Vídeo: Real Madrid y Atlético ya se encuentran en Tallín (ATLAS) / Foto: Julen Lopetegui durante el Trofeo Santiago Bernabéu de 2018 contra el A.C. Milán - AFP

Real MadridLopetegui conserva en Tallín la columna de Zidane

El nuevo entrenador blanco mantendrá la idea del francés de cara a la Supercopa de Europa ante el Atlético de Madrid

MadridActualizado:

Lopetegui piensa en la Supercopa de Europa desde el mismo día que fichó por el Real Madrid, pocas horas después de ser despedido por Luis Rubiales de la Federación Española de Fútbol en los días más convulsos de su extensa carrera deportiva. El técnico sabe que solo va a ser juzgado por los títulos. Tiene un reto muy difícil. Zidane ganó tres Champions, Mundiales de Clubes y Supercopas de Europa en su trienio triunfal. El francés abandonó el Real Madrid sin perder una sola final. Ahora, sin Cristiano, el técnico vasco se enfrenta al mismo reto y prepara al equipo con un esfuerzo máximo en el capítulo físico para que los blancos lleguen a Tallín con opciones claras de ganar la Supercopa más difícil, pues enfrente estará el equipo que basa su éxito en la preparación, el Atlético de Simeone.

En esta situación, el nuevo jefe de la plantilla ha inculcado a sus pupilos sus estrategias de ataque y defensa en veinticinco días que han servido para asimilar muchos conceptos y unos cambios tácticos que hay que practicar en el césped. «Sabemos a qué queremos jugar», destacan los capitanes. El ataque abre las opciones de gol a toda la delantera, sin buscar un único rematador, porque no hay un ariete definido. Benzema es un nueve atípico y ha demostrado su falta de egoísmo al dar pases a Bale y Asensio. Pero el francés es más nueve que nunca. Bale le da goles al primer palo. Y Asensio busca a Bale desde la izquierda. Karim y Gareth marcaron ante el Milán en una demostración de su poderío sin vivir a la sombra de Ronaldo.

El esfuerzo más sacrificado será la presión alta, para no dejar sacar el balón jugado al contrario. Para eso es necesario un enorme desgaste. Es el quid de la cuestión: se requiere un gran despliegue físico con unas semanas de preparación.

Modric, en duda

El entrenador guipuzcoano llega al gran partido, al derbi madrileño y europeo, con la baja de Vallejo y la duda de Odriozola, que está tocado en esta pretemporada tan rocosa, en la que sus ayudantes han centrado su trabajo en poner a punto al plantel para aspirar al éxito en Estonia. Unas incógnitas a las que se suma un baluarte del conjunto, Modric, que solo lleva siete jornadas de entrenamiento. Su objetivo principal es que Varane, Casemiro y Marcelo, que debutaron en el trofeo Bernabéu, alcancen un buena punta de forma para enfrentarse a Simeone como titulares fijos.

El preparador asume que la era triunfal del Real Madrid será olvidada con crudeza si pierde ante los rojiblancos. El 15 de agosto está puesto en su diana desde hace mes y medio. Su dilema interno es importante: ¿arriesgar con los veteranos que llevan menos bagaje de preparación o apostar por los hombres que se encuentran mejor físicamente?

Lopetegui aprieta para que Modric se encuentre en condiciones de jugar. Su reflexión es decidir si Modric estará listo para atacar el segundo tiempo. Su anhelo sería alinearle como titular: «Se encuentra bien físicamente, ha trabajado en sus vacaciones». En este análisis también se añade el capítulo del respeto profesional a los hombres que comenzaron a trabajar el 16 de agosto y han brillado en la gira estadounidense. El «míster» mantiene esa filosofía del respeto y la consideración de cada jugador como una premisa del fútbol. Hay futbolistas que merecen ser titulares en Tallín. Luego, si se necesita un cambio, puede introducir a hombres curtidos que rendirán bien medio partido, pero no todo el encuentro completo. Para el donostiarra es fundamental la unidad del grupo y esa unión se fomenta con el reconocimiento de cada uno de los futbolistas.

Ante esa diatriba, que resolverá mañana, un día antes del primer gran partido de la temporada, Lopetegui cuenta con Carvajal, Kroos, Casemiro, Bale, Benzema, Isco, Asensio, Varane y Marcelo como baluartes para atacar la tercera Supercopa de Europa consecutiva. En la recámara queda Vinicius. Su ritmo y su velocidad rompen a los contrarios. Su energía cambia los partidos. Cuando sale al campo, todo se revoluciona. Es un estilete para el segundo tiempo en Tallín.