Antonio Brufau, el presidente que suma más años al frente de Repsol, tocado
Antonio Brufau lleva casi una década al frente de Repsol - efe
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Antonio Brufau, el presidente que suma más años al frente de Repsol, tocado

Cada vez son más quienes prevén su salida de la compañía tras el acuerdo de mínimos con YPF

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Antonio Brufau pertenece al grupo de ejecutivos de éxito de este país. Nació hace 65 años en la localidad leridana de Mollerusa en el seno de una familia acomodada. Tras licenciarse en Ciencias Económicas por la Universidad de Barcelona y cursar un máster en Economía en el IESE, pronto comenzó su carrera profesional, concretamente en Arthur Andersen. En 1988 se incorporó a La Caixa, la que sería su casa durante mucho tiempo.

Nueve años después, dio el salto al sector energético como presidente de Gas Natural en representación de la caja catalana. Al mismo tiempo era consejero en Repsol. A finales de octubre de 2004, poco después de que Rodríguez Zapatero ganara sus primeras elecciones generales, accedió a la presidencia de Repsol y, al día de hoy es el presidente de la multinacional que más tiempo ha estado en el cargo, más de nueve años.

Sin embargo, los últimos ejercicios, los mejores de la historia deportiva del Club de Fútbol Barcelona, su equipo del alma, han sido casualmente los más difíciles desde que accedió a la presidencia. Hace justo dos años, sufrió los envites que le daba a su sillón Luis del Rivero, entonces presidente de Sacyr, con la ayuda de Pemex, ambos accionistas relevantes de la propia petrolera. De aquel encontronazo salió indemne y hasta cierto punto reforzado con la inestimable ayuda de su eterno amigo y socio, Isidro Fainé, presidente de La Caixa.

Sin embargo, pocos meses después de recomponer y poner orden en el consejo de administración del grupo, le saltó en las manos la expropiación de su filial argentina YPF mediante un decretazo de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Los tibios apoyos del Gobierno español y de la UE hicieron que Brufau se quedara casi solo en este conflicto. La judicialización del mismo y la consiguiente dilación de su resolución le causó más de una crítica de los accionistas minoritarios en las últimas juntas. Precisamente, sus declaraciones públicas de que «recuperaremos hasta el último euro de YPF, aunque no sabemos cuándo» le van a pasar factura, ya que el acuerdo de mínimos no responde ni de lejos a las reclamaciones de Repsol.

Su obcecación en este contencioso, para el que ha contratado a los mejores despachos de abogados, ha sido criticada incluso por alguno de sus accionistas de referencia y socios estratégicos. Para el Gobierno argentino es «persona non grata» y por eso no estuvo en las reuniones del lunes en Buenos Aires, a pesar de que las líneas básicas del acuerdo tenían su firma. ¿Cómo justificará este pacto ante los accionistas? Hay muchos que pronostican que ya no tendrá ocasión de dirigirse a ellos en la próxima junta que se celebrará en la primavera de 2014.