Dani Güiza, jugador del Atlético Sanluqueño
Dani Güiza, jugador del Atlético Sanluqueño
Segunda B

La nueva vida de Dani Güiza en Sanlúcar de Barrameda

El veterano delantero, tras su paso por el Cádiz, continúa disfrutando del fútbol en Tercera división y este domingo marcaba su primer gol en la categoría

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A sus 37 años, Dani Güiza continúa teniendo ganas, muchas ganas, de disfrutar del fútbol. El delantero, artífice en 2016 del gol del ascenso que devolvió al Cádiz a Segunda división, abandonaba la entidad amarilla a finales del pasado curso y aceptaba la oferta del Atlético Sanluqueño para jugar en Tercera división esta campaña. El veterano futbolista marcaba este fin de semana su primer tanto en el duelo que enfrentó a su equipo frente al Xerez CD, curiosamente el club de la ciudad en la que nació. Un gol que abrió el triunfo de los suyos (0-3) y que no celebró en señal de respeto al equipo en el que comenzó su carrera, hace ya casi veinte años, en Segunda división B (1998-1999).

Atrás quedan ya los años en los que Dani Güiza era tan mediático en los terrenos de juego como en los platos de televisión debido a sus compañías femeninas. Campeón de Europa con la selección española, y Pichichi en Primera con el Mallorca, aquella etapa «negra»» le privó del Mundial de Sudáfrica. Ahora, todo es distinto. En Sanlúcar está volcado totalmente en su familia y en intentar devolver a Segunda división B a un club modesto que el pasado curso perdió la categoría. Pero también tiene ratos libres para disfrutar de una de sus grandes pasiones, la pesca. En alguna ocasión se le ha visto compartiendo barca en el mar acompañado de otro futbolista de la tierra y amigo suyo desde hace años, Nolito, el gol callejero de España.

Nacido en Jerez de la Frontera (17 de agosto de 1980), los últimos años de fútbol, sin embargo, están resultando díficiles emocionalmente para Dani Güiza, un jugador que fue mal recibido por una parte de la afición del Cádiz por su pasado en el Xerez y por alguna declaración fuera de tono en su comienzo como profesional. Críticas que no mimaron su moral y que el goleador consiguió cambiar por aplausos. A base de trabajo y sacrificio, terminó convirtiéndose en un héroe de la hinchada amarilla con el gol que dio el ascenso al conjunto cadista en el playoff ante el Hércules y su despedida en la sala de prensa del Ramón de Carranza acabó entre lágrimas y palabras cargadas de sentimiento. «Que sepáis que aquí tenéis uno más y que para siempre vais a tener un socio más», afirmó entonces.

Una declaración de amor al cadismo de un jugador especial dentro y fuera de los terrenos de juego que no sentó nada bien en un sector de la afición del Xerez CD. Numerosos semáforos, señales y vallas de Jerez de la Frontera fueron «decoradas» el pasado fin de semana con adhesivos dedicados a Dani Güiza, cuya imagen aparecía junto a la de una rata negra y una leyenda que rezaba «Güiza, rata». El delantero, en su vuelta a casa, sintió por momentos esa extraña sensación que tuvo cuando, en sus primeros días de amarillo, fue «despreciado» por la hinchada más radical del Cádiz.

Dani Güiza, que militó en Primera con el Recreativo, el Mallorca y el Getafe, solo ha aparecido en dos de los cuatro partidos que ha disputado el Atlético Sanluqueño en el Grupo X de Tercera división, aunque sólo se le vio en la foto inicial en el duelo ante el Xerez CD, rival ante el que abrió el marcador y dio la asitencia del segunda tanto. La jornada anterior, ante la UB Lebrijana, Rafa Carrillo le dio entrada en la segunda parte y disfrutó de media hora. «Ojalá sea el primer gol de muchos, pero lo más importante son los tres puntos», afirmó Dani Güiza tras la victoria. Un futbolista que es feliz en Sanlúcar y que se ha convertido en una referencia para una plantilla de jóvenes jugadores que pueden disfrutar de la magia que aún conserva en sus botas y ese instinto goleador que le llevó a proclamarse Pichichi de Primera en la temporada 2007-08 (27 tantos).