Agentes de la Policía Nacional en las inmediaciones de la zona - patricia ferrero
sucesos

Hallan el cadáver de la peregrina americana desaparecida en el Camino de Santiago

El cuerpo sin vida de Denise Thiem ha sido localizado horas después de la detención de un hombre en Asturias

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La Policía encontró este viernes el cadáver de Denise Thiem, la peregrina norteamericana de 41 años desaparecida el Domingo de Resurrección en Astorga (León), cuando hacía el Camino de Santiago.

El descubrimiento se producía horas después de que el principal sospechoso fuera detenido en un bar de Grandas de Salime, un pequeño pueblo de Asturias próximo a Lugo. Al parecer, podría haber confesado ante la juez del caso el lugar donde se encontraban los restos de Thiem, acorralado por las pruebas que hay contra él.

Algunas fuentes próximas a la investigación apuntan a que el cadáver podría estar enterrado en pleno monte, en una zona próxima a la finca del sospechoso, aunque este hecho no ha podido ser confirmado, ya que las pesquisas están bajo secreto de sumario. Los restos se hallan en avanzado estado de descomposición -a simple vista ni siquiera se podía determinar el sexo- y están pendientes de ser identificados plenamente, para lo que serán necesarias pruebas de ADN.

Cambio de dólares

El detenido, Miguel Ángel M. B., es madrileño, tiene 39 años. Había abandonado su finca de Castrillo de Polvazares hace aproximadamente una semana sin dar explicaciones, lo que llamó la atención a la Policía. Las primeras sospechas recayeron sobre él a los pocos días de haber desaparecido la peregrina, ya que habría acudido a una sucursal bancaria para cambiar una importante cantidad de dólares en euros, según fuentes consultadas por ABC.

El móvil del crimen, en principio, sería el robo; la víctima se habría resistido y fue entonces cuando se produjo el ataque mortal. Después de la detención en Asturias, la juez que instruye el caso ordenó el traslado del detenido a la comisaría de Astorga.

Durante todo el día se había registrado su propiedad. Además de esta diligencia, 300 policías y militares rastrearon desde el pasado jueves un centenar de pozos que hay en la zona. No obstante, todo ese dispositivo quedó suspendido tras el arresto, a la espera de los resultados que pudiera arrojar el interrogatorio del detenido.

La inspección en la finca fue autorizada por la juez instructora después de que la Policía le informase de los avances de la investigación. Según las fuentes consultadas por ABC, en las últimas semanas el abanico de sospechosos se había reducido a tres personas, pero sin duda el perfil del detenido es el que mejor encajaba en el caso.

Se trata de un hombre que llegó a Castrillo de los Polvazares hace algunos años, que vivía solo y que apenas se relacionaba. Tendría asimismo un carácter agresivo, según explicaron a los investigadores algunos vecinos que tuvieron problemas con él. Además, en su historial hay algún episodio de violencia contra mujeres, si bien no tienen relación con la violencia de género ni son de índole sexual.

En concreto, parece que abordaba a peregrinas para pedirlas dinero, las seguía en bicicleta y en ocasiones las insultaba, pero el asunto no había pasado a mayores. Los agentes se habían entrevistado en alguna ocasión con él, pero no tomado declaración formalmente.

El registro que se efectuó en la finca fue minucioso, pese a tratarse de una extensión de terreno muy amplia en comparación con la casa en la que residía el sospechoso, una pequeña cabaña de madera, que también ha sido inspeccionada palmo a palmo por los expertos de la Comisaría General de Policía Científica desplazados a la zona. Buscaban algún vestigio o pertenencia de Denise Thiem. Al parecer, se han encontrado rastros biológicos que ahora serán analizados.

Fotografías a los vecinos

En las últimas semanas, y después de haberse recabado un gran número de testimonios y comprobado cientos de perfiles de personas que podrían haber participado en los hechos, los investigadores habían mostrado a los vecinos fotografías del ahora detenido para intentar situarlo en la zona de la desaparición el día y a la hora en que se produjo.

Los encargados del caso la fijan entre aproximadamente las once y la una de la tarde del pasado 5 de abril. Asimismo, se han hecho comprobaciones para intentar situarlo en esa zona a través de la señal de su teléfono móvil. La presión policial fue la razón por la que abandonó León hace siete u ocho días.

La hipótesis que manejaban los investigadores -agentes de la Comisaría de León, de Astorga y especialistas en Desaparecidos de la UDEV Central de la Comisaría General de Policía Judicial-, es que el autor del crimen había actuado en solitario, debía ser de la zona o conocerla muy bien y tenía que tener además un carácter agresivo. Se cree, no obstante, que no premeditó el ataque.