El presidente de la Asociación Española de Banca, José María Roldán, durante su conferencia en Santander
El presidente de la Asociación Española de Banca, José María Roldán, durante su conferencia en Santander - APIE

Roldán (AEB): «Los tipos de interés negativos no son buenos para los márgenes bancarios»

El presidente de la Asociación Española de Banca advierte de que la política expansiva del BCE afecta «gravemente» al incremento de los ratios de solvencia de la banca

SantanderActualizado:

José María Roldán, presidente de la Asociación Española de Banca (AEB), ha participado en el seminario «Las finanzas sostenibles y su importancia en el futuro de la economía», celebrado en Santander, donde ha advertido de las consecuencias del reciente anuncio del Banco Central Europeo (BCE) sobre un aplazamiento de la subida de los tipos de interés de referencia. «El bajo nivel en que el BCE ha situado los tipos de interés afecta gravemente a la generación de resultados de la banca y, con ella, la posibilidad de incrementar sus ratios de solvencia».

El responsable de la AEB ha recordado que el propio organismo reconocía, en su último informe de estabilidad financiera, que la rentabilidad media sobre el capital caerá este año por debajo del 6%, una cota desconocida desde el 2006 en la que permanecerá, como mínimo, hasta 2021.

«Con tipos bajos aumenta la demanda de crédito de consumidores y empresas, empujando a los bancos a prestar más, pero esa misma institución envía un mensaje restrictivo al requerir ratios de capital muy elevados, constriñendo así las posibilidades de que las entidades incrementen el flujo de crédito», ha dicho el ponente en su intervención.

En esta misma línea, Roldán ha apuntado que la estrategia de «push and pull simultáneo» emprendida por el organismo europeo «no solo desconcierta a las entidades de crédito sino que restringe las posibilidades de financiación de las empresas y familias europeas, que obtienen un 75% de su crédito del sector bancario».

Las palabras del presidente de la AEB se contraponen con lo dicho esta misma mañana por el vicepresidente del BCE, Luis de Guindos, que afirmó que los efectos de la política de tipos bajos, desde un punto de vista neto, son positivos. Roldán ha admitido que el BCE, pensando en la situación de la inflación y en los riesgos para la economía, tiene que situar los tipos «donde considere que necesario». Ahora bien, ha incidido en que «los tipos de interés negativos no son buenos para los márgenes bancarios. El negocio bancario es tomar prestado en el corto plazo para prestar en el largo plazo. En la medida en que una política monetaria expansiva aplana la curva de tipos, esa transformación de plazos deja de tener valor, eso es obvio».

El presidente de la AEB ha señalado que otra fuente de rentabilidad muy importante para los bancos es la captación de depósitos: «En un entorno de tipos negativos, el tener acceso a esa fuente de financiación barata no tiene ningún valor, es más, resta valor. El banco que cuente con muchos depósitos es en este momento un banco que tiene un problema de rentabilidad mayor que aquel que no los tiene».

«Los tipos negativos son un contradiós»

«Con los tipos negativos estamos penalizando el ahorro en un momento de envejecimiento de la población, lo cual es muy paradójico», ha asegurado Roldán. Su postura acerca de los tipos negativos ha sido zanjada con una contundente afirmación: «Son un contradiós».

En cualquier caso, el presidente de la AEB ha dicho que el mejor árbitro de la política emprendida por el BCE es el mercados y sus reacciones: «Cuando el BCE anuncia una extensión de la política monetaria expansiva que está llevando a cabo las cotizaciones bancarias caen».

Mercado inmobiliario

El vicepresidente del BCE, Luis de Guindos, ha afirmado que la autoridad monetaria está identificando países y segmentos donde se está produciendo una sobrevaloración de la vivienda, ya sea comercial o residencial, por lo que ha pedido que se actúe con políticas macroprudenciales. Así lo ha anunciado durante su participación en una de las conferencias programadas en los curso de verano organizado en Santander por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) y la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP).

Sin embargo, José María Roldán ha dicho durante su intervención en este mismo seminario que desde la asociación que él preside, la AEB, «claramente no estamos observando un recalentamiento como se puede dar en otros países europeos» y, en este contexto, ha explicado que una consecuencia del periodo prolongado de tipos de interés tan bajos es el «peligro de una inflación de activos reales y, entre ellos, históricamente siempre los activos inmobiliarios son los que han estado sometidos a ese peligro de inflación en períodos de cierta exuberancia financiera».

No obstante, ha aclarado que en el caso español cuando uno mira las cifras de evolución del crédito no observa «nada anormal». Sí que ha reconocido, en cambio, que en las grandes ciudades españolas, concretamente en Madrid y Barcelona, existe «cierta tensión» de precios, aunque ha centrado la responsabilidad de su solución en los consistorios de las metrópolis: «La labor de los ayuntamientos que están siendo constituidos es precisamente que si hay un aumento del precio porque la demanda supera la oferta, ver qué posibilidades hay de aumentar la oferta de suelo público para poder acometer los posibles riesgos de ciertos recalentamientos puntuales».

Por último, ha reiterado que desde la AEB, no se están planteando «ninguna restricción», puesto que no observan las distorsiones que sí entienden que «se están produciendo en otros países europeos» y respecto a las que Roldán ha dejado claro que coincide «plenamente» con el BCE en que es importante vigilarlas porque se trata de «uno de los efectos colaterales de este periodo de tipos de interés tan bajos».