Ángel Gurría, a la izquierda, secretario general de la OCDE, junto al primer ministro checo, Bohuslav Sobotka
Ángel Gurría, a la izquierda, secretario general de la OCDE, junto al primer ministro checo, Bohuslav Sobotka - AFP

La OCDE no cree que Bruselas deba sancionar a España por el déficit

Su secretario general valora el esfuerzo «muy grande» de España y Portugal y sostiene que la fórmula a seguir es aumentar la inversión pública y reformar para aumentar el crecimiento

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Ángel Gurría, secretario general de la OCDE, está en contra de que la Comisión Europea castigue a España y Portugal por incumplir sus objetivos de déficit. Para él, la tarea ahora es destinar más dinero público a inversiones y reformas que aumenten el crecimiento.

«España y Portugal han hecho un esfuerzo muy grande» y están entre «los países que más se han reformado», subrayó Gurría tras rechazar la posibilidad de que la Comisión decida sancionar a Madrid y Lisboa cuando la cuestión se plantee a partir de julio, una vez que pasen las elecciones legislativas españolas.

«Me parece que nadie tendría que ser sancionado», respondió al ser preguntado por el procedimiento contra España y Portugal por su déficit en 2015, durante la presentación a la prensa de dos informes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) sobre la Unión Europea y la zona euro.

Gurría hizo notar que la creación de 500.000 puestos de trabajo muestra que «España está recibiendo los beneficios de las decisiones difíciles» que se tomaron en plena crisis y reiteró la idea de que la prioridad en este momento es estimular el crecimiento económico, que sigue siendo muy bajo en Europa ocho años después de haber estallado la crisis financiera.

«No estamos hablando de abandonar la disciplina» presupuestaria, sino de un ejercicio «controlado y colectivo» en la Unión Europea para dedicar más dinero público a inversiones y partidas (como la educación) que aumenten el potencial de crecimiento.

En su informe sobre la zona euro, la OCDE reconoce que la ola de ajustes de las finanzas públicas, sobre todo durante los años 2011-2013, «contribuyeron a intensificar y prolongar la recesión». Pero el secretario general hizo notar que en ese momento «no había otra opción» par poder recuperar el acceso a los mercados con los que financiar la deuda.

Desde entonces y gracias a esos ajustes, añadió, se ha conseguido «la estabilización», «el sistema financiero es mucho más estable» y «estamos en una muy mejor situación», lo que significa que se puede disponer de un «margen» para aumentar la inversión pública, que aunque aumente el volumen de deuda, gracias al crecimiento hará disminuir el peso de ésta en términos de producto interior bruto.