El Rey Felipe VI pronuncia unas palabras, durante el encuentro con la colectividad española
El Rey Felipe VI pronuncia unas palabras, durante el encuentro con la colectividad española - EFE

El Rey de Arabia Saudí concede a Don Felipe la máxima condecoración

El Monarca, recibido con los más altos honores en el Palacio Real de Riad

ENVIADA ESPECIAL A RIADActualizado:

Los Reyes de España y Arabia Saudí han escenificado este domingo en el Palacio Real de Riad la continuidad de la buena relación entre las dos Casas Reales. El Rey Salman ha recibido a pie de coche a Don Felipe, y ambos Monarcas se han saludado con dos besos, al estilo árabe. Tras los honores militares (himnos nacionales y revista a las tropas), Salman y Don Felipe recibieron el saludo de las delegaciones y pasaron al interior del Palacio.

La ceremonia de bienvenida se celebró en un inmenso salón, decorado en tonos azules, perfumado con incienso, alumbrado por quince espectaculares arañas y con unas 300 butacas del mismo color distribuidas a su alrededor en forma de «U», donde Salman se hizo acompañar por numerosos Príncipes y jerarcas. En la cultura árabe, cuanta más importancia se da al invitado, mayor es el séquito con el que se le recibe.

Delante de todos los jerarcas, el Rey Salman quiso trasmitir este mensaje de buena relación y amistad, y reforzarlo con un gesto muy visible: concedió a Don Felipe la máxima condecoración árabe, el Gran Collar del Rey Abdulaziz, que se lo impuso allí mismo.

A la ceremonia y al banquete posterior también asistieron los ministros de Exteriores, Alfonso Dastis, y de Fomento, Íñigo de la Serna, y los secretarios de Estado de Defensa, Agustín Conde; de Infraestructuras, Transporte y Vivenda, Julio Gómez-Pomar, y de Comercio, María Luisa Poncela. La única mujer que forma parte de la delegación oficial del Rey, Poncela, iba vestida con falda corta y no llevaba abaya (túnica negra larga que es obligatoria para la mujer en Arabia Saudí).

A la bienvenida también asistieron empresarios, como el presidente de Navantia, José Manuel Revuelta, que está pendiente de que las autoridades saudíes le den el visto bueno al contrato de cinco corbetas y una base naval para las Fuerzas Armadas de este país, lo que dará empleo durante varios años en los astilleros de Cádiz y Ferrol.