El gobernador del Banco de España, Luis María Linde
El gobernador del Banco de España, Luis María Linde - EFE

Linde reclama al Gobierno más reformas, subir el IVA y combatir la precariedad laboral

El Banco de España avisa de que la situación en Cataluña es un riesgos para la inversión y la economía nacional

MADRIDActualizado:

Luis María Linde se despide como gobernador dejando una larga lista de tareas pendientes tanto a la banca como al Gobierno. A menos de tres semanas de acabar su mandato, el gobernador del Banco de España dibuja en el último informe anual de la institución, correspondiente a 2017 y publicado este martes, un panorama de clara recuperación de la economía y del sistema financiero, pero lleno de desafíos y vulnerabilidades. El supervisor bancario y mayor servicio de estudios del país urge a los bancos a seguir recortando costes y reduciendo sus activos improductivos, y al Ejecutivo popular a abordar más reformas estructurales, nuevos ajustes fiscales, incluida una subida del IVA, y a luchar contra la precariedad laboral.

«En 2017 se prolongó, por cuarto año consecutivo, la recuperación de la economía española», señala el organismo, que atribuye ese crecimiento económico a las reformas aprobadas en los últimos años y a la contribución de factores externos como el bajo precio del petróleo y la favorable política monetaria. «La recuperación en España presenta rasgos que deberían contribuir a su prolongación en el tiempo», añade, explicando además que «está permitiendo un rápido crecimiento del empleo y una reducción significativa de la tasa de paro».

El Banco de España explica por otro lado que el impacto de la situación política en Cataluña en el último tramo de 2017 acabó siendo moderado, pero admite que «continúa constituyendo uno de los principales elementos de riesgo doméstico para la evolución futura de la economía española en su conjunto, y de esa comunidad autónoma en particular». El organismo recuerda que esa incertidumbre ha tenido consecuencias en la creación de empleo, el consumo de las familias, la llegada de turistas a la región y la inversión residencial, y adelanta que es un factor de riesgo para la inversión. En cualquier caso, Linde señala que el efecto económico final de esa crisis política será menor o mayor en función del tiempo durante el cual se prolongue.

El banco central advierte a nivel general de que «la economía continúa presentando elementos de vulnerabilidad». Entre ellos, la institución dirigida por Linde cita el elevado nivel de deuda pública del país y la alta ratio de déficit público estructural; el elevado desempleo y la alta temporalidad y precariedad del mercado laboral; la falta de competitividad en algunos mercados y la baja productividad media, y el envejecimiento poblacional y su impacto en el potencial crecimiento económico y el gasto público.

Impuestos indirectos y medioambientales

Por eso en materia fiscal el Banco de España concluye que el Gobierno deberá volver a una senda de ajustes fiscales que, a su juicio, debería incluir medidas como una mayor eficiencia en el gasto público y mejora de los ingresos a través de los impuestos indirectos y los medioambientales y la reducción de las bonificaciones fiscales. «Existen márgenes para considerar una revisión y definición de la cesta de impuestos hacia estructuras más favorables al crecimiento potencial», dice el organismo recordando el menor peso de la imposición al consumo sobre PIB que hay en España y la baja recaudación por IVA e impuestos especiales así como «un nivel de beneficios fiscales elevado, derivado de la existencia de numerosas exenciones, deducciones y tipos especiales reducidos, que tienden a generar pérdidas de recaudación, así como posibles distorsiones sobre la eficiencia y la equidad». Linde ha instado también a reformar el sistema de financiación autonómica, ajustando sus ingresos a sus necesidades de gasto.

El gobernador también alerta en su informe anual de las tensiones en el gasto público que generará el sistema público de pensiones. Y aunque no entra a valorar las últimas medidas tomadas en este ámbito por el Gobierno, que ha revertido parte de su reforma para garantizarse el apoyo político del PNV a los Presupuestos, sí deja entrever que la aplicación de los índices de revalorización y del factor de sostenibilidad son fundamentales para garantizar la sostebilidades del sistema. «Es deseable que cualquier estrategia de reforma elegida aumente la transparencia del sistema, refuerce su contributividad, es decir, la relación entre las contribuciones y las prestaciones, y, en especial, mantenga un mecanismo de ajuste automático que garantice la sostenibilidad de las pensiones futuras de la población», dice, avisando de que si no se reducen los gastos del sistema se necesitarán fuertes incrementos de los ingresos.

Las debilidades del mercado laboral español es la otra gran fuente de preocupación del supervisor. El Banco de España señala que la fuerte creación de empleo ha ido de la mano de un aumento muy modesto de los salarios, que la generación de puestos de trabajo está recayendo sobre todo en sectores de productividad más reducida, una excesiva dualidad del mercado de trabajo y la elevada tasa de paro, y sobre todo de paro de larga duración entre determina­dos colectivos, especialmente los de menos formación.

Conciliación y fomento de la natalidad

«El desempleo continúa siendo muy alto, al tiempo que la calidad de los puestos de trabajo creados es, en muchos casos, mejorable, dada la elevada temporalidad, el mantenimiento de una elevada parcialidad no deseada o la reducida duración de los contratos, a la vez que no se observan cambios apreciables en el mecanismo de determinación salarial hacia una mayor sensibilidad a las condiciones específicas de empresas y sectores», describe el Banco de España, que advierte de que esa precariedad resta potencial de crecimiento económico a España a medio plazo. En este sentido, y debido al previsible impacto del envejecimiento poblacional, Linde reclama al Gobierno medidas de conciliación de la vida familiar y laboral y de fomento de la natalidad.

«Los retos de medio y largo plazo deben acometerse con la aplicación de una agen­da de reformas profunda», concluye la entidad, que pide también por ejemplo avanzar en la aplicación efectiva de la ley de Unidad de Mercado y liberalizar determinados sectores y derribar algunas restricciones normativas para mejorar la competitividad de la economía nacional.

Banca: más recorte de costes y más fusiones

Las advertencias del aún gobernador llegan también a su sector, el financiero. El Banco de España concluye que a pesar del saneamiento, la recapitalización y la reestructuración de los últimos años, e incluso su relativa posición favorable respecto a otras entidades europeas, la banca española sigue teniendo ciertas debilidades, como un alto nivel de activos improductivos, que cifra en 100.000 millones de euros en créditos morosos y 58.000 en activos inmobiliarios; unos elevados gastos operativos y en litigios y pérdidas por deterioro, y como consecuencia, unos niveles de rentabilidad más bajos que en otros sectores bancarios europeos.

En esa tesitura Linde insiste a las entidades financieras del país en la necesidad de acelerar ese saneamiento, de seguir reduciendo costes y de buscar fuentes alternativas de ingresos. Y tampoco descarta nuevas fusiones. «Ello podría requerir, en algunos casos, avances adicionales en el proceso de consolidación, que contribuyan a acelerar el ajuste de la estructura de costes de las entidades, a nivel doméstico y/o entre entidades de la UE, y sin que ello suponga una reducción del grado de competencia del sector», dice en el informe, en el que también repasa las ventajas, oportunidades y riesgos de la transformación digital del sector.