Butacas Bernard, creadas por Shane Schneck para la firma HAY
Butacas Bernard, creadas por Shane Schneck para la firma HAY
DISEÑO

Ideas esencialmente danesas (con cartel español)

El madrileño Jaime Hayon es el diseñador del cartel de la presente edición de los «3daysofdesign» de Copenhague, un festival que demuestra que Dinamarca sigue teniendo un estilo propio e inconfundible cuando se trata de diseño

Ana Domínguez
CopenhagueActualizado:

Tras el cartel anunciador del festival de diseño danés « 3daysofdesign» («3 días de diseño») se advierte la rúbrica reconocible del creador español Jaime Hayon. No es de extrañar puesto que Hayon es el diseñador de cabecera de dos marcas danesas de gran prestigio: Fritz Hansen y &tradition. Para la primera acaba de presentar su butaca JH97, con una estructura compleja en la que se mezclan los procesos artesanales daneses con un ensamblaje típicamente español; para la segunda ha presentado una lámpara transportable en forma de champiñón llamada Setago y una sencilla silla de polipropileno, Elefy, que emula las curvas de un elefante y que tiene todos los visos de convertirse en un «best-seller».

Más allá de eso, el festival de diseño danés, desarrollado por Signe Terenziani desde hace cinco años, reúne a mas de 150 empresas que muestran su trabajo por toda la ciudad y tiene la singularidad de ser esencialmente danés. Estoy podría resultar de perogrullo, pero la realidad es que –comparado con otros eventos internacionales del mismo tipo, que suelen ser ejemplos del mundo globalizado– en Copenhague vemos de forma muy asertiva las raíces de una tradición con marcada identidad propia que ha sabido evolucionar y situarse en el mundo contemporáneo sin renunciar a su pasado y su tradición artesanal. Sí, comparten con otros países escandinavos su amor por los materiales naturales, las líneas limpias, la simplicidad derivada de un movimiento moderno de corte suave, más amable y menos seco que el propugnado por sus antecesores de la Bauhaus, y aún así, hay un aire especial que se intuye en todo lo danés. Es como si ciertas siluetas, los perfiles de algunas curvas, las proporciones modestas, la textura de los tejidos, fueran siempre los mismos y sólo se declinaran y ajustaran milimétricamente al paso del tiempo.

Formas recobradas

Las grandes piezas diseñadas por los maestros daneses como Arne Jacobsen, Poul Kjaerholm o Hans Wegner se siguen produciendo hoy con el mismo atractivo que en el momento en que fueron creadas pero quizá incluso con más éxito, ya que el público ha aprendido desde entonces a valorar una estética que rompía en aquélla época con todos los paradigmas del clasicismo. Además las firmas danesas rescatan una y otra vez productos que estaban en sus archivos y que nunca vieron la luz o que se dejaron de producir. Es el caso de House of Finn Juhl que, mientras que su clásica butaca Chiesfstain cumple setenta años, edita ahora la butaca Grasshopper («Saltamontes»), diseñada por el arquitecto en 1938 y que en su época no tuvo ningún éxito. Sus formas esculturales son muy expresivas del talento artístico de su creador. También &tradition re-edita una lámpara, Flowerpot, diseñada por Verner Panton en 1968 en nuevos colores y celebra los 90 años de la famosa lámpara Bellevue de Arne Jacobsen con una nueva paleta. Lo mismo hizo la firma Pandul con la clásica lámpara Pendant diseñada por Hans Wegner, que se lanza ahora en una serie de colores inspirados en los tonos encontrados en la ciudad de Copenhague, ya sean los bancos, las fachadas, puertas, ventanas, etc. Nos alegramos de ver también la recuperación de la figura de la gran diseñadora Nanna Ditzel que vemos en el «showroom» de Getama o en la firma Brdr. Petersen, que ha editado la silla Oda de 1956, diseñada junto a su marido Jorgen Ditzel. Brdr. Petersen también ha producido las sillas Penguin y Seal de Ib Kofod-Larsen, diseñadas en los 50.

Las firmas danesas rescatan una y otra vez productos de sus archivos que se habían dejado de producir

Por su parte, la centenaria empresa Carl Hansen & Son presentó la escultural silla de madera Contour, diseñada por Borge Mogensen en 1949. Este mismo diseñador fue el director creativo de la marca FDB Mobler y desarrolló su colección bajo el incontestable lema «los muebles deben hacer sitio a las personas», que la empresa enarbola como seña de identidad. De este diseñador han reeditado J52B, una silla icónica que en su día uso hasta el mismísimo presidente Kennedy. Mientras, la marca Warm Nordic celebra el centenario del diseñador Hans Olsen, que en los años 50 contribuyó en gran medida a encontrar nuevas soluciones para la producción de mobiliario, con especial interés en la madera doblada. Entre sus piezas mas interesantes está la silla Gesture pero sobre todo la peculiar butaca Fried Egg («Huevo frito»), un asiento asimétrico diseñado en 1956 que en su versión tapizada en rizo de oveja hará furor entre los coleccionistas. La colección se muestra en el interior de Paustian, que no sólo es una gran tienda de diseño sino que produce su propia línea, mostrando en esta ocasión la silla Arctander, de Philip Arctander, re-tapizada en tejidos de la nueva colección del diseñador de moda Raf Simmonds para Kvadrat, la empresa que ostenta el más alto grado de calidad/creatividad en el universo del tejido contemporáneo.

A tener en cuenta

Entre las empresas que más interés despiertan por su apuesta por un diseño contemporáneo de calidad y a un precio justo está HAY, que trabaja con los mejores diseñadores del mercado. Suya es la colección de mobiliario de exterior Palissade, diseñado por los hermanos Bouroullec, que tiene a la ciudad invadida. Allí vemos la nueva lamparilla transportable PC, diseñada por Pierre Charpin, y la robusta butaca Bernard, con estructura de madera y asiento y respaldo de cuero, que ha sido diseñada para sobrevivir generaciones por Shane Schneck. Más asequibles son los productos de Muuto, por ejemplo su sillón con respaldo alto y mesa para el ordenador, pensado para trabajar, de Anderssen & Voll. La alta tecnología y una extraordinaria calidad en el trabajo manual se combinan en el trabajo del estudio Overgaard & Dyrman. Su silla Cicle, que combina el cuero y la madera de un modo inesperado ha sido uno de los «hits» del festival. Una firma joven llamada Please Wait to be Seated ha presentado atractivos productos de diseñadores contemporáneos, entre ellos la lámpara de suspensión Podgy, del estudio Kroyer-Saetter-Lassen, y la silla Bondi, de Frag Woodhall, ambos nombres a tener en cuenta. Como tampoco hay que quitar el ojo a la diseñadora Josephine Akvama Hoffmeyer, cuya empresa File under Pop tiene una colección extraordinaria de azulejos y otros revestimientos en colores y acabados exquisitos. El diseño danés viene y sigue viniendo.