Eduardo Gómez lidera el cambio estratégico de esta escuela de negocios
Eduardo Gómez lidera el cambio estratégico de esta escuela de negocios - ABC
SUPLEMENTO DE EMPRESA

«La educación se ha situado en el epicentro del avance de la sociedad»

Eduardo Gómez, director general de ESICBusiness & Marketing School, explica los objetivos de esta institución. Uno de ellos: «poner al alumno en el epicentro de nuestras actuaciones para mejorar su empleabilidad y competitividad»

MADRID Actualizado: Guardar
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Los cuatro progamas de MBA que imparte ESIC Business & Marketing School han conseguido un importante espaldarazo al lograr la acreditación AMBA. Con sede en Londres, AMBAes una autoridad internacional independiente en educación superior que garantiza que solo los programas de más alto nivel logren su reconocimiento. ESIC es la primera institución educativa que la obtiene en España en la última década.

—¿Qué significa para ESICeste reconocimiento?

—Después de tres años de intenso trabajo, para ESICsupone alcanzar un nuevo hito en su camino por posicionar sus programas MBA entre los mejores en el plano internacional, una vez hemos conseguido un posicionamiento muy marcado como escuela de negocios especializada en el ámbito de la empresa, el marketing y la economía digital. Los cuatro programas MBA que la Escuela imparte actualmente -MBA Full Time, International MBA, Executive MBA y Global MBA- han conseguido un importante reconocimiento internacional por parte de la única institución que acredita MBAs a nivel mundial por su calidad, su innovación metodológica y su excelencia. De esta manera, ESIC entra a formar parte de las más prestigiosas instituciones educativas que poseen la mencionada acreditación a nivel internacional en un porcentaje inferior al 2%.

«Nuestra vinculación a las empresas nos permite adaptar nuestros programas a sus necesidades»

—Accedió al cargo en 2016 con el objetivo de liderar un periodo de reflexión estratégica que se plasmó en un plan de acción con horizonte en 2020. ¿Qué objetivos se han cumplido desde entonces y qué tareas están pendientes?

—Hace casi 2 años la Congregación del Sagrado Corazón de Jesús (SCJ) tomó la decisión de nombrarme director general de ESIC para, entre otros objetivos, liderar la implantación del plan estratégico Compromiso 2020. Nos centramos en tres ejes de actuación: en primer lugar, reforzar nuestro negocio y posicionamiento; en segundo lugar, reforzar nuestra oferta académica de productos y servicios; y finalmente impulsar la transformación de nuestra organización. Y todo ello con el objetivo de poner al alumno en el epicentro de nuestras actuaciones para mejorar su empleabilidad y competitividad. En este contexto, la Escuela impulsa además desde hace tiempo un proceso de cambio para redefinir la función académica en cuanto a programas, contenidos, claustro de profesores y metodologías, partiendo de nuestra proximidad al mercado, para que nuestra oferta formativa responda a las nuevas necesidades que están demandando las empresas.

En ese sentido, el reconocimiento internacional a nuestros programas MBA conlleva una mejora continua de nuestros procesos de movilidad internacional y de la empleabilidad de nuestros alumnos.

«El reconocimiento del AMBA supone alcanzar un hito en el camino de posicionar nuestros MBA en los mejores en el plano internacional»

—En un contexto con cada vez más oferta formativa, ¿cuáles son los rasgos diferenciales de su propuesta?

—ESIC cuenta con más de 60.000 antiguos alumnos, lo que constituye la comunidad más importante de España de directivos y profesionales del ámbito del marketing, comercial y de ventas. La propuesta de ESIC se basa en nuestra estrecha vinculación con la empresa desde 1965, lo que nos permite actualizar constantemente nuestros programas y metodologías para adaptarlos a las necesidades reales de las empresas; el disponer de un claustro formado fundamentalmente por profesionales y directivos de empresa de prestigio; ser la escuela de negocios con la mayor implantación territorial en nuestro país para dar respuesta a las necesidades locales de las empresas e impulsar su competitividad; disponer de la Unidad de Desarrollo Profesional que ofrece a nuestros alumnos y alumni prácticas y carreras profesionales y bolsa de trabajo durante toda su vida laboral, etc.

Dicho esto, uno de nuestros mayores retos en los próximos años es trabajar para que la experiencia de nuestros alumnos a su paso por la Escuela se convierta en una ventaja competitiva.

—¿Cómo se puede enseñar en un entorno cambiante e incierto? ¿Están las Escuelas de Negocio obligadas a reinventarse continuamente?

—Actualmente estamos viviendo una profunda transformación social y empresarial que está colocando a la Educación en el epicentro del avance y la evolución positiva de nuestra sociedad. En este sentido, ESIC no es ajena a esta nueva situación y está obligada a adaptarse permanentemente a estos cambios mediante una continua actualización de sus programas; una adaptación del rol del profesor que pasa a ser conductor, no sólo formador; una mejora constante de sus metodologías; y una escucha activa hacia las empresas y la sociedad en general. Y todo ello, poniendo en el centro de todas nuestras decisiones a nuestro alumno.

En este escenario, debemos tener en cuenta que para que la transformación de la educación sea una realidad, no sólo son necesarias las innovaciones tecnológicas y los cambios en las metodologías, sino que se hace acuciante abordar una profunda transformación social. Nos enfrentamos a un escenario sin precedentes. El problema no está sólo en la innovación, sino en la capacidad que tengamos de integrar esta innovación en nuestra actual estructura aprovechando al máximo los recursos existentes.