Los países que dejan la «lista negra» pasan a una relación «gris», en la que se vigilaran si cumplen con los cambios prometidos
Los países que dejan la «lista negra» pasan a una relación «gris», en la que se vigilaran si cumplen con los cambios prometidos - JOSÉ MANUEL PUEBLA

Bruselas saca de su «lista negra» de paraísos fiscales a nueve países apenas un mes después de publicarla

Salen de la relación Panamá, Corea del Sur, Emiratos Árabes Unidos, Barbados, Granada, Macao (China), Mongolia y Túnez, reduciendo a nueve los países incluidos en la «lista negra»: Samoa Americana, Baréin, Guam, Islas Marshall, Namibia, Palaos, Samoa, Santa Lucía y Trinidad y Tobago

BruselasActualizado:

La Unión Europea (UE) ha aprobado este martes sacar a ocho países de su «lista negra» de paraísos fiscales después de que éstos hayan hecho compromisos para enmendar sus legislaciones. Se trata de Panamá, Corea del Sur, Emiratos Árabes Unidos, Barbados, Granada, el enclave chino de Macao, Mongolia y Túnez. Una decisión que deja la primera lista comunitaria de este tipo rebajada de 17 países a sólo nueve, a pesar de que la Unión Europea llegó a analizar en 2017 hasta 92 jurisdicciones sospechosas.

Tras el recorte de hoy, en la «lista negra» de la UE sólo aparecen Samoa Americana, Baréin, Guam, Islas Marshall, Namibia, Palaos, Samoa, Santa Lucía y Trinidad y Tobago

Esta decisión le ha valido críticas a las autoridades europeas por «mutilar» el repertorio apenas un mes después de crearlo y en base a unas promesas que no han publicado. En defensa de la reducida lista ha salido el ministro de Finanzas búlgaro, país que ostenta la presidencia temporal de la Unión Europea: «Nuestra lista ya está probando que merece la pena. Jurisdicciones de todo el mundo han trabajado duro para hacer compromisos de reformar sus políticas fiscales», ha apuntado.

Los ocho países que salen de la «lista negra» pasarán ahora a un repertorio intermedio, la denominada «lista gris», en la que ya hay otros 47 países que se han comprometido a modificar su legislación. A finales de 2018 se evaluará si efectivamente han tomado medidas de modo que, si han cumplido, puedan salir del repertorio y, si no lo han hecho, entren o regresen a la «lista negra».

Compromisos «firmados a alto nivel político»

En concreto, desde la Unión Europea han justificado la decisión por los compromisos «firmados a alto nivel político» en estos países para enmendar sus regímenes fiscales que no cumplen los criterios comunitarios en materia de lucha contra la evasión.

Estas promesas han sido analizadas y validadas por el denominado Grupo del Código de Conducta, un opaco foro de expertos de los países encargados de asuntos fiscales que está «al volante» en el proceso para configurar la lista.

Los Veintiocho han defendido que, lejos de minar el proceso, el hecho de que varios de los países hayan decidido atajar las deficiencias detectadas por la Unión en tan breve periodo de tiempo muestra que la lista está cumpliendo su objetivo.

En opinión del ministro de Economía español, Luis de Guindos, «cuantos menos países haya en la lista negra mejor, eso indicará que el proyecto llevado a cabo es el correcto».

Publicación o no de los compromisos

La Comisión Europea (CE), por su parte, también ha compartido la idea de que la medida esta funcionando como elemento disuasorio, pero pidió a los países publicar los cambios ofrecidos por los miembros de la "lista gris" y aprobar sanciones para los de la «lista negra».

«No podemos pedir transparencia a otros y no serlo nosotros mismos», ha afirmado el comisario de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, quien avanzó que el Ejecutivo comunitario propondrá como sanción que las instituciones financieras de la UE, como el Banco Europeo de Inversiones (BEI), tengan vetado operar en los territorios de la «lista negra».

El ministro de Finanzas búlgaro ha explicado que los ministros no debatieron sobre posibles sanciones, pero que el Consejo sí decidió pedir a los países en cuestión que publiquen sus compromisos: «No podemos publicar automáticamente estas cartas que nos han remitido estas jurisdicciones, pero sí vamos a proponer que se debata y ellas mismas decidan si están dispuestas a revelar los compromisos asumidos», ha apuntado el dirigente búlgaro, señalando que sería «injusto» revelar estas propuestas puesto que no se informó previamente a los países.

España está a favor de que se publiquen los compromisos, pero cree que el tema de las sanciones requiere más reflexión: «España no está en contra, pero tenemos que analizarlo y ver si tenemos capacidad. Lo peor es anunciar sanciones y después no tener capacidad para aplicarlas», ha afirmado De Guindos.

Críticas

El grupo de los Verdes en la Eurocámara ha reprochado sobre la rapidez con que se ha recortado la lista y la falta de transparencia del proceso «minan la credibilidad» de la lista: «No tenemos los detalles de los compromisos, ni de su calendario, y creemos que la buena fe no puede bastar, necesitamos ver los detalles si queremos que rindan cuentas, y no realizar cambios en la lista negra hasta que las reformas se lleven a cabo», ha criticado el eurodiputado español Ernest Urtasun.

Por su parte, la ONG Oxfam ha constatado que «la UE está corriendo para sacar a países de la lista negra sin que esté claro que hayan hecho compromisos para mejorar» e instado a los Estados a publicar las promesas. Ambos han insistido, además, en que la UE debería crear una «lista negra» en la que puedan entrar sus propios miembros si no luchan contra la evasión, algo que por el momento los ministros no se plantean.