Real Madrid

Isco se esfuerza para volver a la convocatoria

El jugador se entrenó bien, mostró su sonrisa y ganó el partidillo del entrenamiento con un gol de oro que dio a Modric

Tomás González-Martín
Actualizado:

Solari anhela que su equipo ataque la Liga con el afán competitivo de la Champions y hoy vive un examen final frente al Valencia, el equipo que menos goles ha recibido, nueve. El entrenador del Real Madrid busca la razón por la que sus hombres rinden al máximo en la competición internacional y no demuestran ese nivel en el campeonato español. Solo encuentra el argumento de la urgencia. Sus pupilos saben que no pueden fallar en la Champions y esa verdad les azuza mentalmente para sacar lo mejor de sí mismos, mientras en el torneo doméstico pervive en su cabeza que siempre quedarán opciones. El responsable de la plantilla responde a ese pensamiento con el mensaje de disputar la Liga con similar vocación, porque las opciones se acaban y no se puede vivir siempre a remolque de los fallos de los rivales.

El jugador andaluz quiere volver a la normalidad y ganarse el puesto

Isco no debe continuar a remolque. Será reintegrado hoy a la convocatoria tras el castigo disciplinario del técnico, quien le descartó en Roma. El futbolista mostró ayer su sonrisa en el entrenamiento. En el partidillo que el técnico organizó se dirimía la victoria por un gol de oro y el malagueño animó a su grupo: «¡Quien marque gana, vamos!». Dio el pase que Modric convirtió en el gol decisivo. El croata se subió sobre él y celebraron el triunfo como si fuera la final de Kiev.

Defender todos

Solari mantendrá el esquema que ganó a la Roma con dos incógnitas. Marcos Llorente y Ceballos luchan por el puesto de pivote y Lucas, Asensio e Isco pujan por ser el centrocampista de ataque, con Bale y Benzema en punta.

El responsable del conjunto blanco exige máxima entrega a sus futbolistas en un momento delicado, con 20 puntos sumados de los 39 posible y un balance de goles discreto, 20 a favor y 19 en contra, que demuestra la debilidad del sistema defensivo, que no de la retaguardia. Ha potenciado el trabajo de la presión en bloque, un problema que persiste. En Éibar no ayudaron en la destrucción ni los medios ni los delanteros, con la excepción de Ceballos, que peleó en solitario. El golpe de Ipurúa no se puede repetir y Solari pide a su equipo que aborde al Valencia como si fuera la Copa de Europa, porque no pueden fallar más.

Centrado en la necesidad de ganar, el argentino habló con crudeza de la final River-Boca en el Bernabéu: «Sensaciones encontradas. Es un honor para el madridismo y para nuestro estadio recibir la final de la Copa Libertadores, pero pienso en las causas por las que se jugará a un océano de distancia. Es una lástima, como ejemplo para los niños, que haya una pequeña parte de nuestra sociedad que esté abocada a romper todo».