control, ni plenos para el debate de iniciativas. Es insoportable», denuncian desde el PP. «El Gobierno no estará mano sobre mano pero el PSOE sí tiene al Congreso mano sobre mano», coinciden en la crítica diputados de Ciudadanos.