Ernesto Valverde durante el partido del Barcelona en Granada
Ernesto Valverde durante el partido del Barcelona en Granada - AFP
Fútbol

Valverde agota el crédito que le quedaba

El técnico, que arrastra dos debacles en Europa, cuestionado tras el mal inicio de temporada

Sergi Font
BarcelonaActualizado:

La complicada situación que sufre el Barcelona en este arranque de temporada, donde aún no ha sido capaz de ganar fuera de casa y ha dado muestras de una preocupante debilidad, tiene más de un culpable. Así lo atestiguan las diferentes encuestas que se han realizado tras el último tropiezo en Granada, pero todas ellas coinciden en señalar como máximo responsable a Ernesto Valverde, que ha perdido el poco crédito que le quedaba. Solo la intervención del vestuario le salvó en contra de la opinión pública tras la debacle de Liverpool, aderezada con la derrota en la final de Copa. Dos Ligas consecutivas son pobre bagaje para un club y una afición que le reclaman la Champions y, sobre todo, una imagen y un estilo de juego que brillan por su ausencia a pesar de la millonaria inversión realizada.

Escaso liderazgo

A Valverde se le discute sus planteamientos y su nula capacidad de reacción durantelos partidos. Aunque dio muestras de valentía sentando a las «vacas sagradas» y apostando por la cantera (Ansu Fati y Carles Pérez), se le achaca la apatía del equipo y el colapso que sufre en los partidos de fuera de casa. San Mamés, El Sadar, Dortmund o Granada son el ejemplo. Más que un aviso se ha convertido en una rutina. «Estoy preocupado, no hemos merecido ganar», reconocía el técnico mientras todos los dardos iban dirigidos a su persona por el escaso liderazgo mostrado en momentos críticos como los que ahora atenazan al equipo. «Me siento responsable», asegura, sabiendo que las alarmas ya se han encendido en el Camp Nou.

Equipo más goleado

Un dato preocupante y que retrata la fragilidad defensiva del Barcelona es la gran anidad de goles encajados a estas alturas de competición. El equipo cantidad, junto a Betis y Espanyol, es el mas goleado de la Liga, con 9 goles en los cinco partidos disputados. En Dortmund, el mejor fue Ter Stegen, salvando al equipo al parar un penalti y desbaratar las peligrosas y claras ocasiones del equipo alemán. Es bueno tener a uno de los mejores porteros del mundo pero es significativo que éste sea el más destacado de un grupo plagado de estrellas internacionales.

Dependencia de Messi

El argentino ha tapado en más de una ocasión las carencias del equipo pero su lesión en el soleo ha dejado al aire las vergüenzas de una plantilla que depende en exceso de sus actuaciones. Esta situación genera cierto desasosiego al mirar al horizonte y comprobar que ya tiene 32 años y no hay un relevo claro. Desde el entorno se le exige que ejerza de capitán y le apriete las tuercas a sus compañeros.

El encaje de Griezmann

Costó 120 millones de euros y Valverde aún no ha sabido ubicarle en el puesto idóneo para él. Ha jugado todos los minutos y solo se ha mostrado a cuentagotas (Betis). Ausente y aislado, el equipo se resiente. Inoperante cuando juega pegado a la banda y complicado que pueda hacerlo por detrás del delantero, que es donde actúa Messi.

Poca productividad ofensiva

Significativo que un equipo gestado para marcar goles solo haya anotado dos fuera de casa en cuatro partidos. Asignatura pendiente que tiene en Luis Suárez a su máximo exponente. El uruguayo acumula cuatro años sin ver puerta lejos del Camp Nou en la Champions.

Dudosa inversión

La lesión de Jordi Alba ha supuesto una oportunidad para Junior Firpo, fichado a cambio de 18 millones fijos y 12 en variables para suplir al catalán. El primer gol en Granada llegó tras un clamoroso error suyo (min. 1). Las redes sociales se llenaron de mensajes cuestionando los motivos de esta inversión y el descarte de Cucurella, mucho más económico y conocedor de la casa.

Mala planificación

En descargo de Valverde hay que reconocer las numerosas lesiones que han asolado al equipo (Luis Suárez, Messi, Dembélé, Umtiti, Alba...) aunque todas han sido musculares y se achaca a la mala planificación de la pretemporada en la que han primado los aspectos económicos, con dos giras por Asia y Estados Unidos, a los deportivos.