negocación estancada

El Gobierno y los sindicatos siguen buscando un entendimiento para la reforma de las pensiones

Si no se alcanzan acuerdos, UGT y CCOO ya han amenazado con convocar otra huelga general

EFE
MADRID Actualizado:

El Gobierno y los sindicatos continuarán el domingo con la reunión que iniciaron ayer para tratar de acercar posiciones sobre la futura reforma de las pensiones. Fuentes del Ministerio de Trabajo han confirmado que el encuentro, que ha comenzado "en torno a las 10.00 horas", está encabezado de nuevo por el ministro de Trabajo, Valeriano Gómez, y los secretarios generales de Comisiones Obreras, Ignacio Fernández Toxo, y de UGT, Cándido Méndez.

Ambas partes intentan llegar a un entendimiento en materia de pensiones y tratarán de alcanzar un acuerdo para evitar que la respuesta sindical a los cambios del Ejecutivo, en particular el retraso de la jubilación a los 67 años, sea la convocatoria de una nueva huelga general.

"Ahora es el momento de forzar el entendimiento e impulsar los contactos" han señalado fuentes de Trabajo, tras el encuentro del viernes que, a pesar de la expectación que ha levantado, no ha sido el primer "ni será el último". En la misma línea se ha expresado también el vicepresidente primero del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, quien, tras el Consejo de Ministros, afirmaba que el Ejecutivo "peleará" por llegar a un acuerdo con los sindicatos para reformar el sistema de pensiones, pero insistía en que, sin cambios, "no salen los números". Rubalcaba reiteró en la necesidad de tomar medidas para garantizar la pensión futura de quienes hoy tienen entre 30 y 50 años y subrayó que la "exigencia" de la actual demografía constituye una "base racional" para hablar con los sindicatos sobre la reforma del sistema de pensiones.

Cuenta atrás

Fuentes sindicales han apuntado que, en función de cómo se desarrollen las reuniones y pese a las dificultades de la negociación, los sindicatos estarían dispuestos a seguir negociando más allá de este fin de semana, ya que todavía queda margen hasta que el Gobierno apruebe la reforma de las pensiones el día 28. El próximo lunes se reúne el Consejo Confederal de UGT, y el martes lo hará el de CCOO, para analizar su respuesta al proyecto gubernamental para cambiar el sistema de pensiones.

La discreción es la tónica que mantienen ambas partes sobre esta reunión ya ambas han eludido informar sobre su contenido, así como del lugar de la cita. Sólo ha trascendido, según fuentes de Trabajo, que no fue en el Ministerio. El Gobierno y los sindicatos llegaron a este encuentro después de que en las últimas semanas haya habido contactos para explorar la posibilidad de pactar la futura reforma del sistema público de pensiones y de la negociación colectiva, así como el desarrollo de la reforma laboral.

Bajo amenaza de huelga

El pasado 19 de diciembre, un día después de la manifestación organizada por CCOO y UGT para protestar por la reforma de las pensiones, Toxo y Méndez se reunieron en La Moncloa con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y con el ministro de Trabajo para intentar buscar puntos de encuentro en esta materia. Tras la cita, fuentes sindicales informaron de que, aunque las cosas estaban "muy difíciles", no se podía extraer una conclusión "catastrofista" porque todavía había cuestiones abiertas.

Entre esas cuestiones está la reforma de la negociación colectiva, que este sábado siguen discutiendo Gobierno y sindicatos, ya que los agentes sociales tienen de plazo hasta el 20 de marzo para llegar a un pacto antes de que el Ejecutivo legisle. No obstante, son las pensiones y, sobre todo, la falta de acuerdo en torno al retraso de la edad de jubilación lo que más distancia a las partes. Para los sindicatos, la línea divisoria entre el acuerdo y el conflicto es el aumento de la edad legal de jubilación a 67 años, aunque también están en desacuerdo con que se amplíe por encima de 15 años el periodo sobre el que se calcula la pensión. Si no se alcanzan acuerdos, los sindicatos ya han amenazado con convocar otra huelga general, que sería la segunda después de la del 29 de septiembre en contra de la reforma laboral.