La caída de Nikola Karabatic
Nikola Karabatic, de ídolo nacional a acusado por amañar y apostar en un partido - afp
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La caída de Nikola Karabatic

El jugador de balonmano, icono francés, es acusado de estafa y encubrimiento de estafa por apostar en un partido

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Es considerado uno de los mejores jugadores de balonmano del mundo. Nikola Karabatic ganó todos los títulos posibles. Y ayer se ganó también el despido de su club y una acusación de un tribunal de estafa y encubrimiento de estafa por apostar y amañar un partido de la temporada pasada. Junto a él, también son acusados de lo mismo su hermano Luka, las parejas de ambos y varios compañeros de equipo: Samuel Honrubia, Primoz Prost, Mladen Bojinovic, el dueño de un bar donde se realizaron parte de las apuestas sospechoso de ser el autor intelectual y otros tres apostadores.

Doce de mayo de 2012. Penúltimo partido de la Liga francesa de balonmano. El Montpellier, sin los hermanos Karabatic en la pista, juega en casa del Cesson-Sevigne y pierde por 31-28, pero ya es campeón del título de liga y la derrota no duele. Pero las casas de apuestas reciben hasta 70.000 euros ese día cuando el balonmano solo mueve unos cientos de euros por jornada. Se abre una investigación y se controlan las cuentas de los apostadores, entre los que se encuentran todos los acusados y el fisioterapeuta del club.

Sin embargo, Francia acude -y gana el oro- en los Juegos Olímpicos y comienza la nueva temporada sin que nada de esto salga a la luz. Hasta el domingo, cuando todos los investigados son detenidos al caer sobre ellos la sospecha de haber amañado el resultado del partido para obtener beneficios en las apuestas por las que habrían cobrado hasta 200.000 euros. Después de pasar 48 horas detenidos, todos los sospechosos pasaron a disposición judicial y recibieron la misma acusación: estafa y encubrimiento de estafa.

A pesar de la condena, los abogados continúan argumentando que el amaño es imposible ya que ninguno de los dos hermanos jugó el partido en cuestión. Sí reconocieron haber apostado, como Bojinovic que concedió depositar 4.000 euros, pero no pactar el resultado, que supondría una condena penal de hasta tres años de prisión y no una mera sanción deportiva.

Los dirigentes del club comunicaron que, de ser ciertos los hechos, castigarían duramente, pero las consecuencia han traspasado la barrera de lo deportivo. La ministra de Solidaridad y Cohesión Social, Rosalyne Bachelot, anunció que le quitarían la distinción de caballero de honor con la que se le condecoró tras los Juegos de Pekín. Libre por el momento, Karabatic se queda sin club, sin anunciantes y con una sombra que entristece su palmarés y su trayectoria personal, en la que era ejemplo de integración. Serbio de nacimiento, llegó a Francia con cuatro años y demostró dentro y fuera de la pista ser un ciudadano francés más, llevando el nombre de su país de acogida a lo más alto. Su implicación en el caso hace caer uno de los iconos más grandes del deporte francés.