EFE

La «Larga Marcha» de la economía china pone nerviosos a los inversores

Los analistas consultados descartan similitudes con 2008 y apuntan hacia una desaceleración en el crecimiento del gigante asiático, por sus dificultades para cambiar su patrón de crecimiento hacia uno basado en el consumo interno y los servicios

MadridActualizado:

Este jueves los mercados financieros de medio mundo volvieron a temblar como consecuencia de las fuertes caídas de las bolsas chinas. Ese día el Ibex 35 cayó un 1,5% por un 2,29% del DAX alemán o un 2,32% del Dow Jones. Este nuevo «Jueves Negro» llevó a avezados inversores como George Soros o el ministro británico George Osborne, a hablar de similitudes con respecto a 2008. Los analistas consultados por ABC han coincidido en apuntar a las dificultades del gigante asiático para mudar de modelo de crecimiento, desde uno basado en la inversión y la exportación a otro sustentado en el consumo interno y los servicios. Es la «Larga Marcha» de la economía china, aunque diferente de la que encabezó Mao en los años treinta del siglo pasado.

Para el director de Estrategia de UBS en España, Roberto Ruiz- Scholtes, «hay alguna similitud con respecto a 2008 como el alto nivel de deuda acumulada en los últimos años por China y otros países emergentes» aunque ha afirmado que es «poco probable que se traduzca en una crisis sistémica global». En este sentido, ha mostrado su confianza en la gestión de las autoridades chinas y apuntado a los amplios recursos financieros que posee para estabilizar la economía y recapitalizar sus bancos.

Además, ha añadido, hay otros factores que jugarían a favor de este país como la «limitada» imbricación de la banca china en el sistema financiero internacional, la «moderada» exposición de los inversores extranjeros a activos financieros chinos y el menor riesgo de los balances bancarios en Europa o Estados Unidos.

Exposición a China

En este sentido, un informe de Goldman Sachs del pasado 7 de enero, estimaba la exposición de los principales índices de la Bolsa a China desde un máximo del 10,2% para el DAX alemán seguioa por el AEX holandés (8,8%) y el SMI suizo (7,5%). Por su parte, el CAC francés se situaría en paenas un 5,3% y nuestro Ibex 35, siempre según esta fuente, tendría una exposición del 3%. En todo caso, se trataría de un impacto que sería mayor en los mercados financieros que en el resto de la economía, por su alta sensibilidad al ciclo productivo.

Por sectores, según Goldman Sachs, los «más vulnerables» serían los recursos naturales, el sector del automóvil y el inmobiliario.

Entonces, ¿qué sucedió el pasado jueves? Iván San Félix (Renta 4), ha explicado que cuando sale un dato macro importante malo l os agentes del mercado se ponen nerviosos, y ha recordado que hace ocho años fue China quien contribuyó decisivamente a mantener la economía mundial a flote. Este analista ha constatado que este país «lleva mucho tiempo creciendo mucho» y que es normal que ahora su crecimiento vaya disminuyendo según su modelo económico se modifique. En este sentido, ha apuntado a dos posibles escenarios: «Puede legislarse de forma muy abrupa sobre el mercado financiero o producirse una desaceleración gradual», ha apuntado.

Para el director de Estrategia de UBS en España, Roberto Ruiz- Scholtes, es «inevitable, inexorable pero gestionable» una desaceleración del crecimiento en el gigante asiático hacia crecimientos «más propios de una economía madura». Su previsión es que el PIB real chino crezca al 6,2% este año y al 5,8% en 2017. El FMI apenas es un poco más optimista y prevé una expansión de la economía de este país del 6,3%, muy alejado del objetivo del 7% fijado por las autoridades.

Mattew Sutherland, director de gestión de Producto - Asia de Fidelity International ha subrayado que «es importante que los inversores no entren en pánico en los días débiles y mantengan un enfoque tranquilo y disciplinado». Especialmente en el caso de China, ya que según su visión su crecimiento «se está ralentizando, pero la calidad de dicho crecimiento es mucho más importante y las dificultades están más que descontadas en las valoraciones baratas. Pera este experto, la buena noticia es la amplitud de los mercados chinos y la posibilidad de encontrar nuevas oportunidades.

Acumulación de deuda

En una línea similar se ha pronunciado Francisco Vidal, del Departamento de Análisis de Intermoney, quien ha considerado que afirmaciones como la de Soros se basan más en las condiciones de mercado: En concreto, este analista ha señalado también a la deuda acumulada por China que estima entre el 250% y 300% del PIB y a cierto nerviosismo entre los inversores. Además ha recordado que este país evitó entrar en la crisis a través de un plan de estímulos de 462.000 millones de euros y de deuda, lo que en su opinión, podría haber terminado por generar problemas en el mercado inmobiliario y el sector financiero local.

Para el jefe del Departamento de Análisis de Intermoney, muchos activos chinos estarían sobrevalorados en mercados como el bursátil que según grandes conocedores de este país como el exembajador Eugenio Bregolat, habría crecido en un 150% entre mediados de 2014 y verano del año pasado. Por este motivo, ha apuntado a la necesidad de «promover» una corrección ordenada en forma de un largo proceso de desapalancamiento.

Por su parte, Iván San Félix (Renta 4), ha asegurado que «las autoridades chinas no están gestionando bien la regularización del mercado de valores», y ha puesto como ejemplo la norma ya derogada que permitía suspender las cotizaciones si estas caían más del 7%. «Instaurar una medida como esta puede hacer que algunos pienses que las cosas van mal», ha afirmado.

Ruiz- Scholtes al contrario, que el experto de Renta 4 cree que se están tomando medidas para evitar un «frenazo brusco» que pudiera llevar a China hacia la recesión. Vidal, de Intermoney, ha explicado al hilo de lo ocurrido esta semana que «una medida como la suspensión de cotizaciones es propia de una mentalidad de mercado maduro» que en Europa sirve para que los agentes de mercado «recalibren» sus órdenes para ver si son correctas o no. Algo que no considera adecuado para China, al que ve todavía demasiado intervenido.