Valeriano Gómez fue ministro de Trabajo con José Luis Rodríguez Zapatero
Valeriano Gómez fue ministro de Trabajo con José Luis Rodríguez Zapatero - Efe

El exministro Gómez anuncia su adiós y «revienta» a Sánchez el debate sobre la corrupción

El que fuera responsable sociaista de la cartera de Trabajo ya había anunciado oficiosamente su renuncia al escaño. Es uno de los más críticos con la decisión del secretario general de corregir el «error Zapatero»

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El exministro de Trabajo en el último gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, Valeriano Gómez, anunció este jueves, por sorpresa, su renuncia al escaño en el Congreso, restando así protagonismo a la intervención de Pedro Sánchez contra Mariano Rajoyen el debate sobre corrupción en la Cámara Baja.

El propio Gómez, que había anunciado oficiosamente en verano su adiós tras la marcha de Alfredo Pérez Rubalcaba, ha reconocido a los periodistas que no tenía previsto decirlo hoy sino en el pleno de la segunda semana de diciembre, pero una filtración a una agencia le ha llevado a adelantar su adiós.

Se da la circunstancia de que Gómez protagonizó el pasado martes, en la reunión semanal a puerta cerrada del Grupo Socialista, una de las intervenciones más críticas con la decisión de Sánchez de rectificar el «error» de reformar en 2011 el artículo 135 de la Constitución que antepuso el pago de la deuda a cualquier otro gasto.

El exministro ha reconocido que, en su día, él también tuvo dudas de la necesidad de esa reforma, pero la presión de los mercados financieros sobre las primas de riesgo española e italiano lo aconsejaron; y que lo que le parece un error es considerar ahora un «error» aquello, como hace Sánchez, porque no es cierto que las políticas de recortes se deban a esa reforma.

Valeriano Gómez ha negado, no obstante, que el adelanto de su adiós tenga que ver con lo sucedido el martes y los argumentos de Pedro Sánchez, y ha dicho que el PSOE es un partido acostumbrado a las «discusiones» pero donde prima la disciplina.

El exministro ha dirigido una carta de despedida a todos los miembros del Grupo Socialista, en la cual incluye el siguiente párrafo: «No creo, lo digo con toda sinceridad, en las organizaciones que no saben combinar en su seno la riqueza que representan las ideas y las generaciones que conviven cada instante del tiempo. Los partidos políticos, y el nuestro con mayor razón si cabe, son y seguirán siendo fundamentales en cualquier modelo de convivencia democrática. Pero es esencial que las operaciones aritméticas que mejor sepan resolver sean la suma y la multiplicación».