El portavoz del PNV en el Congreso, Aitor Esteban
El portavoz del PNV en el Congreso, Aitor Esteban - Jaime García

El PNV supedita su apoyo a los nuevos tributos a poder bajarlos en el País Vasco

Los nacionalistas exigen al Gobierno de Sánchez incluir las nuevas figuras en el concierto vasco

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El Gobierno de Pedro Sánchez tendrá que recabar todos los apoyos parlamentarios posibles para sacar adelante las nuevas figuras impositivas a las empresas tecnológicas y la banca que prepara. Y la posición de los nacionalistas vascos se antoja de nuevo clave en el éxito de los planes socialistas. El PNV ya ha manifestado en el Congreso de los Diputados su disposición a respaldar la creación de nuevas figuras, aunque exige al Ejecutivo del PSOE negociar la letra pequeña de esos tributos y, sobre todo, sumarlos al concierto vasco.

«Nuestro grupo va a ser partidario de colaborar en cuantos debates y decisiones de reformas del sistema tributario se produzcan, pero desde el principio básico del estricto respecto a nuestro autogobierno fiscal con capacidad normativa», avisó la semana pasada la diputada Idoia Sagastizabal a la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, durante la comisión del ramo. «En caso de impuestos nuevos, desde luego instaremos su concertación en la comisión mixta del Concierto Económico», anticipó.

«Nos parece correcto, pero en el caso del País Vasco hay que concertarlos, y algunos impuestos no son inocuos porque la modificación del ámbito estatal trae efectos (para el País Vasco) y tenemos que hablar con antelación en qué se van a concretar esas medidas impositivas», advirtió anteayer el portavoz del PNV, Aitor Esteban, a Sánchez durante el pleno del Congreso en el que el presidente del Ejecutivo explicó su programa de gobierno.

Gestión de la recaudación

Los nacionalistas esgrimen que esa concertación de los futuros impuestos «no es algo que pida el PNV, sino que es la propia ley del Concierto la que lo exige en su disposición adicional segunda», según explica Sagastizabal a preguntas de ABC. «Habrá que ver qué reforma se prevé y qué tipo de impuestos se quieren reformar o crear, así como su finalidad, para poder concretar más y establecer la capacidad para su exacción, gestión y recaudación y también la capacidad normativa que correspondería a cada administración», concreta.

La concertación de ambos tributos supondría la cesión de su recaudación a las Haciendas forales de Álava, Guipúzcoa y Vizcaya. Actualmente, estas ya recaudan todas las figuras impositivas: el IRPF, el impuesto de Sociedades, los llamados impuestos Especiales y el IVA, y después entregan al Estado los gastos acordados en el cupo.

Sobre cada uno de esos tributos el País Vasco tiene más o menos capacidad normativa y, por tanto, para decidir si los sube o baja o crea deducciones. En cuanto al IVA y los impuestos Especiales, la armonización con los tipos que se aplican a nivel estatal es total por su naturaleza y al existir compromisos europeos al respecto.

Sin embargo, esta comunidad si ha tocado los tipos, por ejemplo, de Sociedades: a finales del año pasado, justo tras ver mejorado el cupo vasco, el Parlamento vasco acordó rebajar el tipo de Sociedades del 28% al 24% -y al 20% para las pymes-, dejándolo por debajo del tipo estatal, del 25%. Aunque el tipo teórico era anteriormente más alto, las elevadas deducciones que también establece esta autonomía ya hacían que en la práctica el tipo efectivo medio fuese más bajo.

Kutxabank y Laboral Kutxa

De esta forma, si los nuevos impuestos a la banca y las tecnológicas se configuran como impuestos directos y finalmente el Ejecutivo socialista accede a su concertación, y en función de cómo se acuerde esa cesión, el País Vasco, región donde la presión fiscal es en líneas generales menor que en el resto del territorio, podría tener capacidad para cambiar los tipos.

Cabe recordar en este sentido que el impuesto a la banca gravaría, por ejemplo, a Laboral Kutxa y a Kutxabank, entidad esta última que continúa controlada por el PNV a través de las fundaciones bancarias BBK, Vital y Kutxa a pesar de la despolitización de las cajas que impusieron la reforma de la ley de Cajas y Europa y gracias al visto bueno del anterior Ejecutivo, que con esto hizo otro guiño a los nacionalistas de cara a la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado.

La aplicación del futuro impuesto a los bancos de una forma distinta en el País Vasco que en el resto de España podría, de esta forma, beneficiar a esta entidad, así como a BBVA, que también tiene sede en Bilbao. De igual modo, la tasa a las tecnológicas, en caso de que finalmente afecte a los operadores de telecomunicaciones, como Telefónica, Vodafone y Orange, afectaría en territorio vasco a Euskaltel, otra empresa de gran arraigo en la región y en la que el PNV tiene también un peso significativo.

De hecho, la rebaja de Sociedades del 28% al 24% aprobada el año pasado en País Vasco no afectó al sector financiero: para las entidades de la región se dejó en el 28%, al igual que el Gobierno central dejó en el 30% el tipo general para la banca. Pero esto, lejos de ser un castigo, permitía a las entidades financieras seguir aprovechando sus créditos fiscales en balance para abaratar su factura tributaria. Lo mismo hizo el Gobierno central tanto con los bancos como con las eléctricas al reformar Sociedades. Y Kutxabank es una entidad con un gran volumen de activos fiscales diferidos.

Lo que no está nada claro, según fuentes fiscales consultadas por ABC, es que el Gobierno pueda acceder a concertar el impuesto a la banca si se diseña como un impuesto finalista para sufragar las pensiones. «Sería complicado si se trata de un tributo finalista cuyo objetivo es recaudar con un objetivo para todo el territorio», explican estas fuentes, que recuerdan en todo caso que todavía se desconoce la naturaleza de los impuestos que se van a crear y cómo se pretenden aplicar.

El efecto de los impuestos concertados también varía, según los expertos fiscales, en función de los llamados puntos de conexión que se definan a la hora de acordar la cesión de los tributos. Por ejemplo, en la modificación del concierto de 2014 se acordó el traspaso de una serie de impuestos verdes y los impuestos sobre actividades de juego, los premios de lotería y depósitos bancarios. Respecto de este último, se estableció que se tendría en cuenta para recaudar no solo el domicilio social del banco, sino el ámbito geográfico en que los clientes suscriben depósitos.