El Banco de España pide a Irlanda tomar «la decisión adecuada» y disipar las «inquietudes»
Miguel Ángel Fernández Ordóñez durante su reciente intervención en el aniversario de FEDEA - EFE

El Banco de España pide a Irlanda tomar «la decisión adecuada» y disipar las «inquietudes»

El gobernador del Banco de España, Fernández Ordóñez, señala que la incertidumbre en torno al rescate del país resulta «muy negativa»

madrid Actualizado:

La crisis de Irlanda no pasa de largo para España. Ni para sus entidades financieras. Por ello, el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, ha asegurado que el Trigre celta debe «tomar la decisión adecuada en el momento adecuado». Unas declaraciones con las que no aclaró si Irlanda debe solicitar el rescate como ya hiciera Grecia («no soy yo quien debe tomar la decisión de Irlanda, pero espero que la tome», dijo el gobernador), pero con las que sí quiso explicar que la indecisión y la incertidumbre son cápsulas de veneno en un momento como el actual.

En su opinión, es «evidente» que para los mercados ha sido «muy negativa» la falta de decisión final de Irlanda. No obstante, Fernández Ordóñez reconoció también las dudas se intensificaron tras la propuesta de Alemania sobre el mecanismo permanente de ayuda de la Unión Europea.

Compromisos «sagrados»

Poco antes, durante su intervención en el X Encuentro Financiero Internacional Caja Madrid, organizado por esta entidad y el diario «El País», el gobernador alabó el esfuerzo realizado por los representantes de Francia, Alemania, Reino Unido, Italia y España en la reciente cumbre del G-20 para aclarar la naturaleza de los futuros mecanismos de resolución de crisis de la UE. La decisión de los cinco países de asegurar que las deudas de los países con sus inversores actuales son «sagradas» y «no tienen nada que ver en el futuro», es un mensaje que parece que han empezado a entender los mercados, dijo.

El gobernador recordó que en la anterior crisis de deuda soberana, con el rescate de Grecia, el mercado consiguió mejorar con iniciativas como la publicación de las pruebas de resistencia de la banca, y sobre todo porque el Gobierno español puso sobre la mesa un plan serio de consolidación fiscal y de reformas estructurales, y en particular, del mercado de trabajo.