Interior detecta en Resistencia Galega la estructura de una banda terrorista
Atentado en la sede de CaixaGalicia en julio de 2005 en Santiago de Compostela y atribuido a Resistencia Galega - miguel muniz

Interior detecta en Resistencia Galega la estructura de una banda terrorista

Informes de Inteligencia afirman que actúa como un «ente autónomo» del Movemento de Liberación Nacional Galego (MLNG), «del que se nutre»

Actualizado:

El terrorismo de «baja intensidad» que sufre Galicia, protagonizado desde 2005 por Resistencia Galega, preocupa cada vez más a los responsables del Ministerio del Interior, que han visto cómo a lo largo de los años ha ido perfeccionando su estructura. Según informes de Inteligencia a los que ha tenido acceso ABC, en estos momentos ya hay pruebas de que se trata de una organización terrorista que cuenta, además de con un aparato militar, con otros de captación, financiación y falsificación. Es relevante asimismo su vocación de permanencia en el tiempo, que queda clara en su manifiesto de octubre de 2011, en el que la banda expone una estrategia de «dos décadas de lucha armada», pasadas las cuales el Gobierno tendría que aceptar un cambio del marco político.

En este escenario, para los responsables de la lucha contra este grupo terrorista gallego resulta crucial el resultado del juicio seguido en la Audiencia Nacional a finales de junio contra Roberto Rodríguez Fiallega, Eduardo Vigo Domínguez, Antón Santos Pérez y María Osorio López, todos miembros de Resistencia Galega y que fueron detenidos en noviembre de 2011 por agentes de la Comisaría General de Información en Vigo, Santiago de Compostela y Lugo. Se les intervino cuatro potentes artefactos explosivos con temporizador y varios juegos de documentación falsificadas.

«Actúa como ente dentro del Movemento de Libertación Nacional Galego»Interior considera que hay elementos probatorios más que suficientes para que el tribunal pueda considerar que Resistencia Galega es una banda terrorista que «actúa como un ente autónomo dentro del Movemento de Libertación Nacional Galego (MLNG), del que se nutre y apoya». Una condena en este sentido permitiría plantear un ataque más eficaz contra esta organización, la única banda terrorista que queda activa en España.

Los informes de Inteligencia a los que ha tenido acceso ABC revelan que la estructura militar de Resistencia Galega es heredera y está influenciada en lo que se refiere a «directrices, métodos y estrategias por su predecesora, la desaparecida organización terrorista Exercito Gerrilhero do povo Galego Ceive». En él se encuadran miembros legales y otros que actúan en la clandestinidad.

La primera de las estructuras estaría formada por un número indeterminado de personas, afines al conglomerado de organizaciones que conforman el MLNG, «a las que dirigen y dinamizan para que resulten útiles dentro de una unidad estratégica de acción con el aparato clandestino. Se trata de una estructura de adiestramiento y captación continuada de personas», similar a las estructuras de la llamada «Izquierda Abertzale».

Estructura de «legales»

Entre las misiones de estos legales estarían, según los documentos, dar «apoyo directo o indirecto a la realización de las labores de captación, financiación y de comisión de acciones y atentados, mientras llevan un modo de vida aparentemente normal, tanto en lo laboral como en lo social y familiar, lo que dificulta enormemente su identificación y localización».

Además, «se encargarían de la recogida de material explosivo introducido por la estructura ilegal, sirviendo a la vez esa cita orgánica para el intercambio de otros elementos logísticos, como son comunicaciones personales, directrices, órdenes e informaciones, y financiación para la estructura clandestina». También «se ocuparían del depósito y la distribución de material explosivo para suministrar a los integrantes de los comandos operativos (…) las labores previas de preparación de los atentados y las de su ejecución directa, siempre sobre los objetivos genéricos» señalados por Resistencia Galega.

La estructura ilegal, que tiene como función «la dirección ideológica, operativa y estratégica y probablemente la elaboración de los manifiestos de Resistencia Galega, y la confección de los artefactos», estaría formada, al menos, por Antón García Matos, «Toninho», y Asunción Losada Camba. Ambos formarían la cúpula de la banda.

El aparato de captación, que se mantiene intacto pese a los golpes policiales, está dirigido básicamente por la Asamblea de Mocidade Independentista (AMI) y realiza esa misión a través de centros sociales, medios de comunicación y asambleas.

«Hay una actividad recaudatoria paralela y clandestina»En cuanto a la estructura dedicada a la financiación, «el análisis efectuado sobre la documentación contable intervenida corrobora la existencia de una estructura de financiación que daría cobertura económica al movimiento independentista radical gallego orientadas al mantenimiento de sus asociaciones». «Por otro lado -añade el informe- hay una actividad recaudatoria paralela y clandestina, dirigida a dar cobertura económica a la estructura ilegal de Resistencia Galega (…) Se diferencia absolutamente de la anterior, conformando un aparato clandestino, reglado, estructurado, jerarquizado, con reparto de tareas, funciones y roles».

Finalmente, Resistencia Galega también cuenta con un aparato de falsificación encargado de la «confección de documentaciones e identidades fraudulentas destinadas a dar cobertura a sus miembros, con las que poder realizar labores de apoyo a la organización o para documentar el futuro paso a la clandestinidad de los miembros legales».

Perfeccionamiento

Los analistas destacan que este aparato se ha ido perfeccionando con el tiempo. De su existencia se tuvo noticias por primera vez en 2005 durante la operación Castiñeira de la Guardia Civil, cuando se intervinieron efectos para la falsificación de DNI y permisos de conducir. En las detenciones de 2011 de la Policía se confiscaron cuatro juegos completos de documentación falsificada, compuestos por un DNI y un carné de conducir.

Desde 2005, Resistencia Galega ha perpetrado 35 atentados, el 30 por ciento de ellos en empresas vinculadas con el mundo de la construcción, el 10 por ciento en sedes de fundaciones y partidos políticos y el resto en bancos, oficinas de empleo, instalaciones de telefonía, juzgados y diferentes infraestructuras. Hay, por tanto, «una continuidad, permanencia y periodicidad temporal que indica la existencia necesaria de una estructura estable en el tiempo y organizada en cuanto a directrices, métodos y estrategias, dentro de un colectivo organizado de personas que han venido dando cobertura a la comisión de dichos atentados».