El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con la consejera delegada de Facebook, Sheryl Sandbergs
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con la consejera delegada de Facebook, Sheryl Sandbergs - EFE

El Foro de Davos reclama combatir la ingeniería fiscal de las tecnológicas

Sánchez se reúne con compañías digitales para intentar cerrar nuevas inversiones

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La fiscalidad de los gigantes tecnológicos sale a escena en Davos. La presidenta del Banco Santander, Ana Botín, destacó ayer en el Foro la necesidad de implantar un «nuevo marco para la economía digital» para fortalecer el proyecto europeo. Como en ediciones anteriores de la cumbre, la directiva española pidió que todas las entidades de pago estén sometidas a las mismas reglas y denunció que «en la actualidad no se fiscaliza dónde se generan los beneficios».

Esta situación, según Botín, «genera problemas a nivel laboral y social». Por eso la ejecutiva situó la regulación de las nuevas tecnologías como uno de los retos más inmediatos del Viejo Continente, junto a otros como la finalización de la unión bancaria -que se necesita «desesperadamente», según la presidenta del Santander-, completar el mercado único de servicios y dotar de «solidez» a las instituciones comunitarias.

No fue el único discurso que expuso la necesidad de imponer un mayor control tributario al sector tecnológico. El ministro francés de Finanzas, Bruno Le Maire, encargado de comunicar ayer también la dimisión de Carlos Gosh como presidente de Renault, anunció que el país galo propondrá al G-7 (grupo que preside este año) un impuesto «justo» para las compañías digitales. Le Maire, que ya intentó impulsar en el pasado una tasa a las tecnológicas, aseguró que el grupo de los países ricos debería considerar además la opción de imponer un impuesto mínimo a todas las compañías a nivel mundial.

Una exposición similar realizó el secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, en una conferencia producida a primera hora de la tarde. Gurría defendió que «se han logrado avances» en la elaboración de un acuerdo internacional que estipule cómo debe ser la tributación de los gigantes digitales. El líder de la organización aseguró que «existen las bases para alcanzar un acuerdo que podría entrar en vigor en 2020».

En esa misma conferencia se encontraba el ministro de Finanzas irlandés, Paschal Donohoe, quien defendió que su país «intenta aplicar un gravamen que reconozca el valor añadido que aporta cada compañía». Y es que Irlanda se encuentra, junto a los Estados nórdicos, entre los países que rechazan aplicar una mayor fiscalidad a las compañías como Facebook, Amazon o Apple. De hecho, a esta última compañía le aplicó unas ventajas fiscales que fueron declaradas ilícitas por la Comisión Europea. Un caso que, según aseguró ayer Gurría, «no puede volver a producirse» porque el sistema irlandés ha «avanzado mucho».

Y en medio de este debate sobre la fiscalidad de las tecnológicas, el Gobierno anunció el resultado de sus encuentros con el sector, que ha monopolizado la agenda privada del Ejecutivo en la cumbre. La ministra de Economía, Nadia Calviño, explicó a los medios de comunicación españoles presentes en Davos que los directivos con los que se había reunido le habían transmitido «su enorme confianza en España».

Calviño llegó a señalar que ningún directivo con los que ha mantenido encuentros en las últimas horas le había preguntado por la tasa Google aprobada por el Gobierno recientemente.

Además, la titular de Economía consideró que los inversores «están menos preocupados que hace un año por la situación en Cataluña». Un contexto de inestabilidad que el Gobierno está intentando reconducir «de la mejor manera posible, a través de la ley y el diálogo».

Inversiones sin concretar

En esta misma línea, fuentes de La Moncloa explicaron que las reuniones mantenidad entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y distintas multinacionales, arrojaron «un resultado tremendamente positivo».

El presidente del Gobierno, que mantuvo ayer su agenda en Davos pese a las revueltas en Venezuela, explicó a estas compañías (Facebook, IBM, Microsoft, Amazon Web Services y Booking) su intención de potenciar aspectos como la Formación Profesional dual, la protección de datos, la inteligencia artificial y la digitalización de la Administración. Sánchez también se vio con el consejero delegado de ArcelorMittal, para conocer los planes de la compañía en España tras presentar un ERTE en sus plantas de Vizcaya, Navarra y Valencia.

Estaba previsto que durante estos encuentros se tratara la posibilidad de cerrar importantes inversiones para España que el Gobierno ha rehusado especificar. «En las próximas semanas habrá novedades», sostienen desde La Moncloa.