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Encuesta GAD3 para ABC

Apoyo masivo a la Constitución

Los españoles examinan a fondo la ley más importante que se dieron hace 40 años y su conclusión es positiva, aunque la mayoría reconoce que la Carta Magna necesita reformas en asuntos concretos

MadridActualizado:

La Constitución, que algunos populistas se empeñan en ver como algo obsoleto y superado por la realidad, goza de muy buena salud, y sigue contando con un apoyo masivo de los españoles, aunque necesite algún que otro retoque. Los que describen una España negra y están obcecados en poner punto final a lo que llaman de forma despectiva «régimen del 78» están muy alejados de lo que piensan la mayoría de los ciudadanos. En la encuesta de GAD3 realizada para ABC con motivo del 40 aniversario de la Constitución, se observa con claridad que los españoles no quieren políticos cenizos ni apocalípticos, y reconocen lo que han visto con sus propios ojos sin necesidad de que nadie intente manipularlo: la Constitución ha sido positiva para España en estas cuatro décadas.

La opinión optimista sobre el valor de la Constitución desde que vio la luz en 1978 es compartida por el 85,1 por ciento de los españoles. Es un dato prácticamente similar al que obtuvo el «sí» en el referéndum de la Constitución, el 6 de diciembre de hace 40 años, ante la pregunta que se formuló: «¿Aprueba el proyecto de Constitución?» Nueve de cada diez españoles contestaron de forma afirmativa a una ley que abrió paso a una nueva etapa en España, al estilo de todas las democracias modernas de nuestro entorno, y ahora, de nuevo, una mayoría similar considera que fue un completo acierto hacerlo.

La minoría que cree que la Constitución ha sido «negativa» para España se queda reducida a un 8,6 por ciento. Pero la Carta Magna no deja indiferente a nadie, como ley fundamental de los españoles, y se ve en el mínimo resultado que suman los indiferentes sobre el impacto de esta gran norma en nuestro país: solo un 4,9 por ciento, más un 1,4 por ciento que «no sabe o no contesta».

En estas cuatro décadas España ha vivido mejores y peores momentos, en todos los planos posibles. En economía, acaba de atravesar la peor depresión en medio siglo, que derivó en una crisis social, política e institucional. Lo que se llama una «tormenta perfecta» que supuso un puñetazo sobre el tablero político y social en España: ya nada ha vuelto a ser igual. Pese a todo, y a que los coletazos de esa crisis económica aún se sienten en muchos sectores, el balance de estos 40 años es positivo para una mayoría de españoles.

El contraste que desprende la comparación entre la España de 1978 y la de 2018 es espectacular, desde todos los puntos de vista. Quizás por eso, la mayoría de ciudadanos, un 53,5 por ciento, afirma que en estos 40 años la sociedad española «ha avanzado». Pero la crisis ha hecho mucho daño, y no solo en la economía familiar y nacional, también en el propio sistema, por el desprestigio que han sufrido los políticos en general. De ahí que haya un 26,9 por ciento de españoles que creen que la sociedad «se ha estancado», y otro 18,1 por ciento que está convencido de que «ha retrocedido» su desarrollo.

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El bipartidismo

Los votantes de los cuatro principales partidos nacionales sin excepción (PP, PSOE, Podemos y Ciudadanos) coinciden en reconocer, de forma mayoritaria, que España ha avanzado desde 1978. Pero la mayor o menor visión positiva tiene alguna diferencia.

Los votantes de los dos grandes partidos, el PP y el PSOE, lo que se conoce como «bipartidismo», son los que dan respuestas más positivas: el 63 por ciento considera que España está mejor ahora. El porcentaje baja al 55 por ciento en el caso de los electores de Ciudadanos, y al 53 por ciento, en el de los votantes de Podemos.

Visto desde el lado contrario, los votantes socialistas son los que menos creen que España haya retrocedido en la etapa constitucional: solo el 8 por ciento. Es el dato más bajo con diferencia. Entre los votantes del PP hay un 15 por ciento que opina que sí ha ido para atrás, y el porcentaje sube hasta el 21 por ciento en el caso de Ciudadanos, y hasta el 25 por ciento en el caso de los electores del partido de Iglesias.

En asuntos concretos, la valoración de este periodo histórico es básicamente buena. Así, siete de cada diez españoles (el 71,4 por ciento) afirman que el sistema político surgido del 78 ha sido positivo para España, frente al 18 por ciento que lo tacha de «negativo».

Más peso en el mundo

Otra mayoría, el 68,9 por ciento, sostiene que España hoy tiene más peso en Europa y en el mundo, lo que no deja de ser una obviedad. En estas décadas no solo se produjo la incorporación de nuestro país el «club» de la Comunidad Europea, más tarde Unión Europea, sino que ha puesto fin a su aislacionismo en las relaciones internacionales en general. Pese a esta evidencia, hay un cuarto de españoles (el 24,5 por ciento) que aseguran que España no tiene hoy más peso.

Dos de cada tres entrevistados (el 65,9 por ciento) están de acuerdo en que los españoles viven hoy mejor que en la Transición, frente a un 25,8 por ciento que opina justo lo contrario.

Esa visión positiva de la mayoría no impide que los españoles sean críticos, en su mayoría, con lo que creen que podría funcionar mucho mejor. Y en concreto miran al Estado de las Autonomías y a los políticos, o algunas de las leyes que han impulsado por meros intereses partidistas, como la ley de Memoria Histórica.

En primer lugar, los españoles tienen la convicción de que los políticos de la Transición eran mejores que los de ahora. Es una opinión compartida por el 64,5 por ciento. Al mismo tiempo, algo más de la mitad (el 52,3 por ciento) cree que los problemas que tiene España hoy son más graves que los de entonces.

Es decir, los españoles concluyen que los problemas son más graves, y los políticos, peores. Una mezcla que solo puede ser explosiva. Los ciudadanos echan en falta más diálogo y consenso entre sus representantes. Solo un tercio (el 33 por ciento) considera que los políticos de ahora buscan más el consenso que los de la Transición. La mayoría, el 52,9 por ciento, tacha de falsa esa afirmación.

Estado de las Autonomías

A pesar de que los políticos eran mejores en la Transición, según la mayoría, no supieron resolver el modelo territorial de España, como se desprende de esta encuesta. Así, solo el 45,7 por ciento cree que el Estado de las Autonomías ha sido positivo para los españoles, frente a un porcentaje algo superior, el 46,2 por ciento, que apunta a lo contrario.

En la encuesta se pregunta por la ley de Memoria Histórica, que se aprobó en la etapa de Zapatero como presidente, y que ha sido una de las más criticadas y polémicas de los últimos años, incluso décadas. El 43,2 por ciento cree que esa ley «busca cerrar las heridas del pasado». Pero son más los que están en total desacuerdo con esa afirmación. El 46,4 por ciento cree, pues, que su intención no era esa, pues ha servido, en realidad, para reabrirlas.

La valoración positiva que la mayoría de los españoles hace de la Constitución es compatible con la defensa de la reforma de puntos concretos de esta ley fundamental. Dos de cada tres ciudadanos (el 64,8 por ciento) creen que es necesaria una reforma en asuntos puntuales, mientras que un 19,5 por ciento apoya una modificación «total». Solo el 12,5 por ciento sostiene que no hace falta tocar la Constitución.

Los que más defienden esa reforma total son los votantes de Podemos: un 33 por ciento. Pero en general los electores de todos los partidos prefieren tocar solo asuntos concretos. Los más entusiastas aquí son los votantes del partido de Rivera, con un 72 por ciento a favor.

Uno de esos artículos que los españoles ven necesario modificar es el que establece ahora mismo la preferencia del varón sobre la mujer en la sucesión de la Corona. El artículo 57.1 está redactado así: «La Corona de España es hereditaria en los sucesores de S. M. Don Juan Carlos I de Borbón, legítimo heredero de la dinastía histórica. La sucesión en el trono seguirá el orden regular de primogenitura y representación, siendo preferida siempre la línea anterior a las posteriores; en la misma línea, el grado más próximo al más remoto; en el mismo grado, el varón a la mujer, y en el mismo sexo, la persona de más edad a la de menos.» Pues bien, el 73,4 por ciento de los españoles afirman que se debe suprimir la preferencia del varón sobre la mujer, y solo un 17,8 por ciento está en contra.

La Monarquía

En la encuesta se pregunta por el papel del Rey Juan Carlos. El 71,8 por ciento de los españoles reconocen que tuvo un protagonismo «crucial» para asentar la democracia en España. En el lado opuesto, un 21 por ciento piensa lo contrario.

«¿Cómo de importante cree que es la contribución de la Monarquía a la estabilidad del sistema constitucional?», se pregunta en la encuesta de GAD3. Algo más de la mitad de los españoles consideran que su contribución ha sido importante: un 18,9 por ciento cree que «mucho» y otro 31,8 por ciento contesta que «bastante». Junto a ellos, un 21,9 por ciento de ciudadanos considera que su papel ha sido «poco» relevante para la estabilidad del sistema constitucional, y un 24,9 por ciento cree que en realidad no ha sido «nada» importante.

Los votantes del PP son los que ven la contribución de la Monarquía como más determinante para esa estabilidad: un 80 por ciento. En el lado contrario, los de Podemos consideran que esta institución no ha contribuido en ese sentido: casi un 90 por ciento piensa así.