Así es Begoña Gómez, la esposa discreta de Sánchez

Con diez años de relación y dos hijas en común, el socialista y su mujer han «americanizado» la política española

MadridActualizado:

Pedro Sánchez (43 años) y Begoña Gómez (algo mayor, aunque no ha trascendido nunca su edad) son la pareja «presidencialista» más de moda. O la más «americanizada» al menos. Aunque siguen en la línea discreta del resto de presidentes anteriores y sus esposas, desde que fuera nombrado nuevo líder de los socialistas, se han dejado ver en varias ocasiones, pareciéndose más que nunca a la pareja política americana.

Fue el 21 de junio, durante la proclamación de Sánchez como candidato a La Moncloa, cuando ambos, ellos solos, llenaron el escenario y dominaron la puesta en escena del acto, con el pulgar en alto incluido. «Gracias porque cada noche, cuando regreso a casa, su alegría borra mi cansancio; por la comprensión cuando la tarea en que me he empañado me aleja de su lado», le decía, cariñoso a su esposa y sus hijas.

La historia entre Pedro y Begoña comenzó hace ya más de diez años en una fiesta con amigos en común. «Fue un flechazo, la verdad», comentaba ella misma en una entrevista en televisión hace unos meses. En 2005 tuvieron a su primera hija, Ainhoa, y un año después se casaron en una ceremonia en el ayuntamiento de Madrid oficiada por Trinidad Jiménez. La celebración, unos días después, fue en los jardines del Hipódromo de la Zarzuela. Ahora, junto a su segunda hija, Carlota, de 8 años, viven en Pozuelo de Alarcón, donde estudian en un colegio público.

María Begoña Gómez Fernández, oriunda de Bilbao aunque con familia leonesa, es especialista en fundraising o captación de fondos para ONGs, fundaciones y empresas sin ánimo de lucro. Estudió marketing y un máster en administración de empresas en el ESIC y ya en 1999 empezó a trabajar en diversas entidades como Oxfam Intermón, Amnistía Internacional, Anesvad o Deutsche Bank. Actualmente es socia de la empresa Task Force y dirige en la Universidad Complutense de Madrid el Máster en Dirección de Captación de Fondos para el Tercer Sector.

En la misma entrevista en televisión ya declaró que en el caso de que su pareja resultara elegido presidente, preferiría quedarse en su casa de Pozuelo antes que instalarse en La Moncloa. Mientras llega el 20-D y se decide el que será el próximo presidente del Gobierno, Begoña aprovecha para hacer otras actividades y dejarse ver. Como hizo hace unos días en el rastrillo solidario de Nuevo Futuro promovido por la Infanta Pilar.

Este lunes sorprendió cómo, tras el debate a tres ofrecido por El País, Begoña buscaba, divertida, la cámara que grababa a Iñigo Errejón. Su gesto desenfadado y el pulgar en alto dibujaron el otro perfil de los personajes públicos.