Íker Casillas, en un partido del Oporto
Íker Casillas, en un partido del Oporto - AFP
Portugal

El calvario de Íker Casillas

El portero del Oporto ve frustrado cómo el Benfica se aleja a 12 puntos a falta de cinco jornadas de la Liga portuguesa

LisboaActualizado:

La recta final de la Liga portuguesa se ha convertido en un verdadero calvario para Íker Casillas. El Oporto encajó este pasado fin de semana su segunda derrota consecutiva, esta vez por 1-0 en su visita al endeble Paços Ferreira, y se sitúa ya a 12 puntos del líder, el Benfica, y a 10 del Sporting de Lisboa.

La cifra total de goles que ha recibido asciende a 25 y en la ciudad existen pocas dudas de que su fichaje se ha revelado como todo un fiasco.

Cierto que, en la última jornada, no pudo hacer nada por evitar el tanto, pero la afición no olvida que él ha sido el culpable en otros muchos partidos con sus errores garrafales: manos de ‘mantequilla’, salidas a medio campo sin calcular el riesgo… Se han ido acumulando con especial virulencia en el propio Estadio do Dragao, como la pésima actuación que tuvo en diciembre en el encuentro ante el Dinamo de Kiev, que colocó al club a las puertas de la eliminación de la Champions.

El Oporto sólo tiene ya un camino para intentar salvar mínimamente una temporada que ha visto el hundimiento de un proyecto que comenzó en manos del entrenador vasco Julen Lopetegui (fulminado sin piedad, aunque el tiempo ha demostrado que no tenía la culpa de los males del histórico bicampeón europeo) y ahora da tumbos bajo el mandato del gris José Peseiro, ex ayudante de Carlos Queiroz en el Real Madrid. La final de Copa el 22 de mayo ante el complicado Sporting Braga aparece como el clavo ardiendo al que se aferran los blanquiazules.

Cristian Tello, cedido por el Barcelona, se dio cuenta de lo que se avecinaba y salió en el mercado invernal para asentarse en la Fiorentina.

Las dos bajas afectaron intensamente a Casillas, quien optó por residir en la zona de Foz para ser vecino de Lopetegui y de Tello. El resultado es que se ha quedado solo. Apenas cuenta con respaldo y David de Gea parece destinado a quitarle el puesto en la selección nacional de cara a la próxima Eurocopa de Francia.

Un panorama desalentador que tal vez puede precipitar su salida del Oporto, aunque todavía tiene un año más de contrato. De hecho, se especula desde hace semanas con la posibilidad de que se marche a Estados Unidos para unirse a la MLS.