PAPELES DE PANAMÁMossack Fonseca, un despacho fundado por el hijo de un nazi y un abogado que quiso salvar el mundo

Ramón Fonseca es autor premiado de varios libros y asesor hasta el pasado marzo del presidente de Panamá

ABC.es
MADRIDActualizado:

La firma de abogados panameña Mossack Fonseca, en el ojo de la tormenta por los «papeles de Panamá», cuenta «con oficinas en cada continente» y ofrece sus servicios en las jurisdicciones de Reino Unido, Malta, Hong Kong, Chipre, Islas Vírgenes Británicas, Bahamas, Anguila Británica, Seychelles, Samoa, Nevada y Wyoming (Estados Unidos), y Panamá, según señala su web.

Comenzó como un pequeño bufete fundado en los años 70 por Ramón Fonseca Mora, que se fusionó con el Estudio Jurídico de Jürgen Mossack, un abogado panameño de origen alemán. Nacido en Alemania en 1948, Mossack emigró a Panamá a principios de los años sesenta. Su padre sirvió en las SS nazis y tras la Segunda Guerra Mundial trabajó como espía para la CIA, según el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación que ha desvelado la filtración masiva de sociedades opacas, que cita archivos de la inteligencia estadounidense.

Ramón Fonseca (Panamá, 1952) estudió Derecho en la Universidad de Panamá y en la prestigiosa London School of Economics. En programa de televisión en 2008 recordó que de joven quiso salvar el mundo y que pensó en convertirse en cura, antes de trabajar durante seis años como asesor legal de la Conferencia sobre el Desarrollo Comercial de las Naciones Unidas en Ginebra.

«No salvé nada, no hice ningún cambio así que decidí, cuando me volví un poco más maduro, dedicarme a mi profesión, tener una familia, casarme y tener una vida normal. Al envejecer se vuelve uno más materialista», señaló Fonseca, que en su Twitter se describe como «abogado, escritor y soñador»

Fonseca Mora es autor premiado de varias novelas, como «La Danza de las Mariposas» u "Ojitos de ángel·. En el último, «Mister Politicus», «articula los enmarañados procesos de los que se valen funcionarios inescrupulosos para afincarse en el poder y, desde allí, satisfacer sus detestables ambiciones, arropados con el manto falaz de un fementido servicio a la nación», según señala su web. Conoce bien el mundo de la política, ya que ha sido ministro consejero de la Presidencia de Panamá y presidente del oficialista Partido Panameñista.

Corrupción en Petrobras

Fonseca pidió el pasado 11 de marzo al presidente, Juan Carlos Varela, una licencia por un año para defenderse de las acusaciones que lo ligan a la trama de corrupción en la estatal brasileña Petrobras por medio de la firma de abogados.

Las autoridades brasileñas dijeron a finales de enero pasado que sospechaban que Mossack Fonseca facilitó a varios implicados en la trama corrupta de Petrobras la apertura de empresas «offshore» en Panamá, que pudieron servir para blanquear dinero desviado de Petrobras mediante operaciones inmobiliarias.

La firma Mossack Fonseca rechazó en enero alguna vinculación con el caso brasileño, sobre el que la Fiscalía Auxiliar de Panamá dijo el pasado 29 de enero que abriría una «investigación de oficio».

En enero pasado, uno de los fiscales brasileños responsables del caso, Carlos Fernando Dos Santos Lima, tildó a la firma de abogados panameña como «una gran lavadora de dinero», por lo que el Ministerio Público brasileño pidió la cooperación de autoridades policiales de otros países, sin que precisara cuáles.

«Nuestra firma está siendo erróneamente involucrada con temas en los que no tenemos injerencia alguna», aseveró entonces en una «aclaración» pública Mossack Fonseca. También expresó su disposición «a cooperar con las autoridades que soliciten información por los canales legalmente establecidos y cumpliendo con los requerimientos de la legislación respectiva».

Los «papeles de Panamá»

Tras el caso de Brasil, la firma se ha visto salpicada ahora por la filtración de más de once millones de sus documentos que revelan la implicación de políticos, empresarios y personalidades de todo el mundo en empresas radicadas en paraísos fiscales y que podrían haber servido para evadir impuestos.

Entre los nombres incluidos están jefes de Estado en el cargo como el presidente argentino, Mauricio Macri; el de Ucrania, Petro Poroshenko, o el rey saudí, Salman bin Abdulaziz. También hay gente del círculo más cercano al presidente ruso, Vladimir Putin; del presidente sirio, Bashar al Assad, o del difunto líder libio, Muamar Gadafi. En total hay 72 jefes o exjefes de Estado que con estas empresas evadían impuestos, blanqueaban dinero y evitaban sanciones, según la investigación.

La filtración afecta a 200.000 empresas, aproximadamente dos tercios de las firmas que gestiona Mossack Fonseca. Una fuente anónima entregó la documentación al periódico alemán 'Süddeutsche Zeitung', quien los compartió con el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, que agrupa a 107 empresas informativas de 78 países.

«Creo que esta filtración será probablemente el mayor golpe de la historia al mundo de los paraísos fiscales debido a la amplitud de los documentos», ha destacado el director del Consorcio, Gerard Ryle.

Mossack Fonseca ha negado a Efe cualquier vinculación con los delitos que pudieron haber cometido sus cientos de miles de clientes. «Nosotros nos dedicamos a hacer estructuras legales, se las vendemos a intermediarios como bancos, abogados, contables, fiduciarias y ellos tienen sus clientes finales que nosotros no conocemos ni lidiamos con ellos, no somos responsables de lo que las estructuras hacen», ha manifestado Ramón Fonseca, que añade que en sus casi 40 años de operaciones no ha recibido ninguna acusación formal.

«Creemos que hay una campaña internacional en contra de la privacidad. La privacidad es un derecho humano sagrado, hay gente en el mundo que no entiende eso y nosotros definitivamente creemos en la privacidad y seguiremos trabajando para que la privacidad legal funcione», ha dicho.