El matrimonio en el despacho de su abogado - HOY

Hacienda boda BadajozHacienda interrumpe la celebración de un enlace en Badajoz: «Hemos venido a embargar su boda»

Dos inspectores de la Agencia Tributaria intervienen en el banquete nupcial porque el catering debía dinero

MadridActualizado:

Dos inspectores de la Agencia Tributaria irrumpieron el pasado 1 de junio en la celebración del convite de una boda en Badajoz porque al parecer la empresa del catering debía dinero a Hacienda. En concreto, según informa el diario Hoy, todo ocurrió cuando necesitó ayuda para ir al baño. En su camino se encontró con dos hombres con un portátil, que tras identificarse le dijeron: «Somos de la Agencia Tributaria. Hemos venido a embargar su boda».

La novia en un principio creía que ambos investigaban posibles pagos en negro o los regalos. Pero no fue así. La razón por la que ambos agentes irrumpieron en el enlace fue que la empresa de catering le debía dinero a la Agencia Tributaria. Así, el objetivo de los inspectores era averiguar cómo era su contrato con este negocio e interceptar el pago, es decir, que los novios le diesen el dinero a Hacienda para paliar la deuda fiscal del catering. De esta manera, uno de los días más felices para esta pareja, se tornó en pesadilla. Ambos, de 39 y 43 años, llevan juntos diez años, tienen dos hijos pequeños y hace un año decidieron casarse e invertir sus ahorros en una boda especial en la que reunir a sus familias.

Ambos alegan que le estropearon parte del evento y que sufrieron daños morales. Y es que tras la entrada de los inspectores los camareros del catering dejaron sin servir los postres y el champán para brindar. Por ello han contratado al abogado pacense Eduardo Gil Mastro y van a presentar una reclamación de responsabilidad patrimonial a la Agencia Tributaria. «No entiendo la agresividad de ir a la boda, hablar con nosotros, llamar a la Guardia Civil... Podían notificarnos, como lo han hecho luego por escrito y por email, que no debíamos pagar a la empresa porque quieren que hagamos el pago directamente a Hacienda como acreedores. Perdimos servicios, por no hablar del daño moral», relata el novio.

Como cualquier pareja, eligieron fecha, sitio para la ceremonia y se pusieron a buscar un salón para el banquete y el baile. Encontraron una finca perfecta para lo que querían, firmaron un contrato y pagaron una señal a través de una transferencia bancaria. En ningún momento, explica la novia, les pidieron un pago en 'B'. «En el contrato pone que, tras el abono final, nos darían la factura, así que todo estaba bien».

El abogado de la pareja, Eduardo Gil, cree que los trabajadores de la Agencia Tributaria llamaron a los agentes de la Guardia Civil porque alguien se negó a darles datos y querían que levantasen acta. Lo que no comprenden los novios es que una vez más les colocasen a ellos en el centro de la investigación en un día tan delicado. «Solo les pedíamos arreglarlo el lunes, pero nos decían que no y nos repetían lo mismo de nuevo, lo de la empresa», dice la novia.

Dos días después de la boda, los novios acudieron de nuevo a la sala para recoger sus cosas e informar a la empresa de que no les pagarían. Ese mismo día dos agentes de la Agencia Tributaria fueron a su casa y hablaron con la madre de la novia. «Estuvimos a punto de no irnos de luna de miel porque estábamos preocupados. Finalmente nos animamos, pero no nos lo quitábamos de la cabeza. En Venecia nos llegó por email el requerimiento para que retuviésemos el pago y presentásemos los papeles del contrato y la transacción. Más adelante nos darán un número de cuenta para ingresárselo a Hacienda», dice la novia. «Eso lo entendemos. Es normal ¿Por qué no lo hicieron así? Una carta o un correo con el requerimiento en lugar de meterse en la boda», concluye el novio.