Impiden otra vez a Ruth Ortiz poder enterrar a sus hijos
Restos de los niños Ruth y José - valerio merino
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Impiden otra vez a Ruth Ortiz poder enterrar a sus hijos

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Decepción para Ruth Ortiz. Tres días después de que su abogada reclamara formalmente ante la Audiencia Provincial que «por humanidad» se le entregasen los restos óseos de sus hijos para poder darles sepultura, o al menos celebrar un funeral, el magistrado vuelve a negárselo y le recuerda que tendrá que esperar hasta que la sentencia por la que se condena a José Bretón a cuarenta años de cárcel por el doble asesinato de sus dos hijos sea firme.

De esta manera, los restos óseos hallados en la hoguera de Las Quemadillas, la clave para demostrar el doble asesinato por el que ha sido condenado José Bretón, permanecerán en las dependencias de la Audiencia Provincial de Córdoba a la espera de que pudieran ser reclamados oficialmente para los posteriores recursos que presentará el abogado de la defensa de Bretón, José María Sánchez de Puerta. El primero de ellos, ante el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), contra los cuarenta años de cárcel para su cliente.

Diez líneas

En una providencia de apenas diez líneas, el magistrado Pedro Vela responde a las expectativas de la madre con un tajante «no ha lugar». El juez ni siquiera entra a valorar las opciones que la abogada de Ruth Ortiz había planteado en su escrito, porque «el actual momento procesal no es hábil para adoptar resolución distinta y contradictoria a lo ya acordado en la sentencia».

En el fallo, el magistrado rechazó por primera vez la petición de la letrada de la acusación particular, María del Reposo Carrero, formulada en el acto del juicio oral contra Bretón, aludiendo al artículo 86 de la Ley del Registro Civil. Para la inscripción del fallecimiento de los dos menores «será necesaria sentencia firme que afirme sin duda alguna el fallecimiento, para inscribir éste cuando el cadáver hubiere desaparecido», reproduce la sentencia contra Bretón.

Esta circunstancia «no puede ser obviada, por más que se comprendan las razones y la angustiosa situación anímica de la madre de los menores, puesto que el tribunal está sujeto imperativamente al principio de legalidad».

Precisamente la «humanidad» y el «sentido común» fueron los argumentos de arranque del escrito de la letrada de Ruth Ortiz en su reclamación presentada ante la Audiencia el pasado día 29 de julio, en la que también se expresaba que un funeral permitiría a la madre «superar el duelo» después de meses de incertidumbre, falsas esperanzas y angustia por el paradero y la suerte que habían corrido sus hijos.

La abogada alegó que la ley no solo exigía una sentencia firme, sino que abría la opción de que, por orden judicial, se pudiera inscribir el fallecimiento de los menores en el Registro Civil y, con ello, permitir que la madre pudiera dar sepultura a sus hijos.