Alejandro Fernández responde a Torra esta pasada semana en el Parlament
Alejandro Fernández responde a Torra esta pasada semana en el Parlament - EFE

Alejandro Fernández se perfila como relevo de Albiol en el PP catalán

El actual presidente se centrará en exclusiva en recuperar la alcaldía de Badalona

BarcelonaActualizado:

El Partido Popular de Cataluña tendrá nuevo presidente a mediados de noviembre, una vez se haya consumado en un congreso regional extraordinario el relevo de su actual presidente, Xavier García Albiol, que ayer confirmó su deseo de centrarse en exclusiva en la labor de recuperar la alcaldía de Badalona.

Su más que probable relevo será el diputado popular y portavoz en el Parlament, Alejandro Fernández, que tendrá por delante la ardua tarea de remontar el ánimo y la presencia institucional de una formación desfondada en Cataluña por el avance de Ciudadanos.

El próximo lunes, una ejecutiva del partido que presidirá el líder nacional Pablo Casado, convocará oficialmente el congreso que se celebrará con probabilidad el 10 y el 11 de noviembre. Aunque tras el resultado de las elecciones autonómicas de diciembre –cuando el PPpasó de once a cuatro diputados– Garcia Albiol ya había manifestado su deseo de dejar la presidencia del partido, la formación había decidido congelar el relevo hasta después de los comicios municipales, más después de que con el nombramiento de Pablo Casado éste pidiese a Albiol que aguantase.

La voluntad de Albiol de centrarse en exclusiva en la carrera por recuperar la alcaldía de Badalona, y la posibilidad de que en el campo autonómico se llegue a precipitarse un adelanto electoral, han llevado al partido a adelantar el cambio. La marcha de Albiol de la presidencia del PPirá acompañada de su renuncia a su acta de diputado en el Parlamento catalán –en su lugar entrará Esperanza García, que regresa así a la Cámara– lo que dará también a su probable relevo la proyección necesaria en caso de adelanto electoral en Cataluña.

Recuperar la alcaldía de Badalona, que ostentó entre 2011 y 2015 antes de que un acuerdo entre la izquierda y el populismo se la arrebatase –una «coalición de perdedores» como él mismo subraya–, se ha convertido en una obsesión para Albiol, que ahora podrá centrarse en exclusiva en esa tarea. Después de años de muchísimo desgaste en el frente autonómico, encarando de frente los años más duros del «procés», Albiol se mostraba ayer casi aliviado de volver a la política local, donde se gusta y se desenvuelve con soltura. El presidente del PP, Pablo Casado, aseguró que el todavía líder de los populares catalanes va a «seguir teniendo muchas responsabilidades e importancia» en el partido a nivel nacional.

Dolors, en Madrid

Consumada su renuncia, el PPC tiene que escoger relevo. Por perfil, trayectoria y ambición, dos candidatos podrían aspirar al cargo:por un lado, la actual portavoz del PP en el Congreso de los Diputados, Dolors Montserrat, y, por otro, el diputado Alejandro Fernández. No obstante, fuentes del partido consultadas por ABC dan por descontado que será Fernández el próximo presidente, en una elección que debería ser por primarias si otro candidato, cosa improbable, da el paso y logra los avales.

«Dolors Montserrat es un activo del PPC con una proyección nacional a la que no podemos renunciar», apunta un dirigente del partido a este diario, que recuerda además que ambos cargos, por la dedicación que implican, son difícilmente compaginables. La capacidad y la oratoria incisiva las ha demostrado Fernández en el atril del Parlament de manera sobrada. Su reto será también el de cohesionar una formación ahora con la militancia algo deprimida y con un panorama electoral –las municipales en primer término– poco alentador. La elección de una ejecutiva que aúne las distintas sensibilidades de un partido internamente no fácil será su primer reto.

Otra de las decisiones que se deberán tomar es la confección de las listas municipales, en primer lugar la de Barcelona. Ayer, y en contra de lo que se había sostenido desde elpartido hasta ahora, García Albiol dio a entender que la decisión de no concurrir en la palataforma constitucionalista que lidera Manuel Valls en la capital catalana –como sí ha hecho Ciudadanos– no es definitiva.

«La voluntad del PP es presentar lista en Barcelona, pero eso no quita que, si algún candidato quiere hablar con el PP, nos sentemos a hablar y veamos si tenemos puntos en común antes o después de las elecciones», apuntó el aún presidente del PPcatalán.