CSIF despunta en el sector privado como alternativa a CC.OO. y UGT

El sindicato de funcionarios cuadriplica su presencia en diez años y ya está presente en empresas como Zara, Amazon, Michelin y Prosegur

Madrid Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

El sindicato independiente y de funcionarios CSIF, organización que lleva en su ADN el sector público, está ganando cada vez más terreno en las empresas privadas, nicho tradicional de los sindicatos mayoritarios CC.OO. y UGT.

De hecho, ha cuadriplicado su representación en el sector privado en los últimos diez años y está presente ya en un centenar de importantes empresas, como Atresmedia, Michelin, Heineken, Securitas, Prosegur, Zara, Bershka, Benetton, Cortefiel, Liberbank, Caja Mar, Sanitas, Roche, Abott, Wyeth Farma, Race, Mediamarkt, FCC, Técnicas Reunidas, Abengoa, Quirón Salud, Amazon, Nestlé, Cuétara, Retevisión, Once, Burguer King, Lladró, Campofrío, Helios, Fremap, Telepizza, Atento y Barceló, además de negociar los convenios nacionales de notarías y de registros de la propiedad, según datos de CSIF.

Este sindicato que preside Miguel Borra ha pasado de tener 1.024 delegados en 2009 a los 4.500 a comienzos de este año, restando espacio electoral a las organizaciones sindicales de clase y convirtiéndose en una tercera vía alternativa para los trabajadores españoles. En el cómputo total (público y privado) sumaba 10.426 delegados al cierre de 2018, a punto de alcanzar el tercer lugar que ocupa USO (10.930), aunque lejos de CC.OO. (96.866) y UGT (88.390).

Financiación solo con cuotas

CSIF, que se financia exclusivamente de las cuotas sindicales, cuenta ya con más de 20.000 afiliados en el sector privado. «Pese a las diferencias respecto a los sindicatos mayoritarios y la imposibilidad legal de preavisar en las empresas en las que no estamos representados, hemos dado un salto cualitativo y accedemos a los comités de empresa allá donde nos presentamos. Parte de este éxito responde a la demanda por parte de la sociedad de un modelo de sindicalismo generalista, independiente desde el punto de vista político, profesional, alternativo a las tradicionales organizaciones de clase y transparente (fuimos la primera organización sindical que publicó en su web sus cuentas auditadas externamente, antes de que entrara en vigor la ley de Transparencia)», subrayan en esa organización.

Asimismo, «adoptamos un código ético donde no tienen cabida ni los imputados, ni los liberados ociosos, ni los cargos políticos ni el derroche».

Representatividad del 5%

Por otra parte, CSIF insiste en «la necesidad de trasladar al ámbito sindical el pluralismo democrático de la sociedad española», por lo que reclaman la modificación de la ley orgánica de Libertad Sindical para que sea suficiente el 5% de representatividad para estar presente en los ámbitos de negociación, «tal como ocurre en la política, donde se precisa únicamente entre el 3 y el 5%».

Recuerda que la legislación sindical actual establece «una coraza» que «impide crecer a otras opciones legítimas y deja sin representación a muchos ciudadanos».

Y hacen una reflexión en voz alta: «Si hay casi 17 millones de trabajadores, de los cuales tres millones son autónomos, 4,3 millones trabajan en empresas donde no se celebran elecciones sindicales y, de los 10 millones restantes que sí tienen procesos electorales, un 33%, según datos oficiales, elige otras opciones diferentes a los sindicatos de siempre, entonces ¿en nombre de quién hablan los sindicatos más representativos?».

Además, según un estudio llevado a cabo por CSIF, hay 80.000 delegados contabilizados en numerosas empresas «que ya no existen», por lo que las cifras de CC.OO y de UGT «están dopadas».

«¿Podemos sostener por más tiempo este modelo? Es hora de otro modelo de sindicatos más acorde con la realidad española. Esto sería muy bueno para la salud democrática de la vida sindical española», afirman desde CSIF.

Antonio Garamendi y Miguel Borra
Antonio Garamendi y Miguel Borra - ABC

Histórica reunión con la CEOE

Por otra parte, el presidente de CSIF, Miguel Borra, mantuvo el pasado lunes una reunión con el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, que se puede calificar de histórica, ya que es la primera vez que se produce un encuentro entre la patronal y este sindicato.

En la reunión, Borra explicó a Garamendi el crecimiento exponencial de su organización y «la desigualdad de condiciones respecto a CC.OO. y UGT en materia de financiación y estructura».